Uruguay: mezcla de garra y figuras

Uruguay llega a la Copa América Centenario con Diego Godín a pleno y la incertidumbre sobre la participación del lesionado Luis Suárez.


Uruguay, la selección que no da ninguna por perdida, llega a la Copa América Centenario con sus estrellas de talla mundial, encabezadas por el capitán Diego Godín, y la incertidumbre sobre la participación del lesionado astro Luis Suárez.

No cabe duda de que los celestes están entre los favoritos al título para el festejo de los cien años del certamen continental, y jugadores no le faltan por más que el DT Oscar Tabárez insista, día tras día, en lo parejo del fútbol actual.

La selección estará liderada por su capitán, Diego Godín, zaguero estrella del 'Aleti' que disputará la final de la Liga de Campeones de Europa contra el Real Madrid este sábado en Milán.

En la ofensiva, Edinson Cavani, artillero del PSG francés cuyo nombre se maneja para el Atlético de Madrid, debería combinarse con Luis Suárez, máximo goleador de Europa, aunque la duda sobre la conformación de esa dupla tiene en vilo a la afición uruguaya.

Suárez, máximo anotador histórico de Uruguay y un jugador desequilibrante en la delantera que además viene de convertirse en máximo goleador de Europa, sufrió una lesión muscular en el muslo derecho en la final de la Copa del Rey española, que su equipo terminó ganando 2-0 en la prórroga al Sevilla el domingo.

En su cuenta de Twitter, Suárez, de 29 años, dijo el martes que ya está recuperándose "para estar 100% con Uruguay".

El 'Pistolero' viajará directamente a Estados Unidos para unirse al plantel celeste, aunque no se sabe a ciencia cierta cuántos partidos de Copa América se perderá.

El delantero ya se había perdido por sanción toda la Copa América de Chile-2015 ya que estuvo nueve partidos oficiales suspendido por morder a un rival italiano en el hombro durante el Mundial de Brasil-2014.

Una Copa América "especial"

Tabárez dijo que se trata de una Copa América "especial" a la que no se "animaría" a llamar como tal, por las distancias entre las sedes, las altas temperaturas previstas y las horas de diferencia entre partidos que aumentan "su nivel de exigencia".

"Es por eso que no me parece que sea una Copa América común", dijo la semana pasada en rueda de prensa en el Complejo Celeste, en las afueras de Montevideo, donde entrenan las selecciones uruguayas.

Tabárez dijo además que México, equipo contra el cual los uruguayos harán su debut en el Grupo C que completan Venezuela y Jamaica, será "el gran locatario", dado el gran número de mexicanos que residen en Estados Unidos y su pasión por el fútbol.

Hay confianza, hay historia

Los celestes llegan con confianza a la Copa América Centenario. Respetando a sus rivales, repiten siempre, pero sabedores de que tienen una historia en este certamen del que son los máximos ganadores.

En efecto, los charrúas tienen 15 títulos de Copa América y superan en este apartado a todas las demás selecciones participantes.

Para esta edición especial del torneo, los celestes llegan con pocos días de preparación ya que muchos de sus jugadores están terminando los compromisos de las ligas en que se desempeñan.

"No tenemos tiempos como para hacer una preparación, para ir a jugar al calor o algo por el estilo", resumió Tabárez.

Sin embargo, los uruguayos saben que tienen un buen plantel y mucha historia.

"Somos uruguay. Tenemos la responsabilidad de ir por lo máximo", dijo el volante Alvaro González, que viene de jugar en Atlas de México.

"Conocemos relativamaente bien a los rivales. Conocemos sus estilos de juego. Ya los hemos enfrentado a los tres. Va a ser difícil, el fútbol es muy parejo. El rival más difícil siempre es el primero que tenés por delante. Tenemos que pensar en México. Sabemos lo que le cuestan a Uruguay los debuts", resumió.

Su compañero Alvaro Pereira, del Getafe español, coincidió.

"Hoy en día (ni) con los nombres ni con la camiseta le ganamos a nadie. Historia sí puede ser, pero con eso no te alcanza para ganar los partidos", sostuvo.

Godín se robará la atención

La expectativa estaba puesta en el debut copero de un Suárez encendido y con hambre de gol, pero su ausencia es segura en el partido contra México y el capitán charrúa, Diego Godín, se robará la atención.

El zaguero viene de una gran temporada y llegará a la Copa América Centenario luego de disputar la final de la Liga de Campeones ante el Real Madrid.

Su intenso periplo de los últimos meses y este partido 'sobre la hora' que le impidió integrarse al plantel en Uruguay para la preparación de la Copa Centenario, suena algunas alarmas en la zaga celeste, toda vez que su pareja en la retaguardia del equipo de Tabárez, el joven José María Giménez, también lo es en el Atlético de Madrid.

La baja de Sebastián Coates (Sporting Portugal) por lesión confirmada la semana pasada a su llegada a Uruguay, limitó las opciones al DT uruguayo. Coates es un valor de recambio importante en el esquema de Tabárez y fue reemplazado por Gastón Silva, lateral izquierdo del Torino italiano.

Pero la uruguaya es una selección acostumbrada a pelearlas todas y no en vano se habla de la garra charrúa cuando se hace referencia a sus equipos.

En esta ocasión además, los celestes llegan a Estados Unidos como primeros en las clasificatorias sudamericanas para Rusia-2018, confiados en que Suárez se integrará al grupo como un 'refuerzo' de lujo durante el certamen, tal como ocurrió en el actual premundial, cuando volvió a defender a la Celeste frente a Brasil de visita en un partido que Uruguay empató de atrás con un gol de Cavani y otro suyo.

Los celestes debutan el 5 de junio contra los aztecas, en un partido clave para el futuro de ambos en el torneo.


Fuente: Mauricio Rabuffetti /AFP