Un corazón dividido en dos pasiones

Miguel Ángel Piazza estuvo siete años alejado del fútbol por lo que se dio un gusto: sacar a la murga de sus amores, asaltantes con Patente, y ganar el primer premio; las vueltas de la vida lo llevaron otra vez a Racing

"Cuando era chico en mi familia existían tres costumbres bien montevideanas: “playa en enero, Carnaval en febrero y fútbol a partir de marzo”, dice Miguel Ángel Piazza. El tiempo era entonces una rueda de diversión. Después, la otra rueda, la de la vida, lo llevó de arriba para abajo entre canchas y tablados. La murga y la pelota son las dos grandes pasiones que habitan en su corazón.

Piazza asumió el martes como nuevo entrenador de Racing después de estar siete años alejado del fútbol. “Fue difícil volver a trabajar”, le cuenta a El Observador.

“En ese tiempo solo trabajé dos años con Olimpia que me pidió unos trabajos específicos en fundamentos y técnica de marca”.

Como la vida lo alejó de la pelota, Piazza se acercó al Carnaval y en 2007 rescató del olvido un título histórico: la murga Asaltantes con Patente.

“Siempre fuimos hinchas de esa murga. Me acuerdo del espectáculo de 1973 que fue primer premio con el cuplé de Jacqueline Kennedy y Onassis”.

Piazza no solo quiso volver a poner al título en la calle sino también montar un gran espectáculo. Y lo logró. En aquel 2007 con La Fuga y un plantelazo que incluía a Pitufo Lombardo, Marcel Keoroglian, Alejandro Balbis y Julio Pérez, entre otros, Asaltantes obtuvo el primer premio y cortó el reinado de dos años de Agarrate Catalina.

“Cuando volví a ver al conjunto en el Teatro recordé la sensación de la salida del cuadro a cancha llena y cuando el público la ovacionó de pie en plena retirada se me puso la piel de gallina”, contó en aquel 2007 a El Observador.

Para este año Piazza volverá al ruedo como director en sociedad junto a dos estelares futbolistas: el Chino Recoba y el Tony Pacheco.

“Como el Tony está parado por la lesión y yo agarré cuadro, él se va a encargar de la murga junto a Daniel Pascal”, explica Piazza.

Ahora, en vez de pensar en las cuerdas de la murga, se deberá enfocar en Racing, equipo al que ya dirigió en 1988, 1990 y entre 2001 y 2002.

“Ya me crucé con hinchas que me recordaron algunas buenas campañas que tuvimos”, dice el entrenador.

En 1988 estuvo a punto de ascender a la Escuelita a la A pero perdió la final con Rentistas.

En 1990, ya en Primera, hizo una notable campaña: “Clasificamos a la Liguilla donde en seis días le ganamos dos veces a Peñarol. Después no pudimos clasificar a la Copa porque nos ganó Bella Vista por penales”.

En 2001, al igual que ahora, tomó a un Racing con problemas con el  descenso y logró mantenerlo en la primera categoría.

Piazza recordó también que en 1999 fue campeón paraguayo con Olimpia, “invicto después de 32 años” y que en 1993 le ganó, dirigiendo a Nacional, al Cruzeiro de Ronaldo en Belo Horizonte.

Pura bohemia. Tribuna y tablado. Es Piazza. Un hombre dividido en dos pasiones.


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