Vuelve Munúa, el último referente del arco

El golero debutó en los tricolores en 1997 y se fue a Europa en 2003; desde entonces no surgió en el club otro arquero tan ganador

Gustavo Munúa fue, sin dudas, la última gran aparición en el arco de Nacional como producto genuino de la casa. Antes de irse a Deportivo La Coruña en 2003, Munúa fue cuatro veces campeón Uruguayo, marcó un gol de tiro libre, otros de penal y rompió el récord de imbatibilidad en el arco tricolor que ostentaba Eduardo García desde 1933. Después de él surgió con fuerza Sebastián Viera, pero partió rápidamente del club, y los que aparecieron más adelante no calzaron los guantes de Munúa, quien, a punto de cumplir 36 años, regresa a Los Céspedes.

Llegó a Nacional con ocho años y a los 16 fue cedido en préstamo a Albion para jugar el duro torneo de la divisional C, porque los hombres se hacen a los golpes. “Eso fue inolvidable. Con 16 años fui titular en la primera de Albion. El técnico Jorge Barrios me dio su confianza y no lo defraudé. Le debo mucho a ese club” dijo Munúa en una entrevista que concedió al diario Ultimas Noticias cuando disputaba el Sudamericano sub 20 de Chile en 1997.

En el arco de Nacional se estrenó después de una serie de acontecimientos anecdóticos. En la temporada 1997 los goleros del plantel principal eran Carlos Nicola y Álvaro Escames. En abril Nacional viajó a Colombia para jugar por la Copa Libertadores. El 8 enfrentó a Deportivo Cali en el Pascual Guerrero y cuando transcurrían apenas 17 minutos, el árbitro brasileño Oscar Godoy expulsó a Nicola por hacer tiempo y entró Escames. Nacional ganó ese encuentro 1-0 con un gol de Álvaro Recoba.

Unos días después, el 11 de abril, Nacional jugó en Bogotá frente a Millonarios. Munúa tuvo que viajar desde Montevideo para ocupar el banco de suplentes. El titular fue Escames, pero a los 72 minutos resultó expulsado por otro juez brasileño, Edmilson Corona. Nacional perdía 1-0 en El Campín cuando entró Munúa sustituyendo a Diego Tito. A los 89 minutos recibió un gol de Marcio Cruz.

Así fue su debut. Después continuó como tercer golero y desde ese lugar poco relevante vio cómo Peñarol ganó el quinquenio. En 1998 el club cambió rotundamente. Volvió a la presidencia Dante Iocco y contrató a Hugo De León como entrenador. Había que cortar el sexenio aurinegro y Munúa fue parte, ahora como protagonista importante, de la otra página de la historia. Compartió el arco con Leonardo Romay y al cabo del año Nacional fue campeón Uruguayo ganando los dos torneos cortos.

La mayor experiencia de Romay le permitió ocupar la titularidad, aunque cada vez que le tocó responder, Munúa lo hizo bien. Actuó en 20 partidos de 1998, 17 de 1999 y uno solo en 2000. Fue contra Atlético Paranaense por la Copa Libertadores, el 12 de abril. En 2001, cuando terminó el primero ciclo de De León en los albos, Munúa atajó en 30 partidos.

Cuando Daniel Carreño llegó a la dirección técnica de Nacional en 2002, en el arco eran Munúa y dos más: Romay y Jimmy Schmidt, si bien en esa temporada fue contratado Jorge Bava de Juventud de Las Piedras. Munúa solo faltó a cuatro partidos del año, en los que lo reemplazó Romay.

Durante el Apertura del año siguiente permaneció 963 minutos sin recibir un gol y batió el récord que tenía García desde 1933 con 922 minutos. Poco le faltó a Munúa para destrozar también los 987 minutos de Ladislao Mazurkiewicz que los consiguió en 1968 atajando para Peñarol. Un penal de Pablo Bengoechea le cortó esa ilusión (ver nota aparte).

Después de participar con Nacional en la Teresa Herrera en agosto de 2003, Munúa jugó un partido más por el Clausura frente a Plaza Colonia y fue transferido a Deportivo La Coruña. El 10 de agosto jugó por última vez con la camiseta de Nacional en el Estadio Centenario.

El presidente de entonces, Eduardo Ache, se había quedado en España negociando el pase con el titular del Deportivo, Augusto Lendoiro, y el empresario Luis Malvárez. Aunque no trascendieron las cifras, en España se mencionó extraoficialmente que Nacional recibiría una suma cercana a los € 2.500.000 por el pase de su arquero.

En las primeras seis temporadas en Deportivo La Coruña fue suplente de José Molina. Durante ese tiempo Munúa disputó 27 partidos. Cuando Molina se marchó el club contrató al israelí Aouate, con quien tuvo un altercado de vestuario (ver aparte).

En 2008 Aouate se fue y Munúa continuó en el plantel del Deportivo, pero siguió  ocupando un segundo plano, ya que apareció Dani Aranzubia por delante de él. Terminó su contrato en junio de 2009 y se marchó. Jugó una temporada en el Málaga (2009/2010) y a la siguiente se fue al Levante, equipo en el que fue titular.

El año pasado Nacional lo tentó para retornar, pero entonces le salió la posibilidad de irse a Italia para fichar por Fiorentina. En ese club jugó solo dos partidos de Europa League en 2013. Ahora regresa a su casa, donde es considerado todo un ganador.

Deportivo aún no pagó

Deportivo La Coruña todavía no le canceló a Nacional la totalidad del pase de Munúa. El club tricolor hizo en 2009 el reclamo a FIFA. El asunto fue a parar al TAS y en 2010 le dio la razón a los tricolores. El organismo intimó al Deportivo a pagarle a Nacional US$ 960 mil. De ese dinero, US$ 200 mil correspondían al jugador y el 10% al abogado que puso Nacional. La sentencia indicaba que si el cuadro español no pagaba, sería desafiliado. Aún no lo hizo.

 


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