“Ojo con los saltos al vacío con gente inexperiente”

El presidente pretende una nueva reelección y esta vez fue mucho menos confrontativo: “parece un tiro al blanco: hay que pegarle a Damiani”

El actual presidente de Peñarol, Juan Pedro Damiani, busca una nueva reelección. Confía en ganar y no tiene problemas si no lo hace con mayoría.

¿Por qué un nuevo período?
Fue bastante conversado para aceptar porque estábamos convencidos que debíamos terminar todo lo que iniciamos hace tan solo seis años. Tomamos al club en una situación muy complicada y creo sin ser soberbio que hicimos la transformación más grande del club en su historia en tan poco tiempo. Se multiplicaron por 10 los socios, se saneó la institución, pusimos el proyecto de infraestructura para los juveniles que es lo más importante que se ha hecho. Juan Ahuntchain (coordinador de juveniles) me dice que estamos ganando en tiempo, ganando años de tres a uno. Y también el tema del estadio que fue un sueño. Todos los presidentes y los socios lo quisieron, y bueno, por distintas circunstancias en esta gestión se está consolidando ese proyecto.

La oposición antes criticaba varios flancos. Sin embargo esta vez lo hace casi exclusivamente en los malos resultados deportivos. ¿Qué puede decir?
Hay que hacer una fenomenal autocrítica, pero determinar los temas porque a veces la sensación térmica es distinta que la temperatura. En seis años de gestión ganamos dos Campeonatos Uruguayos. De los últimos cinco ganó dos Peñarol, dos Nacional y uno Danubio y Peñarol llegó a la final de la Copa Libertadores. Siempre hicimos un esfuerzo importante con los técnicos y jugadores, pero a veces como en este último semestre, todos los peñarolenses tuvimos una gran decepción, justo por ese esfuerzo. Nosotros trabajamos en conjunto con la gerencia deportiva, con el técnico de turno y con la Comisión de Pases y Contrataciones que la integran todas las corrientes del club. En la política, cuando se hacen las cosas bien, son de todos, y cuando no están tan bien, son de uno solo. Se socializan los éxitos y se individualizan las situaciones que no están correctas. El año pasado el campeón uruguayo fue Peñarol. Yo prometo que en los próximos tres años dejaremos consolidada la parte deportiva con la cosecha de la siembra que iniciamos con Púa y ahora con Ahuntchain. Esa base nos va a permitir tener una supremacía deportiva enorme, conjuntamente con la salud económica y financiera y del club que permite que los refuerzos que se puedan traer van a querer venir a Peñarol y dejar 100 mil socios y el estadio terminado del que no descarto una ampliación porque va a ser un éxito monumental.

Cuando habla de autocrítica, ¿tiene pensado algún cambio dentro de la estructura en cuanto a contar con un director deportivo que rodee al gerente deportivo?
Tengo una idea bastante revolucionaria sobre ese tema y ojalá la pueda concretar. Creo que no puede haber solo teorías cuando se habla con un proyecto de 10 páginas sobre la Biblia deportiva. Nadie inventa la Biblia deportiva, si no pagaríamos la deuda externa exportando ese manual de procedimiento a Abramovich, a Florentino Pérez, a Berlusconi, a todos los grandes presidentes de clubes del mundo. Primero, querría ver cuál es la figura y las funciones que cumpliría un director deportivo. Hablaba con técnicos que viven en el exterior y el director deportivo es el mismo que el gerente deportivo. Ahora está de moda, pero ojo con la teoría. River argentino le vendió a sus socios que venía Passarella y que iba a solucionar todos los temas deportivos. Creo que Passarrella algo de fútbol sabía, fue campeón en muchos lados. Llegó con la fórmula mágica y River terminó fundido y en la B. Lo mismo pasó con otro teórico como Cantero que prometía purificar a Independiente. Parecía el hermano del Papa Francisco. Sin embargo, quebró al club y lo llevó a la B. Ojo con los saltos al vacío con gente inexperiente.

