Un seven de Punta más relajado

El torneo de Punta del Este se jugará el 26 y 27 de diciembre y dejará el Campus para pasar al Polo Club

El Seven de Punta del Este tendrá cambios importantes para su 26a edición, ya que pasará a jugarse en diciembre y no en enero, y además no se disputará en el Campus de Maldonado, sino en el Punta del Este Polo&Country Club, en José Ignacio, según confirmó a El Observador Old Boys, organizador del clásico del verano.

El cambio se debe a que el Campus de Maldonado será utilizado durante buena parte de enero para el Sudamericano sub 20 de fútbol, por lo que la Intendencia solo podía ofrecer fechas a fin de mes, lejos del punto alto de la temporada.

Así se decidió explorar la posibilidad del Punta del Este Polo, que también tiene nutrida actividad en la primera quincena de enero, pero libre los últimos días de diciembre.

“Es un formato distinto; la idea es que sea con un ambiente más playero. Implica más organización, pero creemos que al público le va a interesar un formato más distendido, sin tribunas, mucho más cerca de la cancha, que es lo que la gente de rugby está acostumbrada”, dijo a El Observador Rodolfo Medeiros, uno de los encargados de la organización.

También cambiarán los horarios: ya no será en la noche, sino  entre 16.30 y 20.30, tratando de aprovechar al máximo la luz solar.

Cada vez más difícil
El cambio marcará una actualización a la realidad actual del Seven de Punta: lejos de la década de 1990, cuando las mejores selecciones del planeta venían a Uruguay, e incluso también de las ediciones de 2008 a 2011, cuando estuvieron Tonga, Samoa o Sudáfrica. En ese contexto, el torneo pasó a ser más regional, con clubes y selecciones provinciales de Uruguay y Argentina. Y se notó en las tribunas, que quedaron demasiado grandes.

La explicación está en que el rugby se profesionalizó a una escala superlativa, sobre todo con su ingreso a los Juegos Olímpicos. De esa manera, recibir una etapa del Circuito Mundial de Seven se volvió inviable: el costo, que en 2010 superaba los US$ 600 mil, hoy es sensiblemente superior, e incluso están en lista de espera varios interesados capaces de poner varios millones, como Singapur o Río. Incluso La Plata (Argentina) no pudo cumplir con los requisitos y se tuvo que bajar.

El costo aproximado de las últimas ediciones del Seven de Punta ronda los US$ 100 mil, y los mayores gastos son de alojamiento y comidas de los equipos extranjeros.

Pero además, esa profesionalización del seven mundial por los Juegos Olímpicos disparó la chance de realizar etapas con equipos regionales, que establecen muchas exigencias para venir. “Cada vez es más complicado, los cuadros de afuera nos exigen más, incluso la selección de Argentina o Buenos Aires nos exigen que solo juegan con seleccionados. Acá el presupuesto está armado para jugar todos contra todos. Armar dos campeonatos paralelos lleva otra organización y mas costos. La idea siempre está, pero dependemos de los esponsor”, contó Medeiros.

En los últimos años también se había impulsado desde la Confederación Sudamericana de Rugby la posibilidad de lanzar un Circuito Sudamericano de Seven con Punta del Este, Mar del Playa y Viña del Mar, aunque esa opción, de momento, también está fría. l


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