Un dolor de espalda

Peñarol sigue sin corregir los tremendos problemas que sufre en el costado derecho de su defensa y así resignó la punta en su visita a Atenas

Los síntomas empezaron en la tercera fecha cuando Peñarol visitó a Tacuarembó. Contra Sud América tuvo el diagnóstico: dolor de espalda en el costado derecho de la zaga provocado por la falta de vitamina marca. Pablo Bengoechea metió bisturí para cortar a Rodales y poner a Albín. Pero en las últimas fechas, el problema recrudeció. Atenas lo sabía y metió el dedo en la herida. A fondo. Y así Peñarol volvió a dejar puntos claves.  

Iban 30 minutos de juego cuando Atenas encontró las vías para herir a la visita.

Primero se tuvo que arrinconar contra el fondo, porque Peñarol arrancó a todo tren con un 4-2-3-1 con Pacheco jugando atrás de Zalayeta, y Urreta y el Japo Rodríguez turnándose para atacar por derecha a un Torres que no hizo pie en toda la tarde.

El fuerte de Atenas no es la defensa. Castillo las pifió todo el partido y Gerson, que es de los mejores zagueros del campeonato, tuvo que sacar la cara por todos.

Pero cuando el equipo de Edgardo Arias se desdobló y pasó de defensa a ataque se convirtió en peligroso.

Porque sus jugadores se combinaron con buen pie, porque son rápidos, tratan bien la pelota, se desmarcan y son precisos a alta velocidad.

Todo esto pudo palparse en la recta final de un primer tiempo donde Peñarol dominó y mereció mejor suerte.

Porque la velocidad de Urretaviscaya –el único jugador del medio con caja de quinta– fue incontenible para sus rivales.

Pero al equipo de Bengoechea le faltó puntería.

Iban apenas dos minutos cuando Aguiar quedó mano a mano con Barlocco y definió torcido. Era un gol para colgarlo en una sala de estar por la manera de asistir de Zalayeta, que bajó un cascotazo ante el empellón de dos rivales y asistió de espaldas y de emboquillada.

Después Barlocco se lo atajó mano a mano al Japo Rodríguez, que no anota desde el partido con Atenas, el del Apertura, claro.

Probó Zalayeta con derechazo cruzado y Píriz de cabeza. No hubo caso. No quiso entrar.  

Y después, las dudas. Liderados por Leandro Sosa
–técnico, habilidoso, guapo–, los carolinos  comenzaron a oler sangre por el costado de Albín. Valdez lo tuvo que retar cuando dejó una grieta demasiado visible. La tribuna se le cayó encima cuando le madrugaron de atrás una pelota en plena salida.

Era un cambio cantado en el entretiempo. Pero Bengoechea lo demoró.


Confiado por dos piques demoledores de Urreta –el segundo incluyó dos lujosos cañitos–, Peñarol se adelantó y Atenas pareció jugar más metido atrás que en el primer tiempo, donde su línea defensiva se paró bien cerca de su área.

Pero Atenas volvió a salir del fondo ante un rival cada vez más expuesto y adelantado. Y Sosa puso un pase entre líneas exquisito a Rafael Acosta, que había entrado recién. A espaldas de Albín. Porque así estaba escrito. Y fue gol.

Peñarol fue a buscar el empate a ímpetu. Cambió el pase corto por el pelotazo y resignó la fórmula inicial por una especie de línea de tres que obligó a Diogo a quedarse, al Japo a retrasarse y Albín a soltarse.

Ahí se vieron tres aciertos de Albín, un jugador que evidentemente no siente la marca. Y justo ahí llegó el cambio de Bengoechea sacándolo por Nández, que parece ganar su lugar en el equipo en un puesto improvisado.

Pacheco bajó metros y perdió la precisión que había tenido en el arranque del partido. Le tuvo que dejar su lugar a Olivera.

La apuesta al pelotazo se redobló. Pero Aguiar jugó de sus partidos más imprecisos y en las pelotas quietas, salvo una –la del gol de Urreta– el volante David Michel Acosta las defendió todas por arriba.

Después de la jugada del gol
–procedente de un córner gentileza de Castillo que Zalayeta cabeceó al segundo palo para Urreta –, Peñarol no generó nada más.

Facundo Rodríguez entró muy impreciso y el equipo se quedó sin sorpresa y sin espacios ante un rival que solo por la vía del amontonamiento supo defender mejor que los aurinegros

El dolor de espalda se transformó así en dolor de cabeza: Peñarol se cayó de la punta.


ATENAS 1-1 PEÑAROL

Cancha: Estadio Domingo Burgueño. Juez: Andrés Cunha.

ATENAS: Martín Barlocco; Hernán Petrick, Gerson Fraga, Gonzalo Castillo, Martín Torres; Carlos Keosseian; Guillermo Trinidad, Simón Vanderhoeght, Michel Acosta, Leandro Sosa y Facundo Peraza. Director técnico: Edgardo Arias.

PEÑAROL: Pablo Migliore; Emiliano Albin, Carlos Valdez, Emilio MacEachen, Diogo Silvestre; Sebastián Piriz, Luis Aguiar; Jorge Rodríguez, Jonathan Urretaviscaya; Antonio Pacheco y Marcelo Zalayeta. Director técnico: Pablo Bengoechea.

CAMBIOS EN ATENAS: 50' Rafael Acosta x Vanderhoeght, 72' Federico Castellano x Trinidad y 88' Sebastián Canoura x Keosseian

CAMBIOS EN PEÑAROL: 62' Nahitan Nandez x Albín y Juan Manuel Olivera x Pacheco y 80' Facundo Rodríguez x Píriz

GOLES: 51' Acosta (A), 67' Urretaviscaya (P)

TARJETAS AMARILLAS: Trinidad, M. Acosta, Keosseian (A) y MacEachen (P)


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