Una nueva estrella brilla en La Academia

El delantero de Racing que marcó tres goles el sábado tiene 20 años, nació en la Aguada, su padre lo sacó de Liverpool porque no lo ponían y le gusta el juego del sueco, del francés y de su excompañero Líber Quiñones

Racing hizo cinco goles el sábado y los que no vieron el partido o juzgan porque es gratis, o porque el técnico es Rosario Martínez, preguntaron sorprendidos: ¿A quién le hizo cinco goles?, ¿al Agapito FC? No, se los hizo a Miramar Misiones, por la segunda fecha del torneo Apertura. Es el mismo campeonato en el que participan Nacional, que le ganó con agonía a Rentistas en los descuentos, y Peñarol, que empató con Defensor mediante un penal inexistente. Y de los cinco goles, tres los hizo Luis Gorocito, un delantero desconocido más allá de los límites de Sayago, que tiene 20 años y que fue el primer sorprendido por su producción.

“Nunca había tenido la posibilidad de hacer tres goles en Primera división y eso que tengo varios minutos jugados. Cuando hice el tercero vi que la pelota entraba suave y primero pensé que pegaba en el palo, pero después que entró fue una alegría grande. Por mi, por los hinchas y porque sirvió para ganar el partido” dijo Gorocito a El Observador.

Los amigos que lo conocen de siempre y los vecinos del barrio Aguada lo felicitaron. Gorocito vivió una tarde soñada y lo está disfrutando.

Nació el 5 de octubre de 1992 en Madrid y Magallanes. Vivió un año ahí y luego sus padres se mudaron a Las Piedras, donde residía la abuela. Permaneció allí hasta los cinco años, cuando su familia regresó a la Aguada.

El  padre, que también se llama Luis, es herrero, y la madre empleada doméstica. Un amigo de su padre lo invitó a jugar al baby fútbol en Coami de la Liga Paso Molino. Desde la Aguada se trasladaba en ómnibus o lo llevaba el amigo de su papá.

De niño era volante de creación. “Me defendía bastante bien” contó. Después jugó durante un año en Racing en el campeonato de AUFI (Asociación Uruguaya de Fútbol Infantil) y pasó luego a Liverpool, donde inició la etapa de divisiones juveniles en Séptima. 

Estuvo un año y regresó a Racing. “Yo no jugaba mucho, y mi padre, que es calentón, me llevó a Racing”, dijo el delantero más destacado de la segunda jornada del Apertura.

Un técnico que lo conocía de Liverpool fue el nexo para regresar a la Academia. “Ahí quedé, algunas veces jugaba y otras comía banco”. Sus referentes futbolísticos de chico eran el francés Thierry Henry y el sueco Zlatan Ibrahimovic. “Los miraba mucho por televisión”. De Uruguay siempre le gustó la forma de definir de Líber Quiñones, el delantero que hoy juega en Danubio, y que fue su compañero en Racing.

“En las prácticas miraba a Líber, cómo define, hace goles con todo el cuerpo. Le pregunté varias veces cómo hace, pero siempre me respondió en broma, que no sabe, que no me quiere contar el secreto”, señaló.

Empezó a entrenar en Primera en 2011, cuando el técnico era Osvaldo Streccia, pero debutó con Jorge Giordano. Recuerda que jugó tres minutos en un partido frente a River Plate.

“Hace años que estoy en Racing. Es lindo. Después de haber ido tanto tiempo a la cancha de chico, de mirarlo de afuera y ahora estar adentro, es emocionante” destacó el jugador que resalta permanentemente a los hinchas del equipo albiverde: “La gente te contagia, es lindo ganar para dedicarle el triunfo a ellos”.

Jugar en un club como Racing, lleno de problemas, tiene sus virtudes: “Todos conocemos las dificultades por las que pasan los equipos del fútbol uruguayo. Si no estás en un cuadro grande, ¿quién no se bañó con agua fría o entrenó en una cancha embarrada? Es lo que tiene el fútbol acá. Pero te acostumbrás a eso y después, cuando llegan cosas mejores, las disfrutas más”.

Gorocito dijo que quiere ir “paso a paso” y que de chico “soñaba con jugar en Primera y después en la selección”. Ahora, “mi sueño es salir campeón con Racing y llegar a lo más alto posible en mi carrera. Este arranque de campeonato es muy parejo y hay que ir partido a partido, pero pienso que es posible pensar más allá que zafar del descenso”.

Rosario Martínez formó “un lindo plantel, un grupo unido” y si bien “recién ganamos un partido, podemos soñar”. Martínez es un técnico tildado de defensivo por los críticos de fútbol. Sin embargo, Gorocito dice que no es tan así: “Antes de que él llegara a Racing se decía eso. Pero no es tan así. Siempre nos dice que los partidos arrancan 0-0 y que primero tenemos que defender nuestro cero para ganar. A nadie le gusta que le hagan goles. Por eso presionamos y todos colaboramos para recuperar la pelota”.  

Luis Gorocito, delantero de Racing

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