Varios se van a examen: ¿quiénes aprobaron en la Copa América?

Pocos pasaron la prueba en una Copa América Centenario decepcionante en lo individual y lo colectivo

Pasaron con nota

Fernando Muslera. Una de las figuras. En un torneo en el que a Uruguay le llegaron más que de costumbre, el arquero de Galatasaray revalidó su calidad y personalidad. Fue exigido varias veces y respondió. En los cuatro goles que recibió no tuvo responsabilidad, y salvó unos cuantos. Se lo criticó por el gol de Venezuela, pero fue mucho más merito de Rondón –tiro de 40 metros inesperado– que error suyo.

Diego Godín. El capitán estuvo a la altura. Sostuvo la defensa en la mayoría de los momentos, y, además, tuvo resto para ir a buscar en el área contraria. Clave en la reacción ante México, no pudo desnivelar ante Venezuela. Quizás la crítica pasa por no haber podido serenar al equipo cuando el 1-1 ante México, cuando era necesario bajar los ánimos y hasta cuidar el empate.

Alvaro Tata González. Otro de los que pasó la prueba. Jugador de rol, cumple en la marca pero también en este torneo en el juego con pelota. No tuvo muchos socios pero fue de los más acertados en el manejo de balón en mitad de cancha. Venía de un mal semestre con su club, perdió la titularidad en selección, pero entró en el complemento ante México en lugar de Lodeiro, y no salió más.

Aprobado

Jose María Giménez. Parte de la reacción anímica en el primer partido, bajó ante Venezuela y no pasó mayores aprietos ante Jamaica. Una Copa con altibajos, algo lógico pero que no se venía dando con un zaguero que desde los 19 años se acostumbró a la titularidad de la selección.

Gastón Silva. Pasó algún aprieto ante Venezuela, pero se recuperó con un buen partido ante Jamaica. Demostró ser opción de futuro en un puesto siempre escaso.

Nicolás Lodeiro. Uno de los signos de interrogación del torneo. Tuvo 45' con altibajos ante México –dos asistencias de gol y varios pases errados, entre ellos el que llevó a la expulsión de Vecino–, salió del equipo titular ante Venezuela –entró a los 75' cuando todo era un caos– y fue la figura ante Jamaica, con dos asistencias. En un equipo peleado con la pelota fue el más claro, y quedó la interrogante de qué hubiese pasado con Uruguay si jugaba más minutos.

Abel Hernández. A diferencia de los otros delanteros, aprovechó su oportunidad. Anotó un gol y forzó otro en contra en el partido con Jamaica. Obligó siempre a la zaga rival, colaboró con la marca y con el juego. Terminó la copa como la opción más clara de delantera más allá de Suárez-Cavani

Mathías Corujo. Muy pocos minutos, pero le alcanzó para sumar un gol ante Jamaica. Casi siempre ha respondido.


Se fueron a febrero

Álvaro Pereira. Su muy mal partido ante México lo sacó de la copa. Además del gol en contra al minuto, nunca pudo cerrar su sector, y por allí atacaron los rivales. Ni que hablar de pasar al ataque. Llegaba en su momento más bajo en mucho tiempo, y la copa lo ratificó.

Maxi Pereira. En la Copa en la que cumplió los 100 partidos en la selección, no anduvo. Chispazos ante México y Venezuela en ataque, pero problemas para defender. Impreciso, nunca pudo establecer el tándem con Carlos Sánchez para crear juego por derecha.

Egidio Arévalo Ríos. No tuvo una buena copa. Luchó como siempre, pero perdió más que de costumbre y estuvo peleado con la pelota todo el torneo. Otro que no llegaba bien tras la temporada en su club y no levantó con la selección.

Carlos Sánchez. Venía de una buena temporada con su club, Monterrey de México, pero tuvo una mala Copa América. El desborde, la marca y el pase seguro suelen ser sus características básicas, pero en esta copa no apareció nada de eso. Otra de las razones de que Uruguay tuviera muy poco juego por el sector derecho, y además generara un muy bajo volumen de juego asociado en general.

Matías Vecino. Otro al que la copa se le acabó muy rápido. Había tenido problemas en la marca en el primer tiempo ante México, hasta que la copa se le terminó con la doble amarilla. Entró en el final del partido ante Jamaica como un voto de confianza de Tabárez.

Gastón Ramírez. Apenas chispazos. Desilusionó ante Venezuela cuando tenía una nueva chance en la selección. Otra vez le costó encontrar su lugar en el equipo.

Cristian Stuani. Otro de los que desperdició su chance al entrar de titular ante Venezuela. Inoperante en los últimos metros, no aportó soluciones.

Edinson Cavani. Una copa peleado con el gol. Tuvo la actitud de siempre, peleó todas y generó chances, pero el delantero siempre vive del gol. Ante México bajó mucho a marcar y dejó al equipo sin 9, y en el resto de los partidos fue la referencia de área. Ante Jamaica tuvo siete siuaciones de gol y las falló todas, ante Venezuela una clarísima en la hora que también desperdició. Está en una mala racha.

Diego Rolan. Jugó 60 minutos decepcionantes ante México, partido en el que tuvo pocas chances y entró en el nerviosismo del equipo. Volvió a entrar ante Venezuela y no desniveló. Era su copa para poder afianzarse en el equipo pero dio un paso hacia atrás.
Óscar Tabárez. La eliminación ya le da una nota negativa. Ante México no tuvo un plan B al estar en desventaja. Sí lo puso en práctica ante Venezuela, donde hizo cinco cambios, pero el equipo no acertó dos pases. Ante Jamaica demostró que otro fútbol es posible. Queda la duda de si Lodeiro no debería haber tenido más minutos, y, en general, de si el plan de juego defensivo no se ha vuelto demasiado previsible siempre que no se encuentra un gol rápido.

Tribunal especial

Luis Suárez. Su ausencia fue el tema de toda la copa. ¿Fue un error llevarlo? Todo indica que no, porque valía correr el riesgo de esperarlo hasta los cuartos de final si se clasificaba. El equipo no le dio la ayuda que necesitaba. Su episodio ante Venezuela, con el calentamiento frustrado, su golpe al banco y la confusión acerca de si podría entrar o no fue uno de los puntos más bajos de la copa. Salió correctamente a pedir disculpas a compañeros, hinchas y a Tabárez.

Sin puntaje. Martín Campaña, Martín Silva, Jorge Fucile, Mauricio Victorino y Diego Laxalt: No tuvieron minutos. En un equipo entreverado en mitad de cancha, llamó la atención la ausencia de minutos del joven volante del Genoa de Italia.

Acerca del autor