¿Cuál sería esa revolución que dice?
No sé si revolución. Tengo mi diagnóstico y me gustaría que se llevara a cabo. Quisiera que la parte deportiva tuviera mayor autonomía todavía. Pero tengo mi idea que no la voy a decir porque se puede frustrar.

¿Está conforme con el gerente deportivo?
Sí. Y creo que están todos conformes con Carlos Sánchez porque nadie habla de sacarlo. Es noble, sabe muchísimo de fútbol. Yo lo contraté porque sabía que era el disco duro de Diego Aguirre, la persona en la cual Diego se apoyaba muchísimo para ver jugadores. Sabía las cualidades humanas, de confianza y de honorabilidad que adornan a Sánchez. En este cargo, en el que se manejan cifras importantes, es algo no menor. Osvaldo Giménez fue el mismo gerente deportivo con Aguirre y luego con Keosseian. Lembo, el gerente deportivo de Nacional, ya lo era con la goleada del 5-0, y lo fue ahora en esta campaña muy buena que hicieron. En definitiva, el común denominador el que define, es el buen nivel de los jugadores y cuerpo técnico.

Recién nombró a Aguirre. Es el técnico que quiere. ¿Lo ve cerca?
Lo veo más cerca.

¿Por qué?
Porque han pasado cosas. No digo que ya sea el técnico de Peñarol, pero lo veo más cerca que hace tiempo y él va a expedirse después de las elecciones. Yo hablé con él días atrás y me descartó totalmente la posibilidad de irse al exterior.

No escapa a nadie que el principal escollo es la baja que le dio Aguirre a Antonio Pacheco en 2011. Se trata del principal referente y capitán del plantel. ¿Piensa que se puede arreglar esa situación?
Sí. ¿Cómo no se va a poder arreglar? Si no hubo ninguna cuestión personal. Para mí es una oportunidad única para ambos. El viernes (mañana) hace un año de la colocación de la piedra fundacional en el estadio, que fue muy emocionante, y estuvieron los dos sin problemas y fueron ovacionados. Creo que es un tema subsanable, sin dudas.

Sus contendores han hablado bien de cómo se trabaja en juveniles.
Igualmente se ha instalado el dicho que los jugadores no llegan. Sin embargo, han llegado Sebastián Sosa, Aguirregaray, Gastón Ramírez, Ramis, Cristóforo, Jonathan Rodríguez, Nahitan Nandez.

¿Piensa que no se los ha taponado a los juveniles del club?
No. ¿Qué supuesto jugador que haya sido taponado brilló fuera del club? ¡Qué más queremos que promocionar a nuestros jugadores! Si fuera por mí, ampliaría el presupuesto a formativas.

El tema del estadio, ¿es su gran bandera política?
No. Nos aferramos en todo lo que dijimos al principio. Me aferro a la gran transformación del club. De las encuestas que hicimos cuando asumimos, el principal anhelo del socio e hincha jóvenes era tener su estadio, porque le va a generar un crecimiento patrimonial al club enorme (pasa a ser el de mayor patrimonio del país), un tema de pertenencia que es una herramienta bárbara para el marketing, para que los socios se consoliden como tales, y una gran ventaja deportiva. Jugar en nuestro estadio te permite de todo.
Me preocupa “estadio sí, estadio no”. Porque por un lado, veo gente de una corriente que dice que ellos creen que hay que cambiar el plan de negocios, el cual está aprobado por el Banco República, por Saceem, el estadio está totalmente autofinanciado. No hay ningún tipo de riesgos. Después veo otros candidatos que por un lado, en el lanzamiento regalaron bolsas de tierra del estadio y por otro, Vito Atijas que los apoya dijo que para él no es sustentable el estadio. Hay incoherencias. El contador honorario del club, el Cr. Barbieri, firmó todos los balances y va en una alianza en la cual Alfie le puso no sé cuántas observaciones a todos. Por otro lado, de esa alianza, un grupo votó a favor del estadio y el otro votó en contra. Entonces es realmente preocupante, que a los efectos de ganar algún voto más, haya algunos que van contra la institución. Me preocupa que haya alianzas que serían buenas a favor del club y no contra el mismo.
Yo nunca agredí a nadie y recibí golpes de todo tipo y color, pero así es la política. Creo que no le hace bien al club.

