Una interna que se desangra

Una eterna guerra de peleas, vanidades, deudas y reproches tiene al club de rehén

La politizada historia le termina pasando la factura a Bella Vista. Una eterna guerra de apellidos, vanidades, paso de facturas, deudas, reproches y peleas se encargó de poner al club siempre en jaque. Cuando los apellidos que dejaron su legado por la conquista de algún campeonato o una obra, están enfrentados, es difícil poder caminar.

Bella Vista lo sabe. Lo padece desde tiempos inmemoriales. Entonces los presidentes pasan y las penurias quedan. El heredero recibe un legado maldito de cuentas que no quedan claras y la eterna cadena parece no tener fin. Hoy le toca a Rodolfo Echinope, pero el tema es de larga data...

El propio Echinope era el presidente cuando se produjo un hecho que marcó la historia del club: la venta del famoso paquete de jugadores (Diego Alonso, Pilipauskas, Berbia, Lembo y Giacomazzi) a Francisco Casal. Idas, vueltas, amenazas a sus hijos y denunciadas por el propio Echinope en el libro oficial del club. Y la lucha interna entre los que querían arreglar y lo que querían negociar mejor.

El tiempo volvió a colocar a Echinope en la presidencia pero en octubre de 2004 renunció cuando el equipo no se presentó a jugar ante Tacuarembó. El club perdió la categoría y asumió Nelson Chabén, quien devolvió al club a Primera saldando deudas y con miles de problemas.

En 2007 tomó la conducción Ruben Domínguez que, según denunció en su momento, recibió de herencia 39 juicios laborales y 10 jugadores vendidos a una empresa. Bajó y subió en su mandato y en 2010 asumió Sergio Jaurena que fue el presidente que renunció a cobrar los derechos federativos de Federico Rodríguez y Pablo Cepellini a cambio del dinero para poder jugar. Jaurena renunció  y Atanasio Aguirre tomó el mando por cuatro meses. Hasta el nuevo desembarco de Echinope.

¿A qué viene la breve reseña? A que el actual presidente denunció a quienes le precedieron.

“¿Quiénes hicieron esto? Los dirigentes de hace cinco o seis años. Busque en la historia quienes fueron los presidentes”, comentó Echinope a El Observador.

El presidente reveló algunas de las denuncias: “Nosotros no mal vendimos a ningún jugador.  Otro sí lo hicieron. Como vender ocho jugadores juveniles por US$ 80 mil y si no funcionaban el que compraba podía optar por otros ocho. Es una tarjeta de crédito sin límite de crédito. Los vendieron a particulares, a contratistas”.

Echinope continuó: “Puedo decir nombres y apellidos de los responsables pero no lo voy a hacer. Yo asumo mi parte. Podemos hacer denuncias penales, es la realidad. Para que tengan idea, no hay libros de tesorería, y una directiva renunció a cobrar los derechos federativos de Federico Rodríguez y Pablo Cepellini de US$ 890 mil a cambio de nada. Entonces se verá si hacemos la denuncia penal. Lo primero que intentamos hacer es apagar incendios”.

Echinope recibió respuesta a sus denuncias, un ex dirigente que pidió no ser citado, reveló a El Observador: “Porqué no dice que Aguirre le dejó US$ 150 mil del pase de Nicolini, que aumentó el dinero que recibe de la TV y que vendió a Damián González”.

La realidad marca que para poder jugar el Clausura debe cancelar una deuda de US$ 300 mil. El club no recibe dinero de la televisión por tener retenidos los derechos por deudas. Bella Vista está en una situación crítica. Su eterna guerra interna lo tiene de rehén.


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