Volver a ser el que fue

Munúa quiere que su equipo juegue como en el inicio del Apertura. ¿Qué debe hacer para lograrlo?

El recuerdo del Nacional que comenzó siendo protagonista del Apertura quedó en la retina de los tricolores. El planteo con el que el entrenador Gustavo Munúa dirigió sus primeros encuentros sorprendió gratamente a los albos al ver una idea afín a su paladar.

El nuevo presidente de Nacional, José Luis Rodríguez, dijo que le había gustado el juego que tuvo el equipo en ese entonces. Y, por su parte, el técnico manifestó que iba a intentar retornar a ese nivel, que tuvo su pico máximo cuando golearon por 4-0 a Defensor Sporting en el Parque Central.

Luego, la historia es conocida: cayeron en una racha de cuatro partidos sin victorias y cedieron la punta a Peñarol, que resultó campeón con un punto de ventaja.

"No me arrepiento", dijo el DT tricolor, tras no lograr el título, al hablar sobre su planteo. "Vamos a trabajar para volver a ser el equipo que fuimos en la mayor parte del torneo. Y si es posible mejorar, ese es nuestro principal objetivo. Quedamos en el debe", agregó.

Volver

Para ser el Nacional que Munúa y los hinchas quieren, el técnico deberá reajustar varias zonas del equipo que se fueron desdibujando en el final del Apertura.

En la defensa y el arco, la propuesta de salir jugando desde el fondo fue uno de los puntos característicos del DT, pero con el correr de los partidos los rivales recurrieron a la presión alta para cortarlo y obligarlo a jugar en largo, lo que le hizo perder juego colectivo y llegada con precisión al arco rival. El entrenador deberá reforzar esa idea y tener alternativas efectivas para cuando no pueda ejecutar la primera opción.

En lo que respecta a nombres, Munúa deberá afianzar el lateral derecho. En ese puesto, Jorge Fucile, aún con altibajos, es el dueño del puesto. El contrato del lateral finaliza en estos días y todo indica que seguirá. Pero el DT además deberá tener un plan B –un marcador de punta real y no improvisado– para esa zona en la que cuando no estuvo el jugador de la selección, que tuvo varias lesiones, recurrió a Santiago Romero, lo que hizo que se desdibujara el medio.

Camiseta de Nacional
Diego Polenta con la camiseta de la temporada pasada
Diego Polenta con la camiseta de la temporada pasada

En lo que respecta a los centrales, también se debe consolidar la pareja de zagueros. Diego Polenta, referente de la defensa, y Sebastián Gorga fueron los que tuvieron más continuidad, pero el segundo de ellos también finaliza su préstamo con Genoa. Su representante Pablo Bentancur quiere que se quede seis meses más.

El sustituto de De Pena

En el otro lateral, el izquierdo, Alfonso Espino fue uno de los titulares indiscutidos pero con la partida de Carlos De Pena, tras las dos primeras fechas, perdió a su socio en ese costado. Ambos jugaban de memoria y le ponían vértigo a su andarivel, pero la ida del punta desarmó esa sociedad.

Nacional contrató al argentino Alejandro Barbaro como sustituto de De Pena, pero nunca pudo estar a la par del actual jugador de Middlesbrough de Inglaterra, a quien se extrañó mucho cuando los resultados no aparecieron.

En el medio, Munúa aprendió sobre la marcha que Porras debe ser el hombre de la transición del fondo al ataque, luego de que contra El Tanque Sisley le diera ese rol a Eguren, sin que tuviera resultado. El asunto es cómo lo rodea: si con un solo compañero

–Romero o Eguren– o si agrega otro volante y forma una línea de tres, como ocurrió cuando ingresó Mathías Abero.

Otro de los aspectos que debe potenciar el entrenador es el nivel de Amaral. El juvenil ya tuvo su primer semestre en Primera, con buenas actuaciones pero también con partidos de baja producción, y en el Clausura deberá consolidarse y explotar.

Rodrigo Amaral
Rodrigo Amaral
Rodrigo Amaral

En el ataque, el DT debe recuperar a Iván Alonso, quien terminó el Apertura lesionado y estando bien es la referencia ofensiva del equipo. Seba Fernández fue su principal socio a lo largo del campeonato y rindió. Munúa también deberá motivar a los delanteros suplentes –Sebastián Abreu, si es que sigue, Leandro Barcia, Leandro Otormín y Juan Cruz Mascia– y convertirlos en jugadores que puedan desnivelar cuando les toque entrar.

Munúa también deberá tener claro cuál es su sistema. Si bien su idea de juego puede estar por encima de la formación que emplee, no es lo mismo jugar con dos volante de marca –como cuando arrancó y su equipo era sensación– a poblar el medio con cuatro marcadores, como cuando enfrentó a Peñarol en el clásico.

El entrenador sabe lo que quiere y ya supo hacerlo, pero debe rearmar su propuesta para ir por el Clausura y tener una buena actuación en la Copa Libertadores.

Algunas claves

Un socio para espino

Con la salida de Carlos De Pena se cortó una de las sociedades ofensivas de Nacional: la que el punta formaba con el lateral Alfonso Espino. La dupla fue una vía de salida rápida y funcionaba de memoria. Tras la ida del punta al fútbol inglés, Munúa no pudo encontrar un socio para el lateral.

La función de Porras

El volante es la pieza clave en el medio de la cancha. En el anterior Uruguayo fue desnivelante, pero en el Apertura los rivales le sacaron la ficha y en muchos partidos lo controlaron. El técnico tricolor deberá cubrirlo y rodearlo para que pueda ser el que haga la transición desde el fondo al ataque.

Llegó la hora de Amaral

Ya tuvo su primer semestre en Primera, un buen período de adaptación, y en el Clausura el juvenil tiene que ser más protagonista. En el Apertura tuvo buenos momentos y demostró que puede ser figura, pero también pasó por lagunas y partidos flojos. Terminó yendo de más a menos. el observador


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