Una campaña llena de “bombazos”

Fuertes o débiles, las elecciones han estado plagadas de anuncios rimbombantes

A a falta de dos semanas y ya pasado el ruido de las elecciones nacionales, del clásico y de la definición del título, la campaña electoral de Peñarol ingresa en su recta final. Como pocas veces antes, la chance de disputar la presidencia -o al menos la mayoría en el Consejo- está latente, lo que ha elevado el tono de los enfrentamientos.

La campaña carbonera también está siendo, como pocas veces, la oportunidad para que los diferentes candidatos lancen promesas electorales: algunas auténticos globos de ensayo, otras apuestas reales, otras estrategias, otras un intento de decir: “yo puedo hacerlo y los otros no”.

A su vez, la mayoría de esos “bombazos” electorales causaron enfrentamientos y acusaciones entre los candidatos, muchas de ellas personales y de grueso tenor. Aquí, un repaso de las propuestas más rimbombantes de la campaña, y los cruces que se generaron entre las candidaturas.

El caso Forlán, en dos tandas
Es, hasta ahora, la que más polémica ha causado en la campaña. Primero surgió desde el oficialismo la posibilidad de traerlo, aunque Damiani aseguró que la gestión había sido del gerente deportivo Carlos Sánchez y que le pidió dejarla por el camino hasta pasadas las elecciones. Sin embargo, como informó El Observador, Damiani se contactó con el jugador en los últimos días y le manifestó sus ganas que viniera. El propio jugador dijo públicamente que le gustaría cerrar su carrera en el club. El opositor Edgar Welker se molestó: “Lo de Damiani es puro humo”, dijo, y agregó  que él fue quien llevó originalmente al jugador a las formativas del club.

La llegada de Diego Aguirre
Otra de las grandes polémicas de la campaña hasta ahora. Tras la renuncia de Jorge Fossati, Diego Aguirre se transformó en el candidato cantado para asumir el cargo.  Rápidamente trascendió que el DT solo llegaría al club si Damiani era presidente. Desde la oposición se saltó fuertemente denunciando una jugada del presidente en campaña, y el entrenador no aclaró demasiado, ya que dijo que “no imaginaba un Peñarol sin Damiani”. Luego se desmarcó y dijo que “no dieran por hecha” su llegada al club, ya que si recibía otras ofertas podía decir que no. Ahora viajó a Europa para presenciar entrenamientos de diferentes clubes.

Maxi y Cebolla: se cayó rápido
Fue otro de los rumores que trascendió en la campaña: Welker tenía el plan de traer a Maximiliano Pereira y Christian “Cebolla” Rodríguez si ganaba las elecciones.  El candidato de la Lista 12 salió a hablar del tema una vez que ya había trascendido públicamente en varios medios, y dijo que en realidad sólo fue un sondeo con los representantes de los jugadores, del cual se enteró la prensa. “Lo que sí hicimos fue informarnos sobre la situación de dos futbolistas que seguramente cualquier técnico querría tener en su plantel”, dijo, citado por El País.

El estadio y su uso político
Lo dicen las encuestas: el estadio es uno las grandes hechos que los socios reconocen como parte de la gestión de Damiani, y puede ser una carta ganadora como contrapartida a la falta de títulos. Desde la oposición se resalta la obra, pero se ha criticado al presidente por su uso político. Le han achacado que llevara a socios a ver el estadio luego del clásico, y que la semana pasada llevara a los jugadores a que lo conocieran. El presidente se defendió: “Me parecía justo que quienes pagaron en un pozo tuvieran la chance de conocerlo”, dijo y también respondió a quienes criticaban sus fotos con casco: “También tengo fotos levantando copas”, aseguró.

Enfrentamientos personales
Los hubo de todos los colores. Los más fuertes de esta semana fueron cuando el 2809 se preguntó por qué Damiani cobra intereses por el dinero que pone en el club. El presidente respondió molesto, asegurando que no le hace gracia poner dinero, que el interés que cobra es mínimo y subió la apuesta: acusó a Areco de no que “no quería y no quiere” el estadio, a lo que el opositor lo acusó de mentir y estar nervioso. El oficialista Gedanke dijo que el 2809 “ponía en riesgo todo”. Otro cruce fuerte a inicios de campaña fue entre Jorge Barrera y Welker, luego que el delegado oficialista acusara al vice de “darse vuelta”. Las encuestas también generaron ruido: tras rumores de que el voto estaba cabeza a cabeza, el oficialismo publicó una encuesta de Cifra que les daba ventaja, y la oposición se quejó de que tenía más de un mes y que había sido hecha antes del clásico.


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