Una recorrida por ESPN, la Nasa de la TV

El Observador recorrió la sede central de la cadena ESPN en connecticut: un enorme centro donde trabajan 4 mil personas, y que es el corazón de una de las señales más influyentes en el mundo del deporte

Le dicen la Nasa de la Televisión, y tienen razón. El centro mundial de transmisiones de ESPN, ubicado en la pequeña ciudad de Bristol y al que El Observador fue invitado a recorrer, es deslumbrante. El contraste es mayúsculo: en ese pequeño puntito del mapa, a 200 kilómetros de Nueva York, trabajan más de 4 mil personas, casi el 10% de los 60 mil habitantes de la ciudad. Y desde allí sale una de las señales más potentes en el mundo del deporte, que llega a más de 200 millones de personas en 61 países y en cuatro idiomas: inglés, español, portugués y francés, en múltiples plataformas de TV, internet y radio.  De alguna forma ha moldeado la forma de entender el deporte en EEUU, y desde hace algún tiempo se ha lanzado de lleno en el mercado latinoamericano (ver nota aparte).

La imagen impacta por todos lados: desde las 20 antenas satelitales que reciben a los visitantes a la entrada del complejo, y los 19 edificios interconectados por jardines cuidados al extremo, y donde el deporte aparece por todos lados: una pelota de tenis acompaña a un cartel que señala la distancia con la sede de cada uno de los cuatro Grand Slams. O una minicancha de fútbol, que se usa como set o como lugar de partidos recreativos entre empleados.

En algún sentido también es la ONU, porque se escuchan varios acentos: desde el yanqui cerrado, el canadiense, los caribeños garantizados por el béisbol y unos cuantos argentinos que le dan un toque rioplatense y futbolero.

Los estudios para Estados Unidos se llevan todas las palmas en el centro de Bristol (se pueden ver en las fotos principales de esta nota). Las dos joyas son los de SportsCenter y de las transmisiones del fútbol americano de la NFL, inaugurados en agosto y setiembre. Están instalados en el Digital Center 2, uno de los edificios con la tecnología más modernas de la televisión de Estados Unidos, que ya es decir mucho. El de la NFL tiene 21 mil metros cuadrados (el espacio de media cancha de fútbol), con cuatro estudios integrados en uno, 18 pantallas y mil luces led, además de 1.800km de cables de fibra óptica. Lujo total, más avanzado incluso que lo que pueden recibir las televisiones de Estados Unidos: tienen la capacidad de emitir en resolución HD de 1080p, cuando la capacidad de la mayoría de las televisiones es de 720. Y no es para menos, porque ESPN se juega una apuesta gigantesca en esos contenidos: paga US$ 2 mil millones por temporada para transmitir el partido estrella de la fecha, el Monday Night Fooball.

También impresiona en Digital Center 1, donde salen algunas de las transmisiones de ESPN Latinoamérica que pueden verse en Uruguay. Funcionan con decenas de productores que trabajan en un sistema de capas de cebolla: aportan datos y estadísticas en vivo, que son las que se utilizan al instante como sobreimpresos o para que los relatores y comentaristas lo utilicen como insumo.

El fútbol y Suárez.
Hasta ahí todo suena un poco lejano, y da envidia de poder verlo en los televisores de estos pagos. Hasta que aparecen algunas de las caras conocidas: Fernando Palomo, Mario Kempes, Richard Méndez y Manu Martín, conductores de Fuera de Juego, uno de los talk show de la cadena que desde hace pocos meses pueden verse en Uruguay. Hablando con un uruguayo, la charla enseguida se dirige hacia Luis Suárez, su sanción y las expectativas en Barcelona.

“Uno encuentra en él la personalidad más explosiva en este momento del futbol mundial, capaz de ser el gran goleador y fichaje récord de Barcelona y a la vez caer en un error tan infantil como no saber controlar las emociones y morder a un rival”, comenta Méndez, venezolano.

Mario Kempes es, de todos ellos, el que más sabe lo que es codearse con la gloria, con aquellos dos goles para Argentina en la final del Mundial 1978. Desde hace unos años vive en Connecticut, donde aporta el toque rioplatense. Sobre Suárez es claro: “Es preferible que pegue una patada lo expulsen y le den dos partido a que cometa estas locuras. Lo que me sabe mal es que no hayan dejado entrenar, que lo trataran como a un perro rabioso. Se va a tener que acostumbrar a dejarse de tonterías y volver a ser el jugador estrella, y no el otro, el de los líos”.

Son algunas de las caras más visibles de la cadena para América Latina, un sector prioritario ya que es el que más ha crecido: mientras  en EEUU tiene 100 millones de hogares y lucha para hacer frente al desafío de internet, en América Latina llegó a los 39,5 millones en el último año. Suficiente para que el gigante de la televisión del norte se interese cada vez más en el sur de América.

El fútbol y la pelea por los derechos locales
El fútbol es la principal herramienta de competencia de ESPN en la región. Actualmente es la cadena que más transmite fútbol en el cable uruguayo. Las ligas de España, Italia, Inglaterra, Alemania, Francia, la Champions y la Europa League son las estrellas, pero también se incluye en la oferta las ligas de Brasil, Argentina, México, Portugal, Holanda y Estados Unidos. En el último Mundial también tuvieron un despliegue importante en EEUU, donde transmitieron en exclusiva el mundial de fútbol.
De momento, la cadena no se ha podido hacer con la Copa Libertadores o la Eliminatoria. En su momento se habló en Uruguay de la chance de que pudiera competir por la clasificatoria a Rusia, pero para la cadena no entra en un esquema de negocio rentable.
Según Brad Mount, ejecutivo de ESPN  encargado de la adquisición de derechos de fútbol para todo el planeta, a la cadena le “encantaría” tenerlas, pero chocan contra obstáculos de los derechos.
En el caso de las Eliminatorias el principal problema es tener que ofertar en múltiples mercados, ya que cada asociación vende sus derechos por separado. Eso implica que la cadena debe comprar los derechos para transmitir el torneo en todo el continente, pero a su vez, para pasar los partidos de cada selección en su país, los debe comprar para el mercado local, compitiendo contra empresas que suelen tener ventajas comparativas importantes por ser locales, como pasa en Uruguay con Tenfield, por ejemplo. A eso se agrega la desventaja que muchos gobiernos en la región decretan que los partidos de selecciones deben verse por tv abierta, con lo cual la cadena pierde el atractivo al vender publicidad.
En ese sentido, a nivel de selecciones la apuesta de ESPN va tanto por la Eurocopa de Naciones como las eliminatorias europeas, donde han conseguido excelentes ratings.

Cifras

100
millones de hogares. La llegada de ESPN en EEUU. En América llega a 39,5 millones.
19
Canales. Están en EEUU, América Latina, Brasil y Australia
7
Señales en EEUU. ESPN, ESPN2, ESPN News, Classic, Espn Deportes (en español), Espn U (Universitario), Espn 3 (sólo por internet), Longhorn Network (cubre la Universidad de Texas) y SEC Network (cubre la conferencia más competitiva del fútbol universitario).
3
Centros regionales en América Latina: México, Buenos Aires y San Pablo. En Argentina se emite la mayoría de lo que sale por ESPN+, mientras que los que vienen por ESPN en su mayoría se produce en EEUU.


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