Una Copa en Chile pero con acento argentino

Solo el brasileño Dunga puede evitar que los entrenadores argentinos copen las semifinales de la Copa América

Con la clasificación del equipo de Perú que dirige Ricardo Gareca, ya está asegurada la presencia de tres técnicos argentinos en las semifinales de la Copa América de Chile 2015 y sólo el brasileño Dunga podría evitar un pleno.

Además del 'Tigre' Gareca, el otro compatriota confirmado en semifinales es Jorge Sampaoli, que metió al anfitrión Chile entre los cuatro mejores del torneo tras un polémico partido con Uruguay.

Este viernes habrá otro estratega argentino clasificado: el vencedor del duelo entre José Pekerman, seleccionador de Colombia, y Gerardo Martino, de Argentina.

Ramón Díaz podría completar el póker argentino si logra que Paraguay derrote el sábado a Brasil, el equipo de Dunga.

El pleno ratificaría la confianza de Latinoamérica en la escuela futbolística argentina.

En un hecho insólito en los grandes torneos, seis de los 12 seleccionadores que iniciaron esta Copa América tienen acento argentino.

El único que no pudo superar la primera fase de Chile 2015 fue Gustavo Quinteros, que comenzó en Chile su etapa como nuevo seleccionador de Ecuador después de que el colombiano Reinaldo Rueda no pudiera llevar a la tricolor a octavos de final del Mundial de Brasil 2014.

Sin embargo, el dominio argentino en los banquillos americanos no es ninguna casualidad. En la anterior Copa América de Argentina-2011 ya hubo cinco entrenadores de esa nacionalidad: Sergio Batista (selección de Argentina), Claudio Borghi (Chile), Ricardo Lavolpe (Costa Rica) y los mismos Gustavo Quinteros (Ecuador) y Gerardo Martino (Paraguay).

Vivir el fútbol

El 'Tata', que asumió el codiciado banquillo argentino tras una decepcionante temporada en el FC Barcelona, atribuyó este éxito a la capacidad de sus colegas de afrontar todo tipo de situaciones, tanto futbolísticas como extrafutbolísticas.

Gareca, en cambio, le restó trascendencia y dijo que es fruto de una "circunstancia casual", reconociendo la competencia de técnicos de otras nacionalidades.

Para Sampaoli, esta situación se deriva de la forma en la que viven y respiran fútbol los más de 40 millones de habitantes del país de Maradona y Messi.

"No hay una preferencia en particular en la formación, sino en la gente que vive el fútbol allá", explicó el exentrenador de la Universidad de Chile.

"De Argentina siempre salen muchos jugadores y entrenadores con historia y buenos en muchos lugares. Ahora coincidió en la Copa y en la definición. Son momentos", señaló.

Sampaoli, que no ha dirigido en su país, es un ejemplo de la seguridad que desprenden los entrenadores pamperos en el exterior.

Chile lo contrató en 2012 para llevar al equipo al Mundial de Brasil-2014 y, tras la buena imagen que ofreció en el campeonato, donde llegó a octavos de final, lo ratificó para el mayor reto de 'La Roja' de las últimas décadas: conquistar su primera Copa América en casa.

La contratación de Pekerman, que dirigió a Argentina en el Mundial de Alemania 2006, por Colombia también fue prácticamente una elección de Estado.

Ningún extranjero había tomado el control de la selección cafetera desde que lo hiciera el también argentino Carlos Bilardo en 1980.

Hasta el presidente Juan Manuel Santos respaldó el fichaje de 'El Profesor' para sacar partido de una extraordinaria generación de jugadores liderada por Radamel Falcao García, James Rodríguez y Juan Guillermo Cuadrado.

De su lado, Perú y Paraguay apostaron por los experimentados Gareca y 'Pelado' Díaz después de no haber podido clasificar a Brasil-2014.

Argentina, que no confía su banquillo a técnicos foráneos, escogió a Martino para relevar a Alejandro Sabella perder la fina de Brasil 2014 con Alemania.

Pero este fenómeno no sólo se ha dado en el fútbol latinoamericano.

Algunos grandes clubes europeos también se han fijado en el semillero argentino como el Atlético de Madrid con Diego Simeone o en los últimos años el Barcelona con Martino, el Valencia con Mauricio Pellegrino y Juan Antonio Pizzi o el Inter de Milan con Héctor Cúper.

Dunga es ahora el único obstáculo para que Argentina se asegure que, al menos uno de sus entrenadores, triunfe en la Copa América.


Fuente: AFP