Alberto Pan, el hombre que operó y ocultó a Suárez

Comenzó con un cuadernito en Wanderers y se convirtió en jefe de la sanidad de la selección
Era 11 de mayo de 2014 en Inglaterra. Anfield de fiesta. A cuatro minutos del final Paul Dummett levanta por el aire a Luis Suárez. Roja. Acaso fue una anécdota. Terminaba la Premier League y Luis se iba de vacaciones.

Era 21 de mayo de 2014 en Uruguay. El Complejo Celeste a pleno. Uruguay se preparaba para el Mundial. Y de pronto, lo inesperado. Suárez cae fulminado en la cancha 1. Todos corren. El médico Alberto Pan lo atiende. Caras de preocupación. Los estudios confirmaron la noticia que nadie quería escuchar. Suárez sufrió una lesión en los meniscos.

¿Qué hacer? ¿Cómo actuar? Operar era lo aconsejable. Los tiempos para avisarle a Liverpool no daban. Había que actuar con inmediatez. Las piernas de Luis valían oro. Lo negociaron en € 90 millones.

"Aquella situación la definiría como la inmediatez de la solución. Luis se lastima y queda coordinada la resonancia y la artroscopia (realizada por el doctor Luis Francescoli). Se lastimó y a las horas se le retiró el fragmento de menisco, y antes de las 24 horas estaba iniciando la rehabilitación. ¿Se pudo haber intentado hacer fisioterapia en ese momento para ver si se recuperaba? No. Por esa razón quedó planteado quirúrgicamente de resolverlo en forma inmediata", explicó Alberto Pan, el jefe de la sanidad de la selección en el libro Maestro, el legado de Tabárez.

"Después cuando Liverpool vio las imágenes y lo que se le hizo estuvo perfecto, incluso se acercaron durante el Mundial para ver lo que se estaba haciendo con Luis", comentó el gerente deportivo de la AUF, Eduardo Belza.

Luis, frustrado, con la incertidumbre a cuestas, con una posible millonaria transferencia en el horizonte, depositó toda su confianza en aquel hombre. Pan puso en juego su prestigio. ¿Qué pasaba si salía mal?

El destino quiso que Suárez fuera justamente la figura de Uruguay contra Inglaterra. El mundo miró asombrado.
Alberto Pan es un hombre silencioso, humilde desde aquellos viejos tiempos donde iba con un cuadernito a Wanderers y, por sobre todas las cosas, un profesional de dilatada trayectoria en el cual los jugadores confían de ojos cerrados.

Lo que pocos conocen de la historia fue lo que el propio Pan reveló en el libro. Según Pan, en ese momento estuvo todo milimétricamente planificado, desde la parte médica hasta la comunicación, manteniendo en reserva la situación, salvo por un detalle: un comentario de un familiar que despertó, más de 12 horas después de la lesión, la alarma pública.

"No se hubiera sabido nada si no fuera porque salió un tuit de un familiar. Lo habíamos manejado en absoluta reserva con la finalidad de que transcurriera de la forma más sencilla. No era caprichoso mantener en silencio todo lo que había sucedido, no pretendía ser una estrategia antipática ni pretendía esconder lo que había sucedido, porque tarde o temprano se iba a saber, pero sí buscamos extender el mayor tiempo posible la privacidad del asunto para que no existiera tanta movida".

Una foto con Luis

Claro, el tema es que, cuando se filtró la noticia se armó revuelo dentro del propio Sanatorio.
¿Qué sucedió cuando se supo? "Venían todos a pedir autógrafos o a sacarse una foto, los enfermeros, los médicos y también los enfermos. Es muy difícil la situación del deportista de elite, que en ese momento necesitaba estar en calma", manifestó el médico.

Luego de aquella exitosa intervención, en la Asociación se recibió una carta de felicitación y reconocimiento de Liverpool por el tratamiento y como se hicieron las cosas con Luis Suárez.

Origen bohemio

Jorge "Chifle" Barrios, el eterno capitán de Wanderers, conoce a Pan desde el día que pisó el Viera.
"Cuando yo estaba en Wanderers él era estudiante. Venía todos los días y se paraba con un cuadernito y el Flaco Bermúdez, que era el médico, lo llevaba. Alberto no era ni doctor cuando pisó Wanderers. Siempre callado, el tipo se paraba en la sanidad. ¡Una humildad!", dijo Barrios a Referí.
Y dio paso a una anécdota que tuvo a Pan como protagonista.

"La sanidad es una lugar muy íntimo para el jugador. En ese entonces, década del 80, nos daban unas vitaminas y nos pinchaban en la nalga. Una vuelta llega el Negro Archi, como le decíamos nosotros a Raúl Esnal. El Negro era enorme, un tipo de cara recia, metía miedo. El Flaco Bermúdez (médico) lo pinchó, le dejó la aguja clavada y lo llamó a Alberto. Viene Pan y el Flaco le dice; 'sacale la aguja que tengo que ir al baño'. Y Esnal lo miró con una cara que Alberto se puso todo colorado. El Negro era de mirar con cara fea. Y el pobre Alberto ni se movía".

Daniel Pastorini, exdirigente bohemio, lo conoce desde hace muchos años. "Recuerdo que en 1985 el técnico era Tabárez y era duramente criticando. Lo dejaron solo. Entonces con el doctor Nin, padre del presidente actual, empezamos a ir al Viera y con el Maestro y todo su equipo hacíamos los miércoles unos ravioles allá en la cancha, al lado de los vestuarios. Y ahí empezó Alberto con todo aquel grupo", comentó a Referí.