Por lo que se ve está como Luis Lacalle Pou, por la positiva.
No. El paso de los años te va haciendo ver las cosas importantes de la vida y el fútbol es de las cosas más importantes pero dentro de un contexto. No se nos va la vida, a pesar de que todos los peñarolenses cuando al equipo no le va bien sufrimos mucho y cuando nos va bien, disfrutamos mucho. Pero me da la impresión que no es el camino el de agredir, ni el que quieren el hincha y el socio de Peñarol. Estoy en esa. Ni en la positiva ni en la negativa. Lo que pasa es que parece un tiro al blanco: hay que pegarle a Damiani, a Damiani, a Damiani, a Damiani… Parece que es un demérito haber seguido con la pasión de mi viejo. Que se queden tranquilos que este será mi último mandato. Lo único que prometemos es seguir trabajando, reconocer los errores, y darle para adelante, no seguir lastimando. Es increíble, porque después, te los encontrás en los programas y te dan un abrazo. De nuestro lado, no salió ningún agravio.

También está como Tabaré Vázquez porque no quiere debatir.
Lo del debate me parece que es un buen circo para los medios, pero no le hace bien a Peñarol. Creo que el debate tiene que hacerse dentro de la directiva. Los trapos sucios se limpian en casa.

La oposición dice desde hace años que su conducción es muy personalista.
Es curioso. La conducción de mi viejo, de Cataldi y de Güelfi, era de otros tiempos. Ellos se ocupaban hasta de los pasajes de los jugadores cuando viajaban. Hoy el mundo es tan dinámico que todo cambió. Pero no es así como dicen.

¿Cuántos socios tiene Peñarol?
75 mil.

¿Le dolió que Alfie dijera que eran 40 mil?
¿Cómo no me va a doler? Lo que pasa que Lito todo lo mira con su visión económica –es un gran economista- y él lo que quiso decir es que hay 40 mil pagantes. Te pongo un ejemplo: Nacional que dice que también tiene 75 mil socios, en ingresos tiene casi un 40% menos que nosotros. Lo que pasa es que hay distintas franjas: está la franja de niños que no pagan y lo harán después, es una cuestión de marketing. Los vitalicios tampoco pagan. El socio adherente, el del interior, las mujeres que algunas abonan y otros no. De repente Lito quisiera que le cobremos a los niños o a los vitalicios para que cierren los números. Pero son 75 mil y cualquiera puede ir al club y ver el listado.

También se habló mucho de los balances.
En la alianza, el 2809 no lo votó, en cambio Rachetti sí lo hizo. La gente de Welker lo votó. Eso es una gran incoherencia. Aparte es un balance auditado por el Cr. Piñata, grado 5 de la Facultad de Ciencias Económicas. ¿Te parece que una autoridad académica como él puede prestarse a firmar algo que no está bien?

¿Se ve ganador?
Siempre cuando juego a la lotería, tengo siempre la ilusión de ganar. No se me pasa en la vida actuar para perder. Pero esto está en manos de los socios.

Si su lista no mete seis dirigentes, es decir, la mayoría, ¿igual sería ganar para usted?
Sí, claro.

¿No sería un golpe duro?
No, para nada. Comparecemos a esta elección con un mes deportivo realmente fatal. No, al revés. Sería un gran apoyo de la gente que en un tema tan pasional como es el fútbol, siga apoyando nuestra gestión.

Sería su primer mandato sin mayoría y quizás por su forma de ser, no sería fácil.
No hay inconvenientes. Dicen eso de mí, pero es un grupo de trabajo. Nadie conoce a dirigentes de River argentino, de Boca, Real Madrid, más allá del presidente. No concibo un club con tantos matices que sea manejado por un colegiado. Pero todos los temas institucionales fueron aprobados por unanimidad.


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