Un día en la vida de los uruguayos de la Premier

Stuani, De Pena y Ramírez disfrutan del "privilegio" de jugar juntos en la mejor liga del mundo
Ramírez, Stuani y De Pena: la familia uruguaya del Middlesbrough

Martín Natalevich, enviado a Darlington, Inglaterra

El niño pateaba la pelota de un lado hacia otro hasta que escuchó razones suficientes para suspender lo que era, hasta ese momento, la actividad más importante de su mañana. Con la indumentaria completa del Middlesbrough, se sumó al vendaval de ilusiones que veía bajar a sus ídolos por una pequeña colina. Así fue como corrió hacia el encuentro para lograr varios autógrafos y algunas fotos que su padre sacó entusiasmado. Llevaba el número 21 en su espalda. Y un nombre que ni él ni los otros fans del "Boro" aún saben pronunciar en español. "Gastón".

Pasaban las 10 de la mañana y el día estaba soleado y caluroso en el campo de entrenamiento del Middlesbrough en Hurworth Place, al norte de Inglaterra, donde hablar del clima no es una banalidad para Cristhian Stuani, Carlos de Pena y Gastón Ramírez.

Los tres uruguayos que defienden los colores de éste club, que juega la Premier League éste año después de siete temporadas, sufrieron el frío invernal. La oscuridad de enero y febrero fue un escollo en su proceso de adaptación tan duro de sortear como el dinamismo y la fortaleza física del juego inglés.

Pero nada de eso es un impedimento mayúsculo cuando se tienen el uno al otro, según confiesan a Referí en una entrevista conjunta en donde predominan las risas y las miradas cómplices. "Estar los tres juntos facilita un montón el día a día. Compartimos los entrenamientos y la convivencia con la familia. Se puede decir que somos privilegiados de poder compartir un vestuario de Premier", admite Stuani, el primero de los tres en llegar al club procedente del fútbol español.

La máxima categoría de la liga inglesa no ha sido históricamente el destino más común para los futbolistas uruguayos. Y el hecho de que tres de ellos integren el plantel principal del "Boro" es una rareza que ellos disfrutan de forma especial. "Es atípico que estemos los tres", reconoce De Pena quien vuelve a usar la palabra "privilegio" para describir algo de lo que vive con sus amigos. "Intentamos hacer cosas que hacemos en Uruguay", cuenta y enseguida los tres recuerdan una tarde de febrero en la que hicieron un asado al aire libre que generó sorpresa entre los integrantes del equipo para quienes "la barbacoa" no va de la mano de esa época del año.

"Es muy importante tenerlos acá", remata De Pena quien, al decir de Stuani, es un integrante más de su familia. "Oficialmente lo adopté, lo tengo adoptado, ya le pedí permiso a los padres", bromea Stuani. "Cristhian es mi hermano mayor", repite De Pena y los dos se complotan para recordarle a Ramírez que hasta ahora no hizo una sola invitación para comer un asado en su casa.

Juntos, los tres, también aparecen en esa mañana para saludar a los hinchas del equipo y para meterse en el primer entrenamiento del doble turno que los espera.

La práctica matutina empieza con un trote suave y una ronda de estiramiento. Mientras elongan se escuchan algunas bromas a Ramírez por su nuevo corte de pelo. Predomina el español en la conversación y esto no es una novedad para el resto de los compañeros que no son de habla hispana. El vestuario del "Boro" es lo más parecido que hay a un vestuario latino en territorio inglés por la presencia de los uruguayos y también de una camada de españoles de renombre: Álvaro Negredo, Víctor Valdés y Antonio Barragán.

Del otro lado de una valla que no impediría pasar a nadie, los hinchas miran el entrenamiento en silencio. No hay un grito. No hay un pedido. No hay un reproche. Tampoco hay un solo guardia de seguridad custodiando que a alguien se le ocurra meterse en la cancha. No hay ni siquiera un cartel que prohíba el paso. Sólo se escucha el sonido del juego y el silbato final del director técnico, Aitor Karanka, cuando dio por terminada esa primera hora y cuarto de entrenamiento.

"Acá el hincha es muy pasional pero al mismo tiempo es más calmo y respetuoso. Jugamos siempre a estadio lleno y nunca se escucha ni un insulto", dice Ramírez. "El comportamiento es ejemplar", acota Stuani.

Los hinchas, entusiasmados por la vuelta del primer equipo a primera, esperan sobrevivir para el final de temporada en la que seguramente sea la liga más competitiva del mundo. Y parte de esa esperanza está puesta en el capital uruguayo.

"Los jugadores uruguayos han sido absolutamente increíbles, especialmente Gastón Ramírez que es el motor de nuestro equipo", dice Carrie, un joven de 17 años que esa mañana veía el entrenamiento. De Ramírez distinguen su "toque de clase". A Stuani les gustaría verlo jugando de centro delantero y no tanto pegado a la raya, confiesa David, otro simpatizante, que recuerda con precisión el gol que el delantero uruguayo le hiciera al Brighton para que el equipo pudiera volver a la Premier. También dicen que les gustaría ver más minutos de De Pena en cancha.

Estilo de vida

El campo de entrenamiento del Middlesbrough está apartado de cualquier ciudad, incluso de la que le da el nombre al equipo. Darlington es la estación de trenes más cercana y para llegar hasta Hurworth Place hace falta pagar diez libras de taxi. En la ruta alguna señal anuncia que hay un camino que lleva hacia donde entrena el primer equipo del Middlesbrough, pero ningún puesto de control impide que de un momento a otro aparezca un estacionamiento con autos, canchas con un verde de mentira y una construcción de ladrillos para nada ostentosa que se contrasta con Rockliffe, un hotel próximo al sitio de entrenamiento que es propiedad de los dueños del club.

