Enorme victoria de Cuevas ante Monfils

El uruguayo remontó un set en contra y le ganó 6-7 (5), 6-3 y 7-6 (4) ante Monfils, 13 del mundo

Pablo Cuevas se tomó una dulce revancha de la derrota del año pasado en Roland Garros, y venció al francés Gael Monfils (15° ATP) por 6-7 (5), 6-3,7-6 (4) por la segunda ronda del Masters 1000 de Madrid. Con eso, el salteño enfrentará hoy al australiano Nick Kyrgios (21° ATP) por octavos de final, alrededor de la hora 11 de Uruguay.

Fue una gran victoria del uruguayo. Porque tuvo la virtud de remontar un set en contra, en un momento en que estaba haciendo todo bien pero falló en puntos clave. Lejos de irse de cabeza como en otros momentos, apretó los dientes y peleó ante un jugador talentoso, de grandes golpes pero también con momentos de desconcentración. Fue el opuesto de hace un año en Roland Garros, cuando estaba dos sets arriba pero el francés se lo remontó y le ganó en cinco. Además, fue la primera victoria ante el Monfils en cuatro partido.

cuevas


El primer set mostró un muy buen juego de Cuevas, que dominó con su derecha y con porcentajes de saque cercanos al 90% con el primero y 80% con el segundo. El juego fue sólido y práctico: imponer condiciones con el saque y jugar profundo para no dar opción al francés de entrar en juego.

Además, aumentó la agresividad en el noveno game, lo que le permitió quebrar y ponerse 5-4 para sacar por el set. Sin embargo, allí el salteño varió la estrategia, y subió a la red y se encontró con tres grandes devoluciones del francés, que le permitieron quebrar y llevar el partido al tiebreak, donde un miniquiebre le dio la ventaja a Monfils 7-6 (7-5).

Fue un golpe duro para Cuevas, que había dominado todos los aspectos de juego –incluso ganado más puntos que el francés- pero no lo pudo cerrar. Además, se mostró incómodo con el pique de la pelota, recriminando en voz alta varias veces.

Sin embargo, tuvo la virtud de no irse de partido y, en cambio, pasar a atacar. Mantuvo la efectividad del saque y enseguida le quebró a Monfils. Además probó rallys largos, aprovechando que el francés comenzaba a cometer errores. Luego mantuvo sus saques con solidez y obligó siempre al francés con el suyo. No pudo quebrar, pero se llevó el segundo 6-3.

El tercer set fue más tenso. Monfils mostró menos movilidad pero apostó a jugarle al revés paralelo de Cuevas, que no siempre respondió bien y no pudo invertirse como en otros momentos para lanzar tiros fuertes de derecha. Cuevas mantuvo su saque, con alguna dificultad más que en el segundo. Todo eso hasta que en el 3-2, con el saque Cuevas, el partido se paró momentáneamente por un corte de luz en algunos focos de la cancha.

Tras alrededor de 20 minutos se reanudó el partido en otra cancha, y la paridad -y el dominio de cada uno con sus saques- se mantuvo, hasta llegar al tiebreak. Fue ahí que Cuevas tuvo personalidad para arriesgar en momentos clave, sostenido por un sólido juego de derecha, lo que le dio el partido en el tiebreak por 7-5.

Con la victoria, el uruguayo suma 90 puntos en el ranking, lo que no le significa mucho avance. Sin embargo, de ganarle a Kyrgios este miércoles sumaría 180 y ahí si podría empezar a escalar.

Además, la victoria es un importante paso anímico para Cuevas, que tenía una cuenta pendiente ante los tenistas top 20, sobre en polvo de ladrillo, donde había ganado tres de once en los últimos dos años. Vencer a los top 20 es un paso clave para el objetivo del uruguayo, que precisamente es meterse entre los 20 mejores del mundo, y para eso debe aprovechar los torneos grandes que quedan en su superficie favorita: Madrid, Roma y Roland Garros.

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