¿Volverá a ser interesante la Fórmula 1 este año?

Ferrari mejoró y promete pelearle a Mercedes para cortar la aburrida superioridad de los últimos años

El duelo en la cima entre Mercedes y Ferrari puede incrementar el interés y las audiencias de la Fórmula 1 en 2016, tras dos años de absoluto dominio de la escudería alemana y unos ensayos de pretemporada en Barcelona que han dejado pocas opciones a los otros 9 equipos.

La armada alemana y la Scuderia italiana han mandado durante los entrenamientos previos al debut. Detrás del escenario, se han opuesto a cualquier tentativa de modificar en profundidad, en 2017, un reglamento técnico que les es favorable desde 2014 y la llegada de los nuevos motores V6 Turbo Híbridos.

Sobre la pista parece que sus dos nuevos monoplazas, el W07 Híbrido y la SF16-H, confirman las expectativas.

El año pasado, a pesar del dominio de Mercedes, se empezó a vislumbrar el renacer de Ferrari. Aunque el balance favoreció claramente a las Fechas de Plata: 16-3 en victorias, 18-1 en pole positions y 32-16 en el total de podios.

La escudería de Maranello se asentó como la segunda del 'paddock' y en ocasiones amenazó la dictadura de Mercedes. Pero los éxitos en Fórmula 1 no se consiguen en tres días, necesitan de al menos tres años, y en Ferrari hace mucho que lo saben.

La temporada 2016 sólo ha contado con 8 días de pretemporada, repartidos en dos sesiones en Barcelona, y con una gran cantidad de reglajes, de combustible en la reserva y otras variables confidenciales.

"Sabemos que Ferrari está preparado, no sabemos si nosotros estaremos delante de ellos o detrás", señaló el alemán Nico Rosberg (Mercedes), subcampeón mundial.

Los técnicos más optimistas, después de haber analizado los datos de las pruebas de Barcelona, esperan que Ferrari reduzca a la mitad su diferencia en el cronómetro con Mercedes: de 6-5 décimas a 3-2 décimas por vuelta, en algunos circuitos, gracias sobre todo a un nuevo motor más potente y a un chasis que Sebastian Vettel, su piloto alemán, tiene en alta consideración.

- Renault y McLaren buscan renacer -
La amenaza parece que toma forma. Así opina también el británico Lewis Hamilton, campeón del mundo las dos últimas temporadas con Mercedes.

"Vamos a vivir una auténtica pelea, eso es lo que quiero en este deporte, lo que todos queremos en la Fórmula 1, esto me excita. Ferrari ha mejorado mucho, ha hecho cronos increíbles en Barcelona, en las grandes tandas (condiciones de carrera). Pienso que mostrarán su evolución en Melbourne (20 de marzo, debut de la temporada)", dijo el viernes en Stuttgart, en una sesión de autógrafos.

De cara a la primera carrera, el director deportivo de Mercedes-AMG Toto Wolff anunció, muy seriamente, que las consignas de carrera serán "menos estrictas" en su escudería este año.

"Lo haremos así porque cada vez trabajamos más fácilmente entre nosotros. Hay mucho respecto. Las nuevas reglas nos van a ayudar proque habrá menos intervención de los ingenieros (por radio) con respecto a los coches y al piloto", señaló.

Por detrás de Mercedes y Ferrari habrá dos grandes grupos de escudería en la lucha; uno por los podios y otro por los puntos del Top 10.

Williams defenderá su tercera posición en el Mundial de constructores ante Red Bull y Force India. Renault y McLaren buscarán su gloria pasada y podrían encontrarse en el camino con Toro Rosso y quizás el debutante estadounidense Haas, los dos equipos que más expectativas han levantado a priori para 2016.

Toro Rosso cuenta con el mejor 'rookie' del año pasado, el holandés Max Verstappen, además del español Carlos Sainz Jr.

Haas, por su parte, llega con muchos medios técnicos (motor Ferrari) y el desafío de encontrar por fin la plaza de la Fórmula 1 en el mercado estadounidense.

Toto Wolff: "'Una terrible rivalidad' -

En Mercedes el contexto podría jugar a favor de Rosberg. Si Hamilton pierde algo de motivación tras tres títulos mundiales, dos logrados de manera consecutiva (2008, 2014 y 2015), y continúa con su ritmo de vida propio de una estrella, su compañero alemán podría recortar la diferencia que les separa.

Cada día más cómodo en su faceta 'people', a Hamilton se le puede ver en cualquier rincón del planeta disfrutando de su condición: Ha salido de fiesta con Rihanna, esquiado en Aspen con Lindsey Vonn o fue a los Oscars con un traje de Dior. Todo bien reflejado en las redes sociales.

"Me viene bien y disfruto", se justifica Hamilton, soltero y propietario de un jet privado, además de un perro bautizado Roscoe al que paseó en el paddock de Barcelona.

Durante este tiempo Rosberg, un padre de familia modelo, encadenó entrenamientos con el nuevo W07 Híbrido.

El viernes en Stuttgart Mercedes presentó a su equipo 2016 con sus dos pilotos, que atendieron a 600 aficionados en una sesión de autógrafos que se celebró en un mercado de la ciudad.

Alejados las dos últimas temporadas por sus conflictos en la pista, los amigos de adolescencia, cuando eran dos de las mayores promesas del automovolismo, se mostraron relajados y se prestaron al juego.

"¿Ya estás trabajando duro?", preguntó Rosberg, ganador de las tres últimas carreras en 2015, a su compañero.

El director del equipo Toto Wolff conoce bien a sus dos pilotos: "Sabemos que mantienen una terrible rivalidad, se trata del campeonato del mundo, no están preparados para reconciliarse, pero esto no puede poner en peligro el éxito del equipo. Ellos lo saben".

Una cosa es segura: Si Rosberg, hijo de Keke Rosberg, campeón mundial en 1982, llega a batir a Hamilton y a Vettel, siete títulos entre ambos, completará una actuación para el recuerdo en un 2016 en el que se disputarán 21 carreras, récord en la historia de esta competición.