En la mañana del miércoles 17 de agosto, Gastón Ramírez y Cristhian Stuani llegaron caminando y con el mate en la mano. Apretaron un código y atravesaron una puerta roja que comunicaba con el vestuario. Ramírez cebaba y no era casual. El mate pasó a ser un integrante más del vestuario del "Boro" gracias al exjugador de Peñarol.

Para los tres uruguayos mover el auto para ir a entrenar es inconcebible. Viven en un complejo de casas a cinco minutos de caminata del campo de entrenamiento. El silencio de la tarde en ese barrio residencial del norte inglés se interrumpe sólo con el ruido de las bicicletas de algunos niños que pasan por al lado de Ramírez. El perro de una vecina anuncia la llegada de visitantes, Gastón saluda a su vecina y abre la puerta de su casa. Rompe la vista un cuadro que ocupa parte de la pared del comedor: es una pintura de Ramírez celebrando un gol con la 10 de Uruguay. Una cuerda de tambores completa descansa abajo de la pintura y un portarretrato del jugador con la celeste puesta termina por darle el toque personal a un comedor que todavía está en proceso de mudanza.

Por más que el "Boro" sea uno de los clubes menos poderosos de ésta liga, las comodidades que brindan son un lujo para el jugador que germinó en el contexto uruguayo. "Acá tenemos todos los medios para poder crecer deportivamente", afirma Stuani.

Antes del segundo turno que empezará a las 14 horas los jugadores tienen tiempo de un almuerzo distendido. El buffet ofrece varias opciones. De Pena elige carne con un poco de ensalada, en el plato de Ramírez hay algo de pasta mientras que Stuani va por el pescado con arroz. "Pescado", le dice a la cocinera ante el pedido de ella que le enseñe a decir "fish" en español. El plantel almuerza junto y descansa hasta las 14.

El segundo turno de entrenamiento se extenderá por una hora y media. A una pequeña entrada en calor le seguirá trabajo con pelota. Primero en espacios reducidos. Y después fútbol y más fútbol. Los nombres "Carlos", "Gastón", "Cristhian" sonarán varias veces en el campo de entrenamiento del Middlesbrough hasta el momento que vuelva a pasar el tren a toda marcha que viene desde algún lugar de Inglaterra hacia la estación de
Darlington.

GASTÓN RAMÍREZ

LA MANIJA DEL EQUIPO

Gastón Ramírez hoy disfruta del fútbol en Inglaterra, lo cual no es poca cosa. "Esto es totalmente diferente a lo que estamos acostumbrados, acá hay menos presión", dijo a Referí el exPeñarol. El "Boro" es su tercer equipo en Inglaterra -antes estuvo en el Hull City y en el Southampton-, a donde llegó procedente del fútbol italiano. "Éste fútbol es muy dinámico, a veces casi no tiene pausa entonces tengo que hacer un esfuerzo por buscar esos espacios", dijo el volante de la selección uruguaya. Ramírez hoy es titular y figura en el equipo inglés y ese buen momento que vive hace que no piense en el retorno. "Estoy pensando en estar acá y seguir disfrutando de ésta tranquilidad. Pero el día que vuelva a Uruguay será para jugar en Peñarol", señaló.

HISTORIAL EN EL "BORO"

21 partidos jugados en el equipo.

7 goles vistiendo la camiseta del "Boro".

3 partidos jugados en esta temporada.

CARLOS DE PENA

UN SUEÑO HECHO REALIDAD

Salir de los Céspedes y del Parque Central no fue fácil para Carlos de Pena, después de 12 años de crecimiento y aprendizaje. Pero cuando supo su destino esa sensación amarga cambió de sabor. De Pena llegaba a un lugar donde siempre quiso estar y cumplía así un sueño personal. Con 24 años sabe que está sumando una experiencia invalorable, desde el punto de vista deportivo y personal. En Montevideo De Pena vivía con sus padres y desde hace un año se vio obligado a arreglárselas solo, aunque cuenta con el apoyo de sus dos compatriotas. Todavía no se acostumbra a cenar a las siete de la tarde y le gustaría tener más minutos en el primer equipo. Mientras tanto disfruta de conocer ciudades como Edimburgo, a la que promete volver siempre como su Nacional querido.

HISTORIAL EN EL "BORO"

10 partidos jugados en el equipo.

6 partidos de liga en la temporada 2015/2016.

4 partidos de la Copa de la Liga y la Copa FA.

CRISTHIAN STUANI

TROTAMUNDOS

Cristhian Stuani cumplirá diez años en el fútbol europeo y con el ascenso que logró con el Middlesbrough puede jactarse de haber jugado en las tres ligas más importantes del mundo. En Inglaterra encontró una síntesis del fútbol español y del italiano: juego en equipo, táctica y fortaleza física. Pasar de España a Inglaterra fue un cambio importante para él y su familia. Dejó una cultura más parecida a la idiosincracia uruguaya para llegar a un lugar donde encuentra algunas diferencias. Stuani no se acostumbra a manejar por la derecha pero no tuvo m ás remedio que acostumbrarse con rapidez. Nunca se cansa de volver a Londres y quedó especialmente cautivado con York, otra ciudad del norte inglés. "Esas son las cosas que después quedan", dijo a Referí el delantero de la selección uruguaya.

HISTORIAL EN EL "BORO"

43 partidos jugados en el equipo.

9 goles vistiendo la camiseta del "Boro".

3 partidos jugados en esta temporada.


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