Un empate positivo

El aurinegro igualó 1-1 con Danubio que el martes debuta ante Olimpia por la Copa Sudamericana y pese a algunos errores, Jorge Da Silva destacó la actitud y el juego

No. No es un deja vu. Es algo que acaba de suceder en el Complejo de Danubio a falta de pocos minutos para que termine el primer partido de pretemporada de Peñarol. Otra vez le empatan de pelota quieta. Siempre el mismo karma. El Polilla Da Silva se mira con su ayudante Sergio Cabrera con cara de “¡no puede ser!”.

Claro que no es para dramatizar. No es un campeonato y se trata de un equipo que recién comienza a jugar, que se encuentra duro por los días de estrictas labores físicas, típicas de una pretemporada exigente. Solo un dato para agregar. Solo un recordatorio de lo caro que se pagaron los tantos goles que le convirtieron a Peñarol en el pasado Clausura de esa manera.

Se vieron cosas positivas como el hecho de tratar de cuidar la pelota, de darle ritmo al encuentro, de moverse mucho –sobre todo, en media cancha–, sin posiciones fijas. Esta versión Peñarol segunda mitad de 2012 tiene jugadores que recién se conocen y espera por más.

Bien Damián Macaluso atrás hasta la jugada del gol. Muy bien Sebastián Vázquez en el mediocampo, jugando en varias posiciones y en las dos puntas. Los juveniles Jim Morrison Varela y Jonathan Siles se lesionaron y fue difícil evaluarlos. Este último erró un gol de entrada, pero se animó a pedir la pelota y encarar.

Después, pocas cosas nuevas salvo las cinco lesiones: los piques interminables del Lolo Estoyanoff, el cuidado de la pelota de Zalayeta jugando como pívot y, eso sí, escasa llegada por los laterales.

El rival –que el martes debuta ante Olimpia por la Copa Sudamericana– había llegado en cuentagotas, pero le alcanzó una de las últimas jugadas para que su nueva figura, el argentino Leonardo Carboni igualara.

El director técnico de Peñarol, Jorge Da Silva, admitió que sigue esperando un punta por afuera. El Observador manejó días atrás el sondeo que hubo por el juvenil paraguayo de Boca, Orlando Gaona Lugo. “Gaona Lugo me interesa. Lo conozco y tengo muy buenas referencias de él. Sigue en camino entre los que pueden llegar”, explicó el entrenador aurinegro luego de la práctica.

“Como todo partido de preparación, hubo cosas buenas y cosas para trabajar. Pero bueno, era la primera práctica seria de fútbol que teníamos, hay algunos jugadores que recién llegaron y se están conociendo, pero fue muy positiva”, explicó Da Silva.

Y agregó: “Me gustaron el orden, la actitud, la intención en cuanto al juego. Por supuesto que hay que administrar mejor la pelota. Nos faltó un poquito más de claridad en el juego. Cometimos algunos errores defensivos como el gol en el único tiro que había hecho Danubio al arco y nosotros habíamos tenido cuatro o cinco situaciones para convertir, pero me quedo muy conforme”.


La hora del Tony
Muchos esperaban ver en acción nuevamente al Tony Pacheco en Peñarol. Jugó con los suplentes y lo hizo más tiempo del programado.

La pelota pidió peaje muchas veces para pasar por él quien, normalmente, la distribuyó bien. También se encargó de las pelotas quietas y aunque no tuvo ninguna directa, en una levantó el centro para que Pastorini estableciera el 1-0 con el que terminó ese encuentro.

“Lo vi mucho mejor de lo que esperaba porque era el tercer entrenamiento”, explicó Da Silva a El Observador. “La idea era que se fuera poniendo en forma pero que participara de todos los trabajos de fútbol, espacios reducidos. Por la edad, por su característica de juego, necesita estar con contacto con la pelota. Eso lo charlamos e iba a hacer 35 minutos, pero después, por los cambios que debimos hacer por las lesiones decidimos dejarlo los 70 minutos. Mantiene su claridad, su juego. Lógicamente que tiene que mejorar el aspecto físico, pero es algo normal”, añadió.

Siempre es difícil poner primera en un repecho. Peñarol lo hizo y espera seguir marcha tras marcha.


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