Volvió el miedo a la F1

El francés Jules Bianchi lucha por su vida tras un desafortunado accidente

Acostumbrada a hacer descender el riesgo de vida hasta el casi cero, la Fórmula 1 lució con orgullo en los últimos años una excelente foja de seguridad. Pero la velocidad extrema nunca puede reducir ese riesgo a cero. Y si se le suma la mala suerte, el resultado puede ser casi fatal.

Eso le pasó ayer al francés Jules Bianchi (Marussia), de 25 años, víctima de un grave accidente en las últimas vueltas del Gran Premio de Japón, que lucha por su vida en un hospital cercano a la pista.

Bianchi, inconsciente, estaba todavía en el cockpit, con el casco quitado, cuando llegó la asistencia para ponerle una máscara de oxígeno, ubicarlo en una camilla y meterlo en una ambulancia. Después, como el helicóptero no podía volar por las condiciones meteorológicas (un tifón), fue enviado por carretera al hospital Yokkaichi, donde fue operado de urgencia para reducir “un hematoma en la cabeza”, indicó su padre Philippe.

Mucha mala suerte
El golpe que se dio Bianchi, cuyo Marussia se salió de la calada pista en la 43ª vuelta de las 53 previstas, fue tremendo.

Bianchi tuvo la mala fortuna de golpearse con la parte trasera de una grúa, que retiraba, entre dos raíles de seguridad, el Sauber del alemán Adrian Sutil, que se acababa de empotrar contra un muro de neumáticos en la misma curva, la 7ª del circuito.

Un escáner hospitalario “mostró que sufre una grave lesión en la cabeza”, informó la Federación Internacional de Automovilismo.

“Está siendo operado y luego será transferido a la unidad de cuidados intensivos. El hospital de Mie difundirá un comunicado de salud en el que detallará esta información”, añadió la organización del Mundial de Fórmula 1. Entrada la noche en Japón, la operación terminó pero no habrá noticias hasta hoy”.

El piloto francés “perdió el control de su coche, que atravesó la zona de escapatoria y golpeó la parte trasera del tractor (grúa)”, precisó la FIA, después de que el piloto fuera sacado del coche por “un equipo de extracción”.

El violento accidente provocó que el coche de seguridad saliera en la vuelta 44 y se suspendiera definitivamente la carrera, cuando el británico Lewis Hamilton (Mercedes) era líder.

“No quiero hacer ningún comentario”, declaró Sutil, indemne pero visiblemente agitado, cuando llegó de vuelta al paddock. En las pantallas del circuito de Suzuka no se mostró ninguna imagen del brutal accidente de Bianchi.

Al final de la carrera, Hamilton afirmó en el podio que “reza por Bianchi y su familia” y muchos pilotos acudieron al hospital de Yokkaichi, entre ellos el brasileño Felipe Massa, el venezolano Pastor Maldonado y el francés Jean-Eric Vergne.


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