Un apellido de árbitros de la mejor estirpe

Un tema de familia. Hijo y sobrino de jueces de fútbol, debió retirarse del referato tras cumplir 45 años hace poco más de un mes; su hija Belén ya realizó un curso de arbitraje de hockey sobre césped

Yo nunca quise arrancar para el arbitraje, así le ocurre a la gran mayoría de los jueces, salvo el caso del flaco Líber (Prudente), quien cuando había un picado en la playa, él hacía de juez”. Así se refirió el ahora exárbitro, Juan Cardellino, quien con 45 años y por la exigencia del límite de edad, debió retirarse de la actividad.

Hijo del dos veces mundialista Juan Daniel Cardellino y sobrino de quien también fuera juez internacional Fernando Cardellino, Juan recordó sus comienzos para El Observador: “Tuve contacto con los árbitros desde pequeño, entre ellos con (Ramón) Barreto, fue él quien trajo el formulario y yo me inscribí en la escuela. El inicio del curso de arbitraje coincidió con mi casamiento, el curso lo realicé entre 1990 y 1991”.

La pérdida de categoría
Hijo de uno de los árbitros más destacados que dio Uruguay, esa condición pudo haber jugado negativamente a Juan Cardellino, quien tras llegar a Primera división en 1999, posteriormente fue descendido de categoría. “Había un grupo de árbitros que presionaban para salir al exterior, y por ahí pensaban que si me subían o bajaban podía usarlo como presión ante mi padre. Ahí yo hablé con él y le dije que siguiera con lo que estaba haciendo, que si a mí me subían o me bajaban, no me importaba. A nadie le gusta perder la categoría, el caso más cercano es el de Prudente, que lo bajaron y se fue. Yo, como era joven, seguí, además sabía que no fue por detalles técnicos”. Cardellino recuperó la primera categoría, aunque sin margen de años para alcanzar el brevet de internacional: “Una de mis aspiraciones era llegar a internacional y poder viajar. Lo viví con mi padre que viajaba por todo el mundo, por más que, en este tipo de viajes, es un sacrificio enorme y no es para hacer turismo”.

La madurez del árbitro
Cardellino hijo no fue de hablar mucho dentro de la cancha: “Hacía mi tarea y que los jugadores hicieran la suya”, a la vez que reconoció que “el árbitro llega a un determinado nivel de madurez que hasta la hinchada te respeta; es esa madurez que hacía que yo no tuviera problemas el día anterior o los momentos previos al partido. Pasa lo mismo cuando termina el encuentro; hay algunos jueces que se ponen a escuchar la radio a ver qué dicen del arbitraje. Yo terminaba el partido y no veía siquiera los goles; de pronto, sí, comentaba algunas incidencias pero solo con gente de mi confianza”.

“Me voy con bronca”
El retiro lo tomó en un buen momento de su carrera: “Me voy con bronca. Es que estás en un momento en el que lograste respeto en todos los involucrados y con una madurez para resolver las distintas dificultades que se plantean”, manifestó el ahora exárbitro.

Tras el retiro, Juan Cardellino manifestó acerca de su futuro: “No arbitraré más en ningún lado, me gustaría sí ayudar a los árbitros. Fue buena la experiencia de trabajar en la gremial y durante dos períodos (cuatro años) haber sido el presidente. Me dio muchas satisfacciones, por más que muchas veces no te lo reconocen”.

Al respecto del trabajo de los árbitros, Cardellino se refirió a las condiciones actuales: “Hay mucho por mejorar. Cuando entrenan no tienen agua para tomar, además lo hacen en la cancha del Comando del Ejército, cuando está el Complejo Uruguay-Celeste que se usa poco, tiene varias canchas, gimnasio, sala para tomar pruebas o dar clases. De pronto los árbitros podrían entrenar allí un par de veces a la semana. Hace un tiempo que los jueces tienen un espónsor en la indumentaria y nunca vimos un peso de eso. Uruguay es uno de los países que está más abajo en cuanto a retribución de los árbitros en el continente”.

Si bien recién se cumplió un mes de su retiro efectivo, Cardellino sabe que va a extrañar: “No soy de ir a ver partidos de fútbol, pero, el día de Año Nuevo, estaba viendo un encuentro de la Premier y me sentí con ganas de estar adentro de la cancha”.

Juan Cardellino continuará con la actividad en el negocio familiar de la imprenta y la carrera de arquitectura, en la que se encuentra en el tramo final y espera concluir en breve. Su hija Belén sigue sus pasos, pero en hockey sobre césped.


Fuente: Gustavo Martín

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