Y el milagro no ocurrió

Peñarol vivió el partido con Cerro Largo con los sentidos en Florida por la noticia que nunca llegó

Peñarol fue al Centenario aferrado a un sueño. Pasó por todos los estados de ánimo. Recorrió el camino de la ilusión. Se agarró fuerte al rosario esperando noticias de Florida. Enloqueció cuando el rumor invadió las tribunas y terminó con tono de despedida. El milagro no ocurrió…

Pasó por la desilusión. En un partido con clima especial Peñarol fue sorprendido en los primeros minutos ante un rival que no tenía nada en juego. El hecho es que Cerro Largo se plantó en el fondo y defendió con una línea de cuatro y tres hombres delante de ellos. Siete jugadores para cortarle a Peñarol los caminos al arco.

Para colmo a los 16 encontró el gol en un tiro de esquina. Todos fueron sobre Acosta y en el segundo palo Souza Motta la bajó y reventó el arco. Pero en el mejor momento de Cerro Largo, Peñarol llegó al empate.

Y recorrió el caminó de la ilusión. El zaguero Acosta cometió un error increíble al regalarle una pelota a Núñez que escapó y tocó atrás para Aguiar que la metió contra un palo. Peñarol tomó viento en la camiseta, se ilusionó con el milagro. Y fue. Con ideas poco claras, pero fue. Cuatro minutos más tarde Núñez inició una contra cambiando de frente para Pacheco cuyo centro fue conectado por Acosta que marcó en propia puerta. Y se terminó el partido. Porque sobre la hora del primer tiempo la defensa arachana restó para el medio en un tiro de esquina y el regalo lo aprovechó Darío decretando el tercero.

Se agarró fuerte al rosario. Para el segundo tiempo y con el partido liquidado, porque al margen de que Cerro Largo llegó, no tenía peso. Hasta ese momento Peñarol era campeón del Clausura.

A los siete minutos por los altoparlantes se anuncia el gol de Wanderers en Florida y cambió el semblante de la gente. Ya no importó nada de lo que ocurría en la cancha. La gente estaba con los sentidos en Florida.

Enloqueció con el rumor. A los 20 minutos uno de los relatores que fue a Florida gritó un gol de El Tanque antes de que la pelota entrara al arco de Wanderers y los hinchas de Peñarol se levantaron como locos. Fossati miró al banco. Le dicen que no. Nadie entiende.

Y terminó con tono de despedida. Los últimos 15 minutos fueron con gente sentada esperando.

Llegaron los cambios, los aplausos y los homenajes para la salida de Antonio Pacheco. Y termina el partido. Fosssati vuelve al banco para la última pregunta, casi al instante culmina en Florida. El técnico manda a sus jugadores a saludar a la gente. Los jugadores levantan los brazos y emprenden la retirada. No hubo milagro. Lo que mal empieza...


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