Vigilados a dos frentes

Además de la empresa seleccionada por AUF, otra más controló el sábado la entrada en el Parque Central

Dos empresas distintas de sistemas de videovigilancia y reconocimiento facial se hicieron presentes el sábado en el Parque Central a modo de prueba, más allá de que como publicó días pasados Referí, la primera prueba que sirvió como instancia evaluatoria para la licitación se realizó en julio del año pasado cuando se disputó el clásico uruguayo.

En la puerta del Parque estaba la empresa iTech, que se ocupaba del reconocimiento facial de las personas que ingresaban al partido entre Nacional y Celta.

Sus directores, Nicolás Mallo y Rodrigo Ramade, explicaron a Referí que "hace siete meses que trabajamos con la AUF, validando los aspectos técnicos, el software y todo lo demás, y una vez que eso quedó solucionado, decidimos pasar a la siguiente etapa que es realizar una demostración de que el software funciona en perfectas condiciones en un escenario real como aquí en el Parque Central", indicó Mallo.

Aún no está adjudicada la licitación de quién se hará cargo de este tema. "Se hablaba de que sí con una empresa que tiene tres veces superior el valor al nuestro y como se hablaba tanto de eso, decidimos demostrar que tenemos una alternativa mucho más económica, que brindamos la posibilidad de financiarlo como ellos quieren. Aún no se adjudicó", dijo Mallo.

Por su parte, Ramade agregó que "nos hemos mantenido en el anonimato durante mucho tiempo, justamente instalando el software en puntos de interés de Montevideo, no somos novatos en este sentido, pero creemos que ya es el momento de salir a la opinión pública porque creemos que no es justo que si utilizamos mano de obra nacional y un tercio del valor de mercado de los otros oferentes, no se nos esté dando la oportunidad de aunque sea escuchar nuestro planteo y el producto que tenemos que para nosotros está a la altura de los estándares más altos a nivel internacional en cuanto a reconocimiento facial". Aunque reconoció que "no nos presentamos a la licitación en su momento porque estábamos desarrollando el software y no estábamos sólidos como ahora. Tenemos una gran relación de la AUF y lo que queremos es evitar la presión del Ministerio del Interior porque creo que no tiene sentido tener un software extranjero cuando pueden utilizar uno de carácter nacional que tiene las mismas prestaciones técnicas y un tercio del valor, es decir, US$ 2.300.000. Además, nuestro precio es por colocar cámaras en el Centenario, en el Parque Central y en el Campeón del Siglo y la otra empresa no tuvo en cuenta este último escenario. No es justo que le hagan pagar a la AUF tres veces más caro el valor de un software que no lo vale".

Mallo añadió: "Lo que es la parte de soporte y servicio técnico estaría a cinco minutos de distancia y no del otro lado del planeta".

La empresa seleccionada

Germán Ruiz, de la empresa DDBA, estaba con dos cámaras pero en plena tribuna. "Estamos acá por una solicitud del Ministerio del Interior y de Tenfield para tener un registro de buena calidad de las tribunas. No vamos a hacer identificación facial a tiempo real, pero sí se puede hacer a posteriori", indicó.

"En esta instancia, simplemente grabamos porque no quieren buscar a nadie en la tribuna. El sistema permitiría en el momento poder detectar si hay una persona buscada en el estadio o prevenir el ingreso a los estadios de personas que por distintos motivos no deberían ingresar. Las cámaras que tenemos hoy (el sábado) son diferentes a las de la licitación que es un equipamiento más potente. El tema es que nos pidieron esto con urgencia y fue lo que trajimos", explicó Ruiz.

"El software de identificación facial es una parte de toda la solución. Además hay infraestructura de fibra, infraestructura eléctrica, cámaras, el software de grabación y de gestión de video, el de identificación facial, el almacenaje que pide FIFA que debe ser de dos años. Son muchas patas", agregó.

A su vez, Ruiz dijo que "fuimos los seleccionados en primer orden, pero aún no hubo adjudicación. La licitación pedida en su momento era todo el sistema para el Centenario, para el Parque Central, más seis puestos móviles para poder llevar a las canchas de otros clubes, más todo el sistema de almacenaje y análisis forense en el Ministerio del Interior. Cuando se hizo el proceso licitatorio, en 2014, el estadio de Peñarol aún no estaba construido, por eso no se tomó en cuenta".


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