Un golpe a la ilusión

Pinheiros demostró su poderío ante Aguada que hoy se la juega ante Regatas

Cuando un periodista le preguntó a un directivo de Pinheiros si el equipo se iba a reforzar para jugar las semifinales de la Liga de las Américas, su respuesta fue contundente: “No es la filosofía del club”. Eso pinta a las claras lo que es este gigante brasileño. Un equipo serio, bien trabajado y letal a la hora de jugar al básquetbol.

Los brasileños derrotaron este viernes 84-72 a Aguada por la segunda fecha del torneo que se disputa en el Palacio Peñarol y aseguraron su presencia en el Final Four del torneo que se jugaría en Río de Janeiro y donde ya están clasificados Halcones de Xalapa y Flamengo.

El dominio visitante fue tan arrollador que iban pocos minutos cuando Javier Espíndola tuvo que pedir tiempo. Su equipo perdía 14-2.

Pero no hubo levante. El primer cuarto se fue 29-8 y el primer tiempo 47-23. Como si nada.

Jugando un básquetbol fluido, con mucha consistencia de equipo, sólido –aplastantemente sólido– debajo de las tablas y con un perímetro caliente desde los primeros instante del juego, Pinheiros demostró por qué es el actual campeón del torneo.

Rafael Mineiro y Morro bajaron los rebotes con la facilidad de quien cosecha manzanas y el goleo se repartió entre el alero Jonathan Tavernari y Shamell Stallworth, un estadounidense que fue elegido como MVP de la Liga en 2013.

El tándem Joseph Smith (el otro estadounidense titular)-Stallworth funcionó a la perfección y Pinheiros fue una pulida máquina ofensiva, además de un equipo duro en defensa.

La imagen de Leandro García Morales saliendo en el decurso del segundo cuarto cuando Aguada podía insinuar una reacción decía mucho: el rojiverde ya se ponía a pensar en el partido de esta noche ante Regatas de Corrientes.

Pero en el cierre del tercer cuarto, Aguada apretó los dientes. Porque su hinchada siempre pide más y al corazón no se le puede fallar.

Un triple de García Morales acortó a 15 las distancias (61-46) y Claudio Mortari pidió tiempo al observar un par de distracciones en zona defensiva de sus dirigidos.

Espíndola pretendió explotar la fórmula que le dio resultados en ese parcial: lastimar con el tirador al lado opuesto por el que se desarrollaban las ofensivas y trabajar el partido en defensa. Redoblar la contracción e imponer el ritmo más conveniente a las condiciones de sus jugadores.

Pero la renta de 17 puntos con la que Pinheiros arrancó el último cuarto fue determinante.

Triples de Mineiro y Stallworth en el arranque del parcial, marcaron la cancha de entrada.

Pero Aguada volvió a remar. Con un Jeremis Smith que creció a lo largo del partido para pelear de igual a igual debajo de las tablas, bien secundado por Greg Dilligard en el final del partido.

En un momento la ventaja llegó a ser de 10 para los brasileños (71-61) y la tempranera sensación de paliza (hubo 26 puntos de ventaja en un momento) se desdibujó completamente. Aguada peleó el partido, en el cierre, de igual a igual. Se convenció y si bien terminó perdiendo ganó en confianza.

Toda esa motivación se llevará este domingo a la cancha donde desde la hora 22.15 se la intentará echar encima a Regatas, un rival de cuidado que le llevó a Pinheiros su partido a alargue.

El soporte de la hinchada –un clásico– los 35 puntos de García Morales –goleador del partido una vez más– alientan la esperanza. Contra Pinheiros quedó demostrado que se puede.


Fuente: El Observador

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