Tróccoli para la polémica: ¿se debió jugar en una cancha tan mala?

El estado del campo de juego generó críticas pero no hay reglamento que impida jugar allí
Nacional entró y salió perturbado de la Villa. Tenía sus motivos. El estado de la cancha del Tróccoli era bochornoso.
El entrenador de Nacional, Gustavo Munúa, con sus duros conceptos planteó el debate.
Luego de tildar de "vergonzoso" jugar en esas condiciones, responsabilizó a la persona que fijó la cancha, se preguntó qué pasaba si se lesionaba algún jugador y que no se podía analizar el encuentro jugando en esas condiciones.

El tema será sin dudas la polémica de la semana y seguramente por el resto del campeonato.
¿Quién puede afirmar si estuvo bien o mal jugar en una cancha en esas condiciones? El pensamiento racional lleva a decir que no se puede jugar en un campo de juego como el que presentó Cerro.
Pero bajo esas condiciones vale preguntarse si es correcto jugar en la cancha de Rentistas, de la que todos se quejan, y a la que los grandes no van.

Se dijo que los jugadores corrieron riesgo de lesiones. Es verdad. Pero hay canchas donde ni siquiera hay camillas, ya ni hablemos de ambulancias. Y nadie parece preocuparse por la salud de esos jugadores.

Munúa expresó que no se puede analizar nada del partido desde el punto de vista futbolístico porque lo único que hicieron los jugadores fue pegarle para arriba.
Y sus palabras habilitan otro pensamiento que agrega más condimento a la polémica: ¿Se debe analizar un partido que se juega en la altura de La Paz donde los jugadores se funden y corren hasta riesgos físicos afectados por los 3.700 metros?

En esta historia del fútbol se opina con el corazón y la razón. Y se pone especial énfasis según el resultado.
El análisis frío permite plantear otras cosas que van más allá de la bronca del resultado.
Como ver que los jugadores de Cerro corrieron los mismos riesgos que los de Nacional, que jamás habían pisado la cancha en la semana y que no tienen la culpa de una decisión tomada por los dirigentes.

Pero hay más. El gol que le hicieron a Nacional llegó producto de una acción de pelota quieta. No fue por un mal pique de la pelota en el campo de juego.
Es claro que en esto del fútbol cada uno saca provecho de las condiciones que tiene.

Así, Bolivia juega en la altura y sus jugadores rematan al arco desde todos lados porque saben que va más rápido. Es cierto, se elevaron muchas voces para no jugar más en La Paz, pero todo sigue igual. Ecuador saca provecho de la misma condición geográfica para hacerse fuerte en Quito. Colombia opta por Barranquilla donde el calor es agobiante.

A nivel local unos mojan la cancha en el entretiempo o juegan de noche. Y otros fijan su cancha sabedores de que a su rival de turno le incomoda.

Los jugadores de Cerro no tiene nculpa de que la cancha se encuentre en malas condiciones. Los dirigentes resolvieron jugar allí y no hay reglamento que lo impida. Si está bien o mal, si se debió impedir jugar en esas condiciones es un tema que formará parte de la polémica de la semana.

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