Después narró una anécdota en una gira por Europa. "En la primera salida de Wanderers en 1987 vamos con Alberto Pan como médico. Cuando estamos para regresar, Alberto me llama aparte y me dice si él podría quedarse tres días más en Europa. Le pregunté por qué y me dice porque era su primer viaje a Europa y tenía a su abuela, que no la conocía, en Galicia. Le respondí que se fuera tres días y se quedara tres días más. En su responsabilidad Alberto no dijo que tenía ese sentimiento y pedía permiso".

La humildad del médico de la selección es un valor que todos destacan. Como Eduardo Belza, gerente deportivo de la AUF, que comentó: "Alberto es un hombre de perfil bajo, no aprovecha la lesión de un jugador para hacerse cartel".

El Chifle Barrios, un símbolo del club que tiene una tribuna a su nombre, lo termina definiendo: "Albertico, como le digo yo, está donde está porque la vivió desde la nada, por su humildad. Doctor de mi familia, cada cosa que le pasaba a mis hijos me llamaba. Una cosa increíble. Así fuera fiebre, un dolor de muela, el tobillo, Alberto me llamaba. Un amigo, una mano derecha en la familia, más que un doctor, para la familia Barrios es un amigo de alma".


Historias y anécdotas

La nueva nariz del Chapa Blanco


Sergio Blanco

Se podría afirmar que la nariz de Sergio Blanco es obra de Alberto Pan. El Chapa contó con lujo de detalles una situación que se generó con el médico previo a un viaje a la Libertadores.

Recuerdo que jugando contra Paysandú Bella Vista un sábado en Paysandú me rompen la nariz de un codazo y él no estaba, estaba en Montevideo. Yo con la locura, porque aparte viajaba a los dos días a jugar por la Libertadores contra Santiago Wanderers, sentí que me perdía ese partido. Me fui derecho al ómnibus, lo llamo por teléfono llorando por cómo tenía la nariz y la cara desfigurada, y me tranquilizó", comenzó diciendo Blanco a Referí.

Al otro día. Cuando estaban frente a frente, el doctor Pan lo encaró: '¿Vos querés estar en el partido de la Copa?'. Ante la respuesta afirmativa, Pan disparó: "¿Estás dispuesto a aguantar dolor?". Blanco cuenta que "con dos mechas y dos pinzas me enderezó la nariz ahí. Cuando terminó, yo con los brazos aún acalambrados de agarrarme de la camilla por el dolor, me paró y me miro al espejo. No lo podía creer, estaba todo hinchado, la nariz torcida, todo negro, ¡era un monstruo! Y se me para atrás y me dice con esa paz que lo caracteriza: 'Convengamos que nunca tuviste una nariz muy linda'. Y me hizo jugar.

Blanco no duda en señalar: "Alberto es como si fuera un padre para mí por todo lo que vivimos juntos y lo que me enseñó".

A la celeste

Daniel Pastorini contó detalles de la nominación de Pan como médico de la selección. "Uruguay se iba a jugar a Irak. El médico renuncia y viajó el doctor de juveniles Migues. En ese momento sugiero a Pan, pero pedí la opinión de Carrasco. Y Carrasco me dice: 'Doctor, si usted sabe y lo considera la persona adecuada, no me opongo'. A poco de irnos lo llamo y le digo 'Alberto, estás designado para ser el médico de la selección. Salímos en dos días, no te da el tiempo, pero andá a Milán, nos esperás y te incorporás allá. Y me dice que no. 'No lo conozco a Carrasco, no quiero tener problemas'. Me costó convencerlo, pero viajó. Alberto sigue en el cargo gozando de la confianza de los jugadores".

Con Fossati


Fossati
Fossati da indicaciones a sus jugadores en el triunfo ante Siria
Fossati da indicaciones a sus jugadores en el triunfo ante Siria

Sergio Blanco recordó: "Fossati me citó a la selección. Yo estaba dolorido y antes de partir Pan me agarró y me dijo que tratara de no renguear en el aeropuerto que cuando llegara a México me iba a atender y que iba a jugar. Y fue gracioso porque cuando llegué al aeropuerto Alberto caminaba al lado mío para cubrirme".

Bentancur


rodrigo bentancur selección

Pan reveló en el libro Maestro, el legado de Tabárez: "Con Agrícola, jefe de la sanidad de Juventus, nos conocemos desde hace muchos años, entonces eso te genera en el entorno del club, por ejemplo, si Bentancur está con una molestia, Agrícola levanta el teléfono, me llama y me dice: "Te lo mando con esto, lo otro, y hacele tales exámenes".

Presiones por Cavani


Edinson Cavani llegó a su gol número 41 con Uruguay en la China Cup
Edinson Cavani llegó a su gol número 41 con Uruguay en la China Cup
Edinson Cavani llegó a su gol número 41 con Uruguay en la China Cup

Cuando se lesionó Cavani en la Copa América 2011 llamaron de Napoli porque el dueño Di Laurentis puso el grito en el cielo. "Me acuerdo que me dijeron que íbamos a ser responsables si lo poníamos a jugar y tenía una lesión grave. Cosa que estaba lejos del ánimo nuestro, pero te lo tiran", contó Belza. Cavani jugó y fue campeón.


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