Una derrota que pega fuerte

Hasta los 85', la franja le ganaba 1-0 a San Lorenzo que en los minutos finales lo dio vuelta

Seguro que el papa Francisco dio una manito desde allá en Roma. Su equipo se había visto sorprendido por un juvenil Danubio con algunas bajas trascendentes, le ganaba muy bien al vigente campeón de la Copa Libertadores. Pero en dos minutos letales, el oficio de los argentinos terminó con la fiesta.

Fue demasiado premio para un conjunto santo que no había mostrado mucho.

Fue demasiado fuerte el cimbronazo de esta derrota en el alma franjeada.

Danubio sorprendió de entrada a su rival con Leandro Sosa bien abierto por izquierda y complicando junto a Matías Castro a la zaga del rival.

San Lorenzo pareció subestimar al conjunto uruguayo.

No se despertó hasta los 30 minutos cuando de a poco se fue acercando al arco de Franco Torgnascioli.

Pero hasta allí, el buen planteo del equipo de Leonardo Ramos lo había complicado en todo momento.

El gol tempranero de Castro le dio más aire a Danubio, lo dejó jugar con la pelota, mandar sobre ella nada menos que ante el vigente campeón de la Copa que en la primera parte distó muchísimo de ser aquel que dio la vuelta olímpica hace algunos meses.

El ex Cambaceres la luchó solo ante tres rivales y la colocó abajo dejando a Torrico hincado y sin poder reaccionar.

Danubio se paró bien en el medio, bancó lo poco que mostraba el rival y tuvo otro gol hecho cuando Leandro Sosa desbordó muy bien por izquierda y metió el centro para la estirada de Castro que estuvo a milímetros de anotar el segundo.

Desde allí, el primer tiempo fue de los argentinos. Se dieron cuenta que jugando así no llegaban a ningún lado y comenzaron a jugar bajo la batuta del Pipi Romagnoli, con un tiro libre de Catalán y alguna jugada más, pero Torgnascioli demostró estar siempre bien parado.

Danubio siguió faltándole el repeto al campeón ni bien comenzó el segundo tiempo.

Se enchufó Nacho González y Castro seguía en un nivel superlativo.

Así estuvo cerca otra vez del segundo mientras que el copetudo San Lorenzo no reaccionaba.

El fútbol de los argentinos seguía sin aparecer.

Bajo Romagnoli, tampoco aportaba lo suyo Mercier y la pelota no le llegaba a los de arriba. Bauza recurrió a los cambios para dotar de mayor velocidad y llegada al ataque.

Sin embargo, Danubio se defendía muy bien atrás con un Torgnascioli –el mismo que hasta no hace mucho estuvo a préstamo en Boston River– que era figura.

También Ramos apostó por variantes, pero allí estuvo la diferencia. Mientras los cambios le dieron vida a San Lorenzo, a Danubio no.

De a poco, Danubio solo se fue metiendo atrás.

Los de arriba y los del medio se fueron quedando sin aire y en el fondo se empezó a sentir. San Lorenzo se vino arriba y en dos minutos consiguió dos goles para darlo vuelta al final. Un final inesperado por lo que se había visto en la cancha.

Los argentinos tuvieron un premio desmesurado que los deja en la punta del grupo junto a Corinthians. Danubio se fue con la cabeza gacha. Un castigo inmerecido.

La ficha

Danubio 1-2 San Lorenzo
Danubio
Franco Torgnascioli 7
Agustín Peña 5
Matías De los Santos 5
Joaquín Pereyra 5
Guillermo Cotugno 5
Leandro Sosa 6
Hamilton Pereira 4
Ignacio González 6
Marcelo Tabárez 5
Bruno Fornaroli 4
Matías Castro 7
DT: Leonardo Ramos

San Lorenzo
Sebastián Torrico 5
Matías Catalán 5
Mauro Cetto 6
Matías Caruzzo 5
Emmanuel Mas 4
Héctor Villalba 4
Juan Mercier 5
Néstor Ortigoza 5
Leandro Romagnoli 5
Sebastián Blanco 6
Mauro Matos 6
DT: Edgardo Bauza

Cambios en Danubio: 56’ Emiliano Ghan (4) x Tabárez, 63’ Martín Silvera (4) x Sosa y 74’ Gonzalo Barreto (4) x Fornaroli
Cambios en San Lorenzo: 58’ Martín Cauteruccio (5) x Villalba, 63’ Pablo Barrientos (6) x Mercier y 72’ Franco Mussis (5) x Romagnoli
Cancha: Estadio Centenario
Público: 7.000
Juez: E. Cáceres (Paraguay, 5)
Goles: 10’ Castro (D), 85’ Matos y 87’ Cetto (SL)
Amarillas: Peña y Cotugno (D) y Blanco, Cetto, Cauteruccio y Ortigoza (SL)

 


Fuente: El Observador

Populares de la sección

Comentarios