"Viví el peor momento de mi vida"

Juan Pablo Rodríguez, capitán de Racing, habló de Larriera, la forma en que lo llevaron detenido y la relación con su padre presidente

El capitán de Racing Juan Pablo Rodríguez pasó detenido la noche del martes luego de que su equipo conquistara la Copa Suat en el Franzini ante Defensor Sporting. El partido terminó con incidentes y a Rodríguez –que no había jugado– se lo llevó la policía. A la mañana siguiente fue liberado. ¿Qué pasó? ¿Por qué el partido era tan especial? ¿Qué sintió? De todo eso conversó El Observador con el símbolo de la Academia.

¿Por qué firmó contrato hasta el año del centenario de Racing?
Porque era un sueño, un objetivo poder jugar el centenario con la camiseta de Racing. Sería como el retiro en esa fecha, obviamente que uno no sabe cómo va a llegar físicamente. Pero todos conocen que soy hincha del club y lo quiero disfrutar. Sería un orgullo. El contrato es hasta el 19 de abril de 2019.

Me acaba de hablar del retiro, ¿ya lo está pensando?
Sí, sí, porque me parece que es un buen momento para retirarse. Hoy me siento muy bien pero me parece que estaremos en una edad que ya seguramente el retiro sea un hecho.

¿Cuantos años tendrá?
Treinta y seis. Así los dirigentes y los hinchas saben que si no se da antes, cumpliré el sueño personal de poder retirarme en el centenario de Racing.

¿Y no pensó en volver a jugar en el exterior?
Surgieron muchas cosas y les dije que no. Una de las condiciones era poder estar hasta el centenario, pase lo pase y esté quien esté en la institución. De todos modos tengo una cláusula para salir. Pero no puedo decir que voy a jugar cuatro años y medios ininterrumpidos porque va a depender de los entrenadores, los dirigentes o de mi sentimiento.

¿Ser el hijo del presidente (Raúl Rodríguez) determinó que sus compañeros lo miraran distinto?
Sí, al principio seguramente los más veteranos del plantel siempre estaban con ese chiste, que es medio en serio, de decir, ‘Ah, es el hijo del presidente’. Pero en base a mi rendimiento y calidad de persona, demostré que no era casualidad. Me costaron las inferiores, y todos vieron que me gané la posibilidad de llegar a Primera. Y ahí, cuando te toca debutar, nadie te regala nada. Si te va bien no vas a ser el hijo del presidente y si te va mal es ‘saquen al hijo del presidente’.

¿Sus compañeros se cuidaban de no andar hablando delante suyo en el vestuario?
Si es verdad, realmente no me di cuenta. Era muy joven. Pero los más grandes se cuidaban. Las charlas las hacen los referentes pero todos los que estuvieron conmigo y compartieron saben que lo que pasa en el vestuario queda en el vestuario porque soy jugador y voy a defender a muerte al jugador. Como capitán lo demuestro en hechos. Y con eso se gana la confianza. Hubo disconformidad con algunas cosa y se trató a nivel grupal y yo estaba ahí y queda en el vestuario.

Usted además de ser el hijo del presidente es capitán, ¿dónde arreglan los premios: un domingo en familia o en el club?
Se arreglan en el club. Primero hay que hablar con la directiva. Cuando está trancada la cosa puede ser. No voy a negar que le dije: ‘Dale no jodas’. Pero el club ya viene ordenado desde la etapa de Darío (Larrosa) y los premios son un retoque de lo que estaba.

¿Y tuvo alguna bronca con su padre como presidente?
No recuerdo. Sí le transmití algún reclamo de algo que creemos pertinente para los jugadores.

¿Tiene pensado qué va a hacer después del retiro?
Ser entrenador con algún proyecto de vida extra futbolístico. Pero me cuelga ser entrenador. Fui aprendiendo y entiendo que puedo llegar a tener ese perfil. No me gusta la rama de empresario y la de dirigente la sufro con mi viejo. El curso ya lo tengo, lo fui haciendo en Argentina.

¿Por qué se enojó con su extécnico Mauricio Larriera (que pasó de Racing a Defensor Sporting)?
No me enojo la salida de Larriera. Particularmente me enojó que se habla mucho del tema proyecto en el fútbol. Cuando se va un técnico muy rápido hablamos de que no se le respetó su proyecto. Yo entiendo un proyecto institucional y dentro del proyecto de Racing estaba el preparador físico (Alejandro Martínez). Y si vos venís y te llevás al PF te llevás parte del proyecto. Por ahí pasó el tema de Mauricio. No tengo nada personal contra él, tampoco me pareció que era un cambio tan importante en base a lo que nos agradeció. Me pareció que hubiese estado bueno que terminara el semestre con nosotros. Como hincha de Racing no me gustó que se fuera a Defensor.

¿Habló personalmente con él?
No, tampoco hay mucho para hablar, yo tengo mi postura y él tiene la suya. No estoy enojado. Le agradecí a Mauricio por la campaña en Racing. Ahora, después no nos quejemos de los proyectos cuando perdés cinco partidos y el club te despide. Porque ahí hablamos de proyectos. ¿Y el institucional cómo es? No tengo nada que hablar. No soy amigo de Mauricio.

Larriera se limitó a responder que sus palabras eran las de un hincha herido.
Seguramente, sí, lógico. Obvio que le reconozco que hizo tremenda campaña. ¿Cómo hincha querés qué te hable? Bueno, ahora te hablo de hincha. Hubiese estado bueno que terminaras el año. Y como hincha te digo, el cambio o el salto no me parece que sea de Racing a Defensor.

Se fue el técnico pero el equipo sigue sólido.
Se demostró que hay mucho que se resuelve adentro de la cancha con los jugadores, con el plantel, con lo grupal.

¿Qué pasó luego del partido contra Defensor?
Algo muy común de la cancha. Empezaron a insultar a un amigo (Carlos Díaz, jugador de Racing) y el grupo salió en su defensa. No pasó a mayores, fue una escaramuza de jugadores contra hinchas que estaban muy cerca de nosotros. Y lamentablemente, seguramente porque estaba de particular, me tocó pasar uno de los momentos más feos de mi vida.

¿Fue complicado lo que vivió?
Viví el peor momento de mi vida. Fue muy complicado. Me llevaron como si hubiese hecho algo grave. Pero ya está, ya pasó. Dejame aprovechar para agradecer, estoy recontra orgulloso de la institución que me defendió de gran manera, más allá de lo que tengo que decir como hijo a mi padre. Fue una fiera, en todo momento al lado apoyando. Y a todos mis amigos presentes ahí. Fue una experiencia muy fea, un momento desagradable. Son cosas que pasan. Tendríamos que haber sacado a Carlos del lugar en lugar de ir defenderlo. No pasó a mayores pero es algo que me afecta psicológicamente.

 


Populares de la sección

Acerca del autor

Comentarios