"Son horas muy difíciles para la sociedad y el fútbol uruguayo"

El vicepresidente de Peñarol dijo que "es un momento de tener muchísima humildad" y que "los dirigentes tenemos que tratar de mitigar todo aquello que pueda ser explosivo en declaraciones"

"Son horas muy difíciles para la sociedad uruguaya y el fútbol uruguayo en particular, para todos los que nos toca estar en este deporte, en esta actividad y es un momento que requiere mucha reflexión, mucha receptividad y donde sé que es respetable cada una de las posturas donde algunos sienten que es el momento de guardar silencio y reflexionar", dijo el vicepresidente de Peñarol, Walter Pereyra, consultado acerca de qué reflexión podía hacer acerca de la muerte de Hernán Fioritto, hincha de Peñarol, acaecida el viernes por la noche luego de que fue baleado el 28 de setiembre en Santa Lucía.

En declaraciones a Sport 890, Pereyra sostuvo que "la sociedad ha cambiado muchísimo, lo que ocurre en la sociedad se transmite a los distintos estamentos y a los campos deportivos y eso nos obliga a todos, fundamentalmente a quienes somos actores en esto, a entender las situaciones. Es un momento para tener muchísima humildad y poner lo mejor de nosotros para entender, escuchar y saber cuáles son los mejores formatos para mejorar la convivencia".

Con respecto a las palabras de Juan Pedro Damiani acerca de que no están dadas las condiciones para seguir con el campeonato, indicó: "Lo primero que hay que hacer es tener la tranquilidad suficiente como para entender que las cosas han cambiado y que requieren un análisis especial y un profesionalismo en todo. No da para frases hechas ni para sentir que el rectángulo de uno se reduce a uno y los demás son los demás. Es un momento para armonizar las voluntades de todos. Encontrar el nuevo formato, adaptarlo, que alguien tome la antorcha en esto, seguirlo, poner todo nuestro espíritu y esfuerzo para que las cosas se encaminen hacia eso. El campeonato se está jugando, estamos preocupados porque se han suscitado temas de violencia con finales totalmente infelices, pero es un momento para que todos con mucha grandeza y mucha humildad nos escuchemos y reaprendamos esto con un sentido profesional y de alta responsabilidad. Es un momento que los dirigentes tenemos que tratar de mitigar todo aquello que pueda ser explosivo en declaraciones. Centrarse en lo deportivo y preocuparse menos en aspectos que lo dilucidarán otros que son temas a veces irritativos de quién es más antiguo o menos antiguo, de quién tiene más tiempo o menos tiempo, de quién tiene más copas o menos copas. En ese sentido, los dirigentes podemos contribuir. Nosotros tenemos que tener la responsabilidad de tener a los equipos en marcha, que jueguen, que den buenos espectáculos, ponernos al servicio de las autoridades para armonizar la mejor forma de organizar los espectáculos y estar a la altura para cuidar de qué manera influimos en la opinión pública para minimizar las tensiones".

"Debemos seguir un liderazgo"

El dirigente carbonero agregó a su vez que "momentos tan difíciles como estos que reflejan lo que es una situación social mucho más compleja en todos los órdenes y es un fenómeno generalizado a nivel mundial, no se arreglan con un comunicado más o menos. Es el momento de trabajar, seguir un liderazgo, que haya una pauta que se acepte como tal, que sea un criterio, que ese criterio lo adoptemos todos y que actuemos consistentemente hacia esas nuevas pautas y poner todos el esfuerzo para que esto se encamine. Creo que se está haciendo, hay un esfuerzo de intercambio de distintos actores para que se encuentre la mejor solución posible. Veo toda gente de buena fe trabajando, intentando tratar de arreglar estas situaciones. Soy optimista de que va a haber soluciones a estos temas".

También dijo mostrarse sorprendido por el hecho de que pese a que es "bastante nuevo" como dirigente, ha visto cómo ha crecido en este escaso tiempo la violencia dentro y fuera del fútbol.

"Soy bastante nuevo como dirigente pero he visto en este tiempo el crecimiento exponencial y explosivo de circunstancias no deseadas. Aglomeración, golpes de puño, ingresos al campo de juego, luego algo un poco más grave como lo que nos ha tocado vivir y después el derramamiento de sangre. Ha sido todo muy rápido. Por eso digo que esto nos obliga a comprender la realidad", indicó Pereyra.


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