Tyson: "Estoy a punto de morir por mi alcoholismo"

El expúgil dijo públicamente que lleva seis días sin consumir

La vida de Mike Tyson ha sido desde siempre turbulenta. Dentro y fuera del ring.

¿Qué puede sorprender de un tipo que creció en un ambiente hostil, que conquistó al mundo con sus puños, que fue preso por violación, que le arrancó la oreja a un rival de un mordiscón y que dilapidó su fortuna?

Tyson siempre puede algo más. El sábado, en el marco de la velada que tuvo como combate central al dominicano Argenis Méndez con el afgano Arash Umanee, el estadounidense fue entrevistado en el programa Friday Night Fights que transmite ESPN.

Y el exboxeador soltó una confesión terrible: “Quiero vivir mi vida sobrio. No quiero morir. Estoy a punto de morir a causa de mi alcoholismo”.

Pero no solo el alcohol es su problema: “Llevo seis días sin beber ni tomar drogas; para mí eso es un milagro. Le mentí a todo el mundo diciendo que estaba limpio. Pero no lo estoy. Hoy es mi sexto día. No voy a volver a hacerlo nunca más”, admitió.

“A veces soy un mal tipo. Hice muchas cosas malas y quiero que me perdonen. Espero que la gente lo haga. Quiero cambiar mi vida, ahora quiero vivir de otra forma”, agregó.

Abandonado por su padre, criado en las oscuras calles de Brooklyn, expulsado del colegio por golpear a un compañero y con decenas de ingresos a reformatorios en sus años adolescentes por causar episodios de violencia, hicieron de Tyson una bomba siempre a punto de estallar.

Fue el entrenador Cus D’Amato quien lo convirtió en una máquina de acero, en un histórico de los pesos pesados (el campeón más joven de la historia en 1986, a los 20 años).

La fama, que es mala consejera de los boxeadores, lo llevó de arriba para abajo. En 1992 fue a prisión por violación. En 2003 se declaró en bancarrota. Y ahora se declara alcohólico y drogadependiente. Con miedo a morir. 



Fuente: El Observador

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