Un equipo en busca de la identidad

Da Silva volverá a meter mano en el equipo y planea al menos un cambio por línea en busca de un sello
Peñarol volvió a los entrenamientos ayer en Los Aromos de cara al partido con Juventud de Las Piedras y el profesor Pablo Placeres llevó la voz cantante.

El equipo, que marcha a los tumbos en el Campeonato Uruguayo Especial con una derrota, dos empates y una victoria, tiene la imperiosa necesidad de ganar el domingo en el Estadio Centenario para bajarle un cambio a la inestabilidad.

Como informó Referí en su edición del martes, Peñarol es un equipo que carece de confianza, estilo, líderes y producción ofensiva. Es el mal propio de una estructura que sufrió una renovación profunda (sumó 11 jugadores y perdió 13) pese al acierto de mantener al técnico campeón.

Sin embargo, las dudas del inicio hacen repetir el patrón de Jorge Da Silva desde la conducción y apostará por un cambio por línea para hacerle frente al diagnóstico.

Bressan tiene chances de volver al equipo titular, al igual que Mathías Rodríguez en la última zona. Los candidatos a salir serán Maximiliano Perg y Andrés Rodales. Guzmán Pereira es otro con número puesto para meterse en el equipo titular pero en su caso Da Silva deberá enfrentar una decisión difícil.

El cuerpo técnico coincide en que Peñarol tiene problemas en la zona media a la hora de generar fútbol y hay dos opciones: o se busca un volante más de marca para robarle la pelota al rival o se suma un jugador con mayor claridad para mejorar la tenencia.

Para que Guzmán Pereira tenga minutos un volante de contención debe salir. Quitar a Ángel Rodríguez es lo más lógico si se busca respetar la idea actual de un volante de recuperación y otro mixto aunque también se puede optar por sacrificar a Tomás Costa, aunque quedaría una mitad de cancha demasiado destructora, algo que justamente no es el objetivo.

Da Silva se enfrenta al círculo vicioso del semestre anterior, cuando empezó con un equipo titular de jugadores de buen pie y, ante la ausencia de resultados, buscó "más personalidad".

¿Cómo se tradujo esa "personalidad"? Poniendo volantes de mayor corte defensivo. Así tuvieron minutos a destajo Nahitan Nandez y Marcel Novick en detrimento de otros jugadores de mayor aporte como Luis Aguiar o el propio Costa.

Con esa fórmula los resultados tampoco aparecieron y el patrón sienta un precedente. ¿Será solución quitar a Costa por Pereira? Todos los caminos indican la salida de Ángel Rodríguez y más si se tiene en cuenta el rival.

Juventud de Las Piedras es un equipo que se cierra atrás y sale rápido. Por eso, ante el planteo de abroquelarse atrás, la solución no parece ser colocar dos volantes de contención.

A Peñarol le falta un líder de juego y los únicos candidatos a tomar ese rol son Hernán Novick y Tomás Costa, por lo que sacarlos sería un pecado capital. En su potencial reside la generación de situaciones propicias para que los goleadores recién llegados (Junior Arias, Gastón Rodríguez y Nicolás Dibble) puedan hacer valer su condición.

Otro de los cambios sería la inclusión de Miguel Murillo y también resta saber quien sale ya que la apuesta a jugar con tres rápidos (Dibble, Arias y Rodríguez) no funcionó. El problema de la creación y la falta de gol obliga a los cambios.

¿Cambio de sistema?

Cada partido es un examen diferente por las condiciones, el contexto y la propuesta del rival.
El 4-2-2-2 que utiliza Da Silva puede sufrir modificaciones, aunque estas no deben responder a un partido puntual ya que un cambio táctico sin ensayo sería suicida.

A nivel de plantel Peñarol tiene abundancia como para buscar una variedad táctica pero debe siempre tener en cuenta al rival.

Juventud de Las Piedras, como todos los equipos de Jorge Giordano, es rocoso defensivamente, se cierra atrás y espera hacerse de la pelota para llegar al ataque con muchos hombres.
Peñarol deberá resolver el laberinto para salir de la crisis.

Populares de la sección