Una pasión sin fronteras

Dos bolivianos hinchas de Boca y Nico Lodeiro viajaron 1.200 kilómetros en camioneta para verlo
Agustín Castillo, Especial para Referí desde Santa Cruz

Hinchas de Nicolás Lodeiro
Dos hinchas de Boca... y de Lodeiro

"Solo por Nico y nada más que Nico". Jhon (23 años) y Franklin (25) son primos y aunque no son ni argentinos ni uruguayos, los une una pasión rioplatense: son fanáticos de Boca Juniors y Nicolás Lodeiro. Por eso hicieron 580 kilómetros para verlo aunque sea de lejos y un ratito.

Jhon es boliviano, estudia Derecho y vive en Yacuiba, una ciudad al sur de Bolivia, en el departamento de Tarija. A solo tres kilómetros de la frontera con Argentina. Por eso desde chico respira fútbol argentino.

Es hincha de Boca y todos los fines de semana mira a su ídolo por televisión. No es Carlos Tévez. Su ídolo es un jugador de la selección uruguaya: usa la 14, es oriundo de Paysandú y siempre anda con el termo y mate abajo del brazo. Sí, es Nicolás Lodeiro.

"Desde que se fue Riquelme, Lodeiro es el mejor jugador que contrató Boca", dice sin dudarlo Jhon. Este boliviano que adoptó pasiones rioplatenses está emocionado. Lo desborda la excitación. No puede creer la sola posibilidad de ver a Lodeiro a unos pocos metros de distancia. Es por eso que largó todo y alentó a su primo Franklin, un estudiante de comercio internacional, a que lo acompañe en la aventura. "Nunca hice una locura así", adelanta para que no crean que se le zafó un tornillo o que agarrar una camioneta y hacer 1.200 kilómetros solo para ver unos segundos a un jugador de fútbol es algo común en su vida.

"Vine por Nico y nada más que Nico, uno de los jugadores más importantes que adquirió Boca en los últimos tiempos. Es un 10 fenomenal. Es un jugador que juega a un pase. Fue el autor del gol con el que le ganamos a la Gallina (se refiere a River Plate) y nos supimos levantar como buenos boquenses que somos. Desde ahí lo amamos", relata emocionado sin importarle en absoluto los kilómetros devorados en la ruta y los más de 1.000 pesos bolivianos gastados que no duda en reparar que "hasta altura la plata es lo de menos, vinimos con lo puesto".

La travesía, cuentan, no se pensó demasiado. Vieron que Uruguay jugaba en Bolivia, que Nicolás Lodeiro estaba citado y arrancaron en camioneta dispuestos a "cumplir un sueño". Salieron algo desprevenidos: no sabían bien cuando entrenaba Uruguay ni en qué hotel se aloja la Celeste. Llegaron el martes a la mañana y empezaron a recorrer Santa Cruz buscando al ídolo con la camiseta en mano. Cuando llegaron al Complejo del Blooming se toparon con la mala noticia: el entrenamiento era a puertas cerradas.

Pero para los aventureros eso no fue problema. Y aquí aparece el primo de Jhon en escena: "Le pagamos a una señora para que nos dejara subir al techo y ver a Nico aunque sea a 30 metros". Desde ese lugar pudieron gritarle al ex jugador de Nacional y ex dueño de la 10 de Boca: "Le señalamos la camiseta de Boca y nos saludó y se rió. Es un sueño para nosotros que venimos de tan lejos y especialmente para verlo". Claro que no fue el único uruguayo buscado: "También se la mostramos al Negro Sánchez y le dijimos 'esto es Boca'".

Los primos aventureros aún no sienten la misión cumplida. Quieren buscar la foto y el autógrafo del volante de la selección. "Sería un sueño tener una foto o un autógrafo", no duda Jhon. Ahora la aventura seguirá: dormirán en la camioneta y "si es cerca del hotel mejor" y si allí no consiguen la foto, el jueves antes de volver a Yacuiba, irán por la última oportunidad al aeropuerto Viru Viru. Porque al fin y al cabo, la pasión no conoce fronteras.