Uruguayo rehén durante 12 horas en Venezuela

El delantero Santiago Barboza integra el plantel de Liga de Loja que entre el martes y el miércoles quedó encerrado en un aeropuerto, durmiendo en el piso, sin poder ir al baño ni comprar comida

El calvario que vivió el delantero uruguayo Santiago Barboza –junto a sus compañeros de Liga de Loja– en un aeropuerto de Venezuela, opacó la felicidad del gol que marcó y la clasificación del equipo a la segunda fase de la Copa Total Sudamericana.

Durante 12 horas la delegación del club ecuatoriano fue retenida en la terminal aérea de Barquisimeto porque el avión en que debían volar no tenía permiso para hacerlo. “Fue una locura. Éramos 60 personas entre el plantel, dirigentes e invitados. Nos dejaron en un espacio chiquito y no podíamos salir. Dormimos en el piso y en sillas. No teníamos nada para comer. Ni siquiera había baño ni aire acondicionado”, contó Barboza a El Observador.

En ese lugar permanecieron desde la hora 22 del martes hasta las 10 del miércoles.

 El martes Liga de Loja empató 1-1 contra Deportivo Lara en Venezuela. Barboza marcó el gol de su equipo que en la ida había ganado 2-0, por lo que pasó de ronda. Apenas terminó el partido, la delegación partió en ómnibus hacia el aeropuerto. Durante el traslado cenaron pollo con arroz.

Los dirigentes del club habían alquilado un vuelo chárter, por lo que pronto estarían de vuelta en casa. “A las 10 de la noche llegamos al aeropuerto, hicimos los papeles, despachamos las valijas y pasamos a una sala pequeña”, contó el jugador de 23 años. 

Pero el panorama comenzó a complicarse. “A las 12 nos dijeron que el avión no tenía permiso para volar. Después nos dijeron que salía a las cuatro de la mañana. Pero tampoco salió”.

Mientras tanto, el personal del aeropuerto no les permitía moverse de ese lugar. “La gente de Migración tenía mala onda. Estábamos incómodos, sin aire, no nos dejaban salir para ir al baño ni para comer algo. Yo pude dormir un rato tirado en el piso”.

Recién a la hora 5 les llevaron medialunas y a las 6 los dejaron ir al baño. “Si hubiésemos perdido algo iba a pasar porque la calentura era tremenda. Menos mal que clasificamos y la gente estaba contenta. Porque esperar 12 horas en esas condiciones, con el cansancio del partido, fue una locura”, contó el jueves Barboza desde el hotel Vilcabamba de Loja, su lugar de residencia.

El inconveniente surgió porque la agencia que le alquiló el avión al club se olvidó de pedir en Caracas el permiso para volar. “Cuando se acordaron, las oficinas habían cerrado”, comentó.

A las 10 del miércoles les permitieron volar y llegaron a Loja a las 16, previa escala en Guayaquil. Ayer entrenaron por la mañana y por la tarde los jugadores se sometieron a una sesión de masajes. “Estábamos muy cansados”, admitió Barboza.

Santiago nació en Rocha. Hizo las inferiores en Rocha FC y después jugó en Lavalleja, Cerro Largo y Atenas de San Carlos. Hace un mes llegó a Liga de Loja. “Firmé por seis meses con opción a un año más”.

Los hinchas de Lavalleja de Rocha recuerdan que sus goles resultaron claves para que el equipo llegara en 2011 por primera vez a la final del Campeonato del Interior. En el partido decisivo contra Ferrocarril de Salto, Barboza falló un gol en el último minuto; definió él, cuando a su lado corría Pedro Cardoso, ex atacante de Rocha y de Peñarol. “No fue de egoísta que no se la pasé. Se dio así la jugada y nunca lo vi a Pedro”, dijo el Tato, tal como lo apodan.

Mientras vive en un hotel en Loja, trata de acostumbrarse a tomar sopa antes de las comidas y viaja a las prácticas en taxi junto a otros tres integrantes del equipo. Ya tiene una anécdota para contar, además de los goles que piensa hacer en su nuevo equipo. 


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