Wanderers arrimó al papal a los sábados

Los bohemios ganaron 2-0 y dejaron a Bella Vista seriamente comprometido en el descenso

La gente sale expresando su lamento. “No se puede jugar así. Papá, el técnico no tiene la culpa porque agarró un cuadro liquidado, pero sí de que se no se juegue a nada”, le dice un parcial a otro viejo hincha de Bella Vista. A pocos metros, otro lamento: “No hay una jugada. No hay nada planificado. Todo pelotazo”. A una cuadra de la cancha, por las calles del barrio un hincha parado en la puerta de su casa saluda a dos que caminan con la bronca a cuestas y les dice: “El año que viene venimos los sábados”. 

Esta historia de Bella Vista parecía estar escrita... El que viene a la cancha sabe perfectamente lo que va a ver. Un equipo que se preparó en medio de problemas, que postergó la pretemporada, que armó un plantel como pudo. Y las consecuencias se pagan en la cancha.

Ahí adentro, el papal volvió a perder y su condena parece decretada. Y al margen de que los jugadores dejen todo y laburen 12 horas, no se puede pretender ganar si el golero rival no ataja una sola pelota en el primer tiempo y en el segundo la toca a los 9 y a los 46.

Wanderers jugó a placer en el Nasazzi. Se paró con tres en el fondo, utilizó el ancho de cancha, en el medio presionó adecuadamente con Guzmán Pereira como puntal y arriba lastimó cada vez que Cabrera encaró en velocidad.

El primer tiempo tenía que haber terminado 6-0 a favor de los bohemios. Pero increíblemente culminó igualado por su falta de peso a la hora de la definición.

En el complemento, Ribas metió un cambio. Puso un delantero pero sacó a otro. Entonces fue más de lo mismo. Bombazos de los del fondo para cualquier lado. Gente perdida en el medio sin tener control de la pelota y los de arriba que se arreglen como puedan. La ven pasar, fue la realidad.

Le costó al bohemio romper el cero y lo hizo con una pelota quieta a los 20 del complemento con un cabezazo de Menosse. El partido se le puso cuesta arriba a Bella Vista y terminó en misión imposible cuando se fue expulsado Freitas a los 25. Siete minutos después, Federico Rodríguez marcó el segundo, con otro cabezazo.

Bella Vista es ni más ni menos que el fiel reflejo de su situación. La sentencia parece estar decretada. Y mientras sus hinchas piensan en volver a jugar los sábados, los de Wanderers se ilusionan con hacerlo los miércoles de noche por la actividad internacional. l


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