Morir a alta velocidad

Con la muerte de Jules Bianchi, 29 pilotos pilotos perecieron, tanto en clasificación como en carreras, en 66 años de historia
Perecer a bordo de un auto de velocidad. Uno de los riesgos a los que se expone cada piloto de la Fórmula 1. El 5 de octubre de 2014, en una competencia bajo lluvia, el Marussia de Jules Bianchi se estrelló contra una grúa, que retiraba a otro vehículo cuando la competencia acaba de supenderse. El impacto del Marussia de Bianchi, fue tal, que nunca pudo recuperarse del mismo. Tras casi 10 meses inconsciente falleció el pasado 17 de julio en Niza.

La Fórmula 1 llevaba 20 años sin llevarse una vida por un accidente en pistas. El último había sido Ayrton Senna, cuando su Wiliams se estrelló en Tamburello durante el GP de San Marino, en Imola, el 1° de mayo de 1994. El día anterior, el austriaco Roland Ratzenberger, con Simtek, perdió la vida en el mismo circuito, durante las pruebas de clasificación.

Otros tiempos

Bien diferentes eran las condiciones en los comienzos de la Fórmula 1. En 1961, en Monza, el alemán Wolfang Von Tripps chocó al escocés Jim Clark. Éste no sufrió consecuencias, sin embargo el auto de Von Tripps, voló sobre el público, por lo que fallecieron trece espectadores y el propio Von Tripps. Increíblemente la carrera continuó y ganó Phil Hill.

El campeón póstumo

En la temporada de 1970, en Monza, el austriaco Jochen Rindt sufrió un accidente y golpeó con su Lotus contra las barreras de protección. Rindt falleció, pese a lo cual se consagró, campeón póstumo de la Fórmula 1, la única vez en la historia de la máxima que ese episodio aconteció.

En 1973 François Cevert, "el eterno delfín" de Tyrrel se vislumbraba para suceder a Jackie Stewart. En Watkins Glen, mientras luchaba con Ronnie Peterson por la Pole, Cevert salió de pista y falleció en el acto.

La infame muerte de Tom Pryce

Sin duda que el accidente más infame en la historia de la F1, fue el del galés Tom Pryce. El 5 de marzo de 1977, en Kyalami, en el giro 23, el Shadow de Tom Pryce atropelló a un bombero que cruzaba la pista, en pos de apagar el fuego del coche el italiano Renzo Zorzi. Por el golpe, el bombero pereció, y el extintor voló por el aire, con tal mala suerte para Tom Pryce que le golpeó en su cabeza y le ocasionó la muerte inmediata.

En 1978 falleció el sueco Ronnie Peterson. Fue durante el GP de Italia en Monza, el 10 de setiembre, en carrera que tuvo un accidente en la largada y en el que Peterson se fue conra las barreras, su coche se incendió, sus colegas Patrick Depailler, Clay Regazzoni y James Hunt, también involucrados en el accidente lograron sacar a Peterson de su auto. Al día siguiente falleció como consecuencia de las diversas fracturas sufridas. Tras su muerte y, un mes después la del también sueco Gunnar Nilsson, fue suspendido perpuetuamente el GP de Suecia.

Villeneuve y Paletti

La temporada de 1982 se cobró dos vidas. El 8 de mayo de 1982 en Zolder, el canadiense Gilles Villeneuve se mató con su Ferrari cuando intentaba clasificar para el GP belga. Villeneuve impactó el March de Jochen Mass, salió despedido de su Ferrari y golpeó contra el suelo. Los primeros en asistirlo fueron sus colegas Rene Arnoux y Derek Warwick, quienes no pudieron hacer nada por él.}

Poco más de un mes después, el 13 de junio en Canadá, en el circuito de la Ilhe de Notre Dame, el Osella de Ricardo Paletti embiistió a la Ferrari de Didier Pironi quien no se movió en la salida. Ricardo Paletti se clavó la barra de dirección en el pecho y su auto tomó fuego, por lo que falleció en el acto.

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