Maglione criticó la expulsión de atletas rusos

El presidente de FINA criticó el accionar de la Agencia Mundial Antidopaje en el caso Rusia
Entre el viernes y el domingo, el teléfono de Julio César Maglione no paró de sonar. Y la palabra más repetida en cada llamada era Rusia. En la solicitud de eliminación de ese país tras el escándalo de dopaje generado en torno al atletismo, la voz del dirigente se hizo escuchar. Y al final, el Comité Olímpico Internacional (COI) dejó librada a cada federación internacional la decisión de permitir o no la participación de deportistas rusos.

"Estoy muy contento con la decisión que tomó el COI de permitir que los atletas rusos que no tengan ninguna traza de dopaje puedan competir en los Juegos Olímpicos y la apoyo en un 100%", contó Maglione a Referí en la sede del Comité Olímpico Uruguayo (COU) que preside desde 1987.

"Los atletas limpios y honestos, sean del país que sean deben de participan en los Juegos Olímpicos. Los que han clasificado y no tengan resultados positivos de dopaje deben estar y si no los dejamos participar destrozaremos seres humanos que se han dedicado con esfuerzo, sacrificio, devoción, vocación y alegría toda su vida a la actividad deportiva", expresó.

"No lo digo como presidente de la FINA ni como presidente de Odepa, lo digo como miembro honorario del Comité Olímpico Internacional y como persona vinculada al deporte", puntualizó.

Maglione preside la Federación Internacional de natación desde 2009, es miembro COI desde 1996 y desde el año pasado es titular de la Organización Deportiva Panamericana (Odepa), cargo que dejará en febrero próximo.

El presidente de la FINA criticó duramente el accionar de la Agencia Mundial Antidopaje (AMA) en el caso Rusia: "La AMA se excedió en sus derechos y obligaciones porque la AMA está para controlar del dopaje y para ejercer un rol de asesoramiento científico, pero no está para decidir si hay que eliminar a un país, eso lo tiene que decidir el dueño de los Juegos que es el COI".

La AMA, a través de su presidente el británico Craig Reedie, encargó a una comisión independiente en la que participaron los canadienses Richard McLaren y Dick Pound, la investigación del rol del estado ruso en la preparación con métodos prohibidos de sus deportistas para los Juegos Olímpicos de Invierno de Sochi 2014.

Antes, una serie de documentales emitidos desde noviembre de 2014 había divulgado que en el atletismo ruso los deportistas se dopaban sistemáticamente en connivencia con el estado. Eso determinó que Rusia no tendrá participación en el atletismo en Río 2016.

Junto a la AMA y la agencia antidopaje de Canadá, la de Estados Unidos hizo fuerza para lograr el veto olímpico a Rusia, algo que el COI desechó el pasado domingo.

Maglione explicó que el tema se resolvió en la Sumi, una organización creada por el COI donde participan los Comités Olímpicos de Estados Unidos, China y Rusia, los países más poderosos en el universo olímpico, los atletas repreentados por el presidente de la Comisión de Atletas del COI, Thomas Bach, presidente del COI, el sheiq Ahmad Al-Fahad, presidente de la Asociación de Comités Olímpicos Nacionales, y Ricci Bitti, representante de las federaciones olímpicas de verano. "Ahí se resolvió lo que ahora se ha ratificado: que los atletas que están limpios y que sean objeto de un contralor previo puedan competir en Río, sea del país que sean".

Maglione expresó también que sus vínculos con Rusia a través de la FINA siempre fueron correctos: "Nunca tuvimos el más mínimo problemas, encontramos un apoyo muy grande en todas las actividades que ha realizado la FINA, el Mundial de Kazan de 2015 fue el mejor y el más importante en la historia de la natación y todo porque hubo una ayuda estricta a todo lo que se había comprometido Rusia en su momento".

También dijo que la FINA gastó más de US$ 1 millón en controles antidopajes.

"Río tiene problemas de infraestructura"

En 2010, Julio Maglione fue designado miembro de la comisión de coordinación del COI para los Juegos Olímpicos de Río 2016, un cargo similar al que ejerció en 2006 de cara a los Juegos Panamericanos 2007 de la misma ciudad.

"Hay problemas de infraestructura", contó a Referí. "Por primera vez desde los Juegos de Sídney 2000, los deportes acuáticos van a tener una misma piscina para el nado sincronizado, los saltos ornamentales y la primera serie del waterpolo. Nunca pasó en los últimos años".

Para los Juegos Panamericanos de Río 2007 se construyó el centro acuático Maria Lenk. Ahí se desarrollarán las pruebas que mencionó Maglione quien dijo que dicho estadio no fue techado provisoriamente, tal como se había acordado.

Para la natación y las finales de waterpolo se levantó a escasos metros de la Maria Lenk el Estadio Acuático olímpico.

"Ese proyecto cambió. Se comprometieron a hacer una piscina de US$ 87 millones de un diseño que era espectacular, pero al final hicieron una carpa con cuatro columnas y dos piscinas provisorias, más otra abierta con un toldo. Eso les costó US$ 85 millones. Son hechos objetivos", dijo.

"Brasil tuvo mala suerte por el Zika, cuando se les dio la sede se decía que iba a ser una de las seis potencia económica del mundo. Hoy tiene problemas políticos, sociales y económicos monstruosos. De todas formas, como sudamericano que soy deseo que hagan unos excelentes Juegos Olímpicos", concluyó.


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