Tokio 2020 dejó de usar el logo de la polémica

El diseño, acusado de haber sido plagiado por un grafista japonés, finalmente fue retirado

El comité organizador de los Juegos Olímpicos de Tokio 2020, que ya tuvo que renunciar al proyecto inicial del estadio, decidió este martes dejar de usar el polémico logotipo creado por el grafista japonés Kenjiro Sano.

El propio Sano estimó que es difícil continuar y reconoció haber empleado fotografías de manera inapropiada.

"La situación se había vuelto difícil de entender para los ciudadanos, incluso si desde el punto de vista de los expertos el diseño de Tokio 2020 es una creación original", dijo en rueda de prensa el director general del comité, Toshiro Muto, asegurando que la decisión no guarda relación con la denuncia por plagio presentada por el diseñador del logotipo del Teatro de Lieja (Bélgica).

"Sano solicitó la retirada del logo, como muestra de su responsabilidad", añadió.

La decisión final de dejar de usar las imágenes creadas por Sano para los Juegos Olímpicos y Paralímpicos fue tomada durante una reunión extraordinaria del comité este martes.

Hasta 22.00 firmas se recogieron para pedir el cambio de logo tras conocerse la polémica.

Otro de los hechos fue la implicación de la sociedad MR_Design de Sano en un flagrante delito de copia de imágenes para una campaña publicitaria de una cervecera japonesa, Suntory, lo que contribuyó al descrédito del diseñador.

Búsqueda en internet

Además, unas revelaciones recientes en internet mostrarían que utilizó fotos que no le pertenecían en el caso del logo de Tokio.

Así, en la presentación de su creación, el diseñador utilizó una fotografía de un aeropuerto japonés luciendo su logo. Los internautas descubrieron luego que la instantánea había sido tomada por otra persona y que Sano la había utilizado al parecer sin autorización.

Logo Tokio plagio


El grafista japonés reconoció ante el comité de organización que esa fotografía fue tomada de internet, según la cadena nipona NHK.

"Aparecieron este último fin de semana ciertas revelaciones que el señor Sano debe aclarar", dijo Muto, haciendo referencia a un cartel del tipógrafo Jan Tschichold donde hay similitudes obvias con la estética del logotipo olímpico.

"El señor Sano debe dar explicaciones claras", declaró a la prensa el gobernador de Tokio, Yoichi Masuzoe.

Los 'sabuesos de la red' -que son numerosos en Japón y con frecuencia se habla de ellos- provocaron la renuncia de Sano al término de una verdadera campaña de investigación desde que el creador del logo del teatro de Lieja, Olivier Debie, acusara en julio a su colega de plagio.

Desde la aparición de estas primeras dudas, los investigadores amateurs sacaron a la luz los plagios en el caso de la marca de bebidas Suntoru, que llevó al diseñador a disculparse y retirar sus diseños.

El precedente del estadio

Sin embargo, Sano intentó probar su buena fe con diagramas y otros documentos que pretendían mostrar el camino seguido para la creación del logo de Tokio-2020.

El diseñador belