“Vemos el vaso medio vacío, debemos cambiar”

El futbolista dijo que los resultados llevan a su equipo a ver lo negativo y no lo positivo; destacó la actitud del grupo, que todos reman para el mismo lado y que el jueves ante Toluca tienen que ganar para clasificar

Domingo en calma en Los Céspedes. Apenas el desfile de los autos último modelo de la mayoría de los integrantes del plantel de Nacional altera el entorno descontaminado que le brindan a la concentración de los tricolores el trinar de los pájaros y el ruido de las hojas que danzan al son del viento. Iván Alonso se acomoda en un escalón, a pocos metros de la entrada de la cocina del complejo deportivo de los albos, y empieza a explicar al periodista de El Observador, con singular alegría, lo que está viviendo después del triunfo del sábado de su equipo ante Danubio, del gol, de volver a estar en carrera por el título del Clausura… “Los partidos hacen que cada día me sienta mejor”, dice y agrega: “Cuando llegué dije que la inactividad no era una excusa, pero estar seis meses sin jugar pesa y especialmente cuando cargás con un nerviosismo que generaba la afección cardíaca que al final quedó en que no fue nada. Los minutos, los partidos y el entendimiento con mis compañeros hacen que cada día me sienta mejor”.

El resto del plantel termina de cambiarse en el vestuario para el entrenamiento de las 10. Alonso ya está pronto. Es un agradecido y lo refleja en cada palabra. Tiene razones para sentirse así. “Vivo a pleno cada instante que tengo en una cancha porque en un momento me vi con un pie y medio fuera del fútbol. Porque por la afección cardíaca tenía miedo, se me venían los peores recuerdos porque en 2009 falleció un compañero en Espanyol, en una concentración. Entonces, cuando estás acá, cuando podés jugar, correr… lo vivís como una segunda oportunidad, una oportunidad única que quiero aprovechar”.

¿Qué fue lo cambió para que el sábado hicieran un partido inteligente?
En lo futbolístico no cambió mucho, porque no jugamos bien. Sí, fuimos inteligentes y muy prácticos.

Nacional sorprendió a Danubio con su formación: un veterano por línea y el resto de 20 años. ¿Es la combinación perfecta?
Es buena, sin dudas. (Hace una pausa, reflexiona, y sigue) Eso me pasó en el primer equipo que estuve en España, en Alavés. Fichaban a gente joven de Sudamérica y Europa del Este y luego contrataban jugadores con trayectoria que no querían los equipos grandes y que poco más que estaban retirados, pero les ofrecían dos años de contrato y les daban tranquilidad. Esa fue una conjunción buena porque llegamos a jugar la final de la UEFA. (Y enseguida cambia abruptamente) Pero tampoco por un partido, por el que le ganamos a Danubio, tenemos que tirar cohetes. El sábado hicimos un buen partido, que nos vino muy bien porque necesitábamos tres puntos para engancharnos y prendernos en el campeonato local, y es para nosotros un envión anímico para lo que se viene el jueves. Pero eso, nada más.

¿Por qué le cuesta tener regularidad a Nacional?
Si lo supiera... ¡por eso es tan bonito el fútbol, por eso apasiona tanto! Porque no tiene lógica, porque planteles tan ricos a nivel de calidad y buenos jugadores no consiguen una identidad o una forma de jugar y te complican equipos que entrenan con problemas, que no cobran. La verdad: no tengo la fórmula.

También tiene eso el Clausura. Recuerdo que el extécnico de Nacional, Hugo De León, siempre decía que este torneo es más difícil porque los que están en la zona de descenso no quieren bajar, los que van por clasificar a las competencias internacionales buscan sus puntos y además otros aspiran a ser campeones.
Es así, tal cual. En el Clausura todos juegan algo. Es como cuando el torneo se jugaba a dos ruedas, en la primera todos pensaban que tenían tiempo para recuperarse y en la segunda el tiempo acuciaba y todos se juegan cosas importantes. Nosotros tenemos claro que ante Danubio ganamos tres puntos importantes, pero nada más que eso.

¿La regularidad pasa por un tema mental, emocional?
La vida es un estado de emociones, si uno está bien mentalmente puede ver el vaso medio lleno antes que el vaso medio vacío. A nosotros nos está pasando que estamos viendo el vaso medio vacío y debemos cambiar esa mentalidad. Creo que los resultados y no el juego son los que hacen que veas el vaso medio vacío. Ojalá vengan los resultados. Porque tenés que ver la actitud del equipo en los finales de los partidos. Eso refleja las fuerzas que tenemos. Y hay que dejar claro que aquí no hay dos grupos, ni tres, somos todos uno, que nos subimos al mismo barco y remamos en el mismo sentido.

La salida de un entrenador, un interinato largo de Blanco, la designación del nuevo técnico, ¿eso influye?
La estabilidad es clave en todos los aspectos, no solo en el deporte, y a nadie le gusta que se vaya un entrenador, porque uno siente una cuota de responsabilidad en esa situación. El interinato de Cacho (Blanco), la llegada de Arruabarrena hace que también se genere incertidumbre.

¿Se habla en el vestuario del cambio de técnico?
No, no se habla, pero el tema está en la cabeza de todos por una cuestión lógica. Porque con el cambio de técnico hay ilusiones nuevas, todo el mundo se enchufa, se ponen las pilas, todos arrancan de cero. Ojalá que el cambio sea para bien. Ahora tenemos que preparar bien el partido del jueves, tenemos un partido trascendental porque de ganar quedamos del otro lado de la fase de grupos.

¿Es especial para usted enfrentar a Toluca?
Para mi todos los partidos son especiales, por todo lo que me tocó vivir en los últimos meses. En el partido contra Toluca no hay nada más especial que en otros encuentros, porque no tengo rencor ni resentimiento al club, lo que aconteció con el club fue puntual con algunos dirigentes que no entendieron mi postura. Para Nacional, que es lo importante, será un partido clave porque si ganamos clasificamos.

¿Para qué está Nacional?
Para pensar en el próximo partido, nada más. Esa tiene que ser la mentalidad. Partido a partido. Obviamente que Nacional, como grande que es debe pensar en ganar el torneo local, y en la Copa no hay que ponerse límite. Tenemos entre manos clasificar, lo podemos conseguir en el próximo partido y no podemos dejar los deberes para el último día.

El jueves los hinchas inaugurarán una bandera gigante. ¿Deben concientizarse para no distraerse?
Siempre tenés que estar concentrado, porque sino también te podés distraer cuando la gente canta, cuando te insultan… son excusas.


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