El fútbol perdió otra estrella, murió Abbadie

Julio César Abbadie falleció en la noche del miércoles y dejó un legado de gloria con 8 campeonatos Uruguayos ganados, fue campeón de América y del Mundo con Peñarol y un detalle que revelaban todos quienes lo conocieron: “El Pardo no tenía enemigos”

“No don Juan, no me siento preparado. Además prefiero no ir de relleno”, le dijo el Pardo Julio César Abbadie al técnico de Uruguay Juancito López, un día de 1950 sin imaginar que se bajaba para siempre de formar parte de la historia más grande del fútbol Mundial. Es que el Pardo, por el orgullo de no ser suplente, renunció a la selección que terminó ganando el Mundial de 1950. Sin embargo, unos años después, Abbadie se bañó de gloria.

Aquel hombre que deslumbró en Italia y que fue campeón de todo con Peñarol falleció en la noche del miércoles dejando el recuerdo de un notable jugador que nació el 7 de setiembre de 1930 en Canelones, para radicarse en Montevideo. Sin embargo, sus primeros pasos en el fútbol fueron en Pan de Azúcar, Maldonado donde su familia se fue cuando Abbadie tenía 10 años.

En 1948 lo trajeron a practicar a Peñarol, en la Tercera Especial donde inició una carrera imborrable.

Su debut en el primer equipo se produjo durante el Campeonato Mundial de 1950 debido a que el campeonato no se paralizó.

En 1952 tras su destacada actuación con la Selección en el Panamericano y la partida de Alcides Ghiggia para Italia, Abbadie fue confirmado en la delantera de Peñarol por el entonces técnico Juan López.

En 1956 emigró a Genova donde fue figura y es recordado hasta el día de hoy.

Luego volvió a Peñarol y entre 1962 y 1968 consiguió 5 títulos más de Campeón Uruguayo, además de consagrarse Campeón de la Copa Libertadores y la Intercontinental en 1966, con actuaciones memorables ante Real Madrid.

El Pardo, como se lo conocía, formó parte de aquel equipo aurinegro memorable pero del baúl de sus recuerdos no olvida la delantera del 49: “La delantera del 66 fue tremenda, pero creo que como la del 49 no habrá otra igual, hacían cosas increíbles”, le dijo Abbadie a El Diario en una entrevista.

Se fue Abbadie. Se fue una gloria. Una estrella del fútbol. Fue 8 veces Campeón Uruguayo con Peñarol (1951-53-54-62-64-65-67 y68), Campeón de América y del Mundo en 1966 y Campeón de la Copa Pinto Durán en 1963.

En la web oficial de Peñarol se deja constancia de su trayectoria donde defendió a Peñarol (1950-56) donde marcó 74 goles en 184 partidos, Genoa (1956-60) anotó 19 goles en 110 encuentros, Lecco (1960-62) donde jugó 45 partidos y convirtió 5 goles y posteriormente retornó a Peñarol (1962-69) donde disputó 284 partidos anotando en 63 ocasiones.

Con la selección jugó 26 encuentros y marcó 14 goles. Fue gran figura en el Mundial de 1954 y la celeste lamentó su lesión que le impidió jugar ante Hungría.

Se fue un ganador, un grande, un hombre de bien. Hasta el día de hoy se dice que el Pardo no tenía enemigos.

El velatorio de Julio César Abbadie son velados hasta la hora 13, en la calle Tomás Basáñez, arteria que divide al Cementerio del Buceo del Cementerio Británico.


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