Uruguay no falló

Ahogados en la tabla de posiciones, los celestes salieron en Puerto Ordaz a no dejar pasar una de las últimas oportunidades y lo lograron con un gol de Cavani

No falló Uruguay. Le ganó 1-0 a Venezuela en Puerto Ordaz y acomodó el cuerpo rumbo a Brasil. Por ahora, la celeste está más cerca del repechaje que de la clasificación directa, pero ese es un escenario conocido para los uruguayos, que disputaron los últimos tres.

El gol de Edinson Cavani en el primer tiempo alcanzó para sumar los tres puntos, necesario oxígeno para los dirigidos por Óscar Tabárez. En la situación que está la selección, poco importan las formas. Lo realmente necesario era ganar y Uruguay lo consiguió.

Con destellos individuales en el primer tiempo y con una gran voluntad en el complemento para aguantar a los venezolanos. Colectivamente, lo mejor fue la defensa a ultranza que hizo el equipo del gol conseguido en la primera parte. Porque ofensivamente no mostró un gran fútbol. Cavani y Forlán se desgastaron, corrieron, no dieron una pelota perdida, pero carecieron de sintonía futbolística.

El triunfo se cimentó en el mediocampo y eso habla de lo que costó ganar. Diego Pérez y Walter Gargano hicieron un trabajo impresionante. Desgastaron a los venezolanos, no los dejaron respirar y prueba de ellos fue que terminaron exhaustos. Ellos, más Godín en la defensa, fueron las figuras de los celestes.

Era de las últimas oportunidades y los jugadores uruguayos lo tenían claro.  Por eso salieron al campo de juego del estadio Cachamay con la consigna de no regalar nada. Apretó Gastón Ramírez, se tiró al piso el Ruso Pérez para robarle una pelota a Cichero, bajó Cavani hasta convertirse en un lateral derecho para tapar una subida.

Lo que le faltaba a los celestes era profundidad. Tener el balón en la mitad de la cancha y generar juego para Forlán y Cavani. Faltó precisión en el pase al vacío, en el toque corto. Por eso, si bien Uruguay dominaba sicológicamente a Venezuela, no se acercaba al arco de Hernández.

Los primeros minutos fueron friccionados de parte de Uruguay. Los capitaneados por Lugano salieron a marcar la cancha. Los locales estuvieron aturdidos hasta la mitad de la primera parte, cuando mediante remates de pelota quieta salieron del asedio.

La precisión de Juan Arango fue importante para el conjunto de Farías. Un tiro libre suyo generó un rebote de Muslera y una salvada providencial de Godín al córner. Enseguida, Muslera apareció otra vez, ahora para desviar un remate de Rondón. Esas fueron las chances de la vinotinto.

El Cebolla Rodríguez y Gastón Ramírez comenzaron a tallar en la mitad del campo. El primero se mandó una gran jugada por izquierda que terminó en un pase al medio sin complicaciones para los zagueros. Pero enseguida llegó el gol de Uruguay, el golazo de Cavani. El pase en profundidad encontró al codiciado delantero con todo el campo a su disposición. Adentro del área enganchó, hizo pasar a un defensor de largo y remató cruzado de zurda. La pelota entró contra el segundo palo.

Uruguay encontró así el respiro, el remanso en un partido donde se jugaba la “vida” en busca de la clasificación al Mundial. Y pudo haber aumentado antes de los 45. Enseguida de la apertura, Cebolla dejó solo a Cavani, cuyo disparo pasó muy cerca del caño. Y un rato después fue Gastón el que se liberó de tres venezolanos y le cedió el gol a Forlán, pero el delantero de Inter de  Porto Alegre disparó alto.

Fue mejor Uruguay en el primer tiempo. Tuvo las mejores ocasiones. La actitud resultó fundamental para detener el ímpetu de Venezuela.

En el segundo aguantó Uruguay. Y tuvo una oportunidad para aumentar y también la tuvo Venezuela al final.  Pero esta vez, el que no falló fue Uruguay.


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