Una derrota que no duele

Después del primer tiempo, donde Nacional fue dominado por Real Garcilaso, el tricolor vuelve de la altura de Cuzco con un 0-1 perfectamente remontable en Montevideo

Teniendo en cuenta lo que pasó durante el primer tiempo, la derrota por un gol de Nacional frente a Real Garcilaso en la altura de Cuzco, no fue tan dolorosa. Durante los primeros 45 minutos el conjunto peruano dominó el partido, elaboró varias ocasiones para convertir, marcó un gol y parecía que en el segundo tiempo podía pasar por arriba a los tricolores. Pero no sucedió, Nacional ajustó las piezas en el complemento y si bien no pudo empatar, la diferencia se puede dar vuelta en Montevideo.

La altura hace estragos y quedó comprobado en los primeros 45 minutos. Ya sea físico o psicológico, lo cierto es que existió solo un equipo en el campo de juego. Garcilaso remató 10 veces al arco, generó ocho ocasiones de gol, marcó uno y mereció alguno más. Nacional, en cambio, se resguardó en su cancha, temerariamente atrás y trató de sostener desde ahí el partido.

Bueno no desbordó nunca y Alonso jugó muy atrasado y se dedicó más a cuidar la pelota que a buscar el arco de Carranza. Tampoco llegaron Prieto y De Pena por las bandas (ni siquiera marcaron) y menos los laterales.

En defensa Nacional perdió en el juego aéreo. Se podrá argumentar que fue por la altura, porque la pelota se mueve de manera diferente. Pero no hay que olvidarse que ese es un trauma que el equipo que ahora dirige Arruabarrena también sufre en el fútbol local.

Cada centro que llegó al área de Bava fue cabeceado por los de camiseta celeste. Así llegó el gol cuando el partido transitaba los 35 minutos. Tiro de esquina y cabezazo de uno de los zagueros, Bogado, por arriba de Bava, de Arismendi y de Alonso.

Pero mucho antes del gol, Montes ganó de cabeza y salvó en la línea Pichón Núñez; después fue Bogado quien cabeceó afuera; más tarde nuevamente Montes definió de testa y el balón se fue afuera. La única vez que un jugador de Nacional ganó en el área durante el primer tiempo, fue un despeje de Prieto cuando entraban dos rivales solos para sentenciar a Bava.

La única ocasión de Nacional se gestó por una pelota que robó Romero en la mitad de la cancha y un remate desde lejos del mismo jugador. Afuera. El golero del cuadro locatario no atajó ni una en ese lapso.

Nacional trató de ser un equipo ordenado, compacto, pero no lo logró. En el medio perdieron pie Arismendi y Damonte, por las bandas fueron siempre superados Prieto y De Pena, y eso repercutió en la línea de cuatro.

La velocidad de Herrera por el costado derecho, la visión y el buen juego de Ramos y la movilidad en el área de Montes, creó pánico en la zona defensiva del tricolor.

Pero todo eso que fue un dolor de cabeza para los uruguayos, cambió rotundamente en el complemento. Ajustó las marcas para el segundo tiempo, sus jugadores se ubicaron más arriba y el partido cambió.

Ya no fue superado como en el primer tiempo. Es más, empezó a controlar la pelota el equipo tricolor. Prieto llegó un par de veces por derecha, cosa que no había logrado antes. Alonso retrocedió unos metros y colaboró con el manejo del balón.

Entró Vicente Sánchez por Bueno (de flojo partido) y la primera de Vicente terminó con un enganche y un remate de derecha desde adentro del área que pasó cerca del palo.

Garcilaso no llegó tanto mediante los envíos aéreos  y cuando lo hizo, el tricolor defendió mejor. Aguantó el resultado, terminó atacando y vuelve con una derrota que no duele tanto.


Los tricolores no pudieron hilvanar jugadas ofensivas, aunque esbozaron una intención de mover la pelota en la primera media hora de juego como forma de defenderse con el balón.

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