Volvió la táctica Aguirre

El cambio de dibujo. Jorge Da Silva retornó a las fuentes, a lo que había mostrado sobre todo en la pretemporada, muy similar a lo del extécnico carbonero, con dos volantes veloces por afuera

Llegó a fines de febrero de este año a Peñarol como DT y a partir del 3 de marzo, primer partido que dirigió, Jorge “Polilla” Da Silva sostuvo que su idea, para el plantel con que contaba, era la de jugar con tres hombres de punta.

Así lo hizo durante gran parte del pasado Clausura e inclusive en la Copa Santander Libertadores, con resultados variables y no tan alentadores.

Para la pretemporada que pasó, en la que Da Silva pudo trabajar como ningún otro técnico –muy tranquilo durante dos meses y medio– comenzó a probar con dos volantes por afuera y así empezaron a llegar resultados alentadores, pero claro, se tratataba de encuentros amistosos.

Con la grifa de Aguirre
Diego Aguirre ya imprimió esa idea en 2010, en el mejor Clausura que los manyas recuerden cuando consiguieron 43 puntos de 45 posibles.

Luego de un inicio con algunas pruebas, Aguirre en aquella oportunidad comenzó a utilizar a Jonathan Urretaviscaya por derecha y a Gastón Ramírez por izquierda y le dieron un gran rendimiento al equipo. Así comenzaron a sacar diferencias notables con el resto de los equipos que, al final, lo llevaron a ser ganadores del Uruguayo.

El Polilla comenzó la pretemporada con dos volantes abiertos como Fabián Estoyanoff y el paraguayo Aureliano Torres, pero luego, cuando comenzó el Apertura, primero no estuvo listo Estoyanoff por una lesión, y luego le llegó el turno al guaraní.

Entonces hizo varias pruebas y nunca consiguió en nivel deseado, lo que había mostrado Peñarol entre junio y agosto.

El pasado sábado con Estoyanoff por derecha y Jorge Zambrana por izquierda, logró la fórmula esperada. Zambrana es mucho más veloz con la pelota que el paraguayo, es un futbolista de otras características, y ni que hablar comparado con otros antecesores en ese puesto.

Contra Danubio en Jardines, el Polilla había probado allí a Carlos Grossmüller quien terminó siendo el peor futbolista del equipo.

Por eso, el hecho de atacar con estos dos volantes externos rápidos, hizo que por momentos, Peñarol tuviera prácticamente a cuatro delanteros, cuando se sumaban Zalayeta y Olivera.

Eso complica a cualquier rival, siempre y cuando las cosas salgan bien.

Obviamente que el “doble 5” que utilizó ante Central con Novick-Grossmüller, no siempre lo podrá implementar. Hay rivales mucho más fuertes futbolísticamente que los palermitanos, que seguramente podrán sacar réditos porque el segundo no ha cumplido en ninguna posición.

Pero en lo que respecta a la ofensiva, parece que Da Silva tiene en su cabeza la idea del principio de esta temporada. La del regreso de la táctica Aguirre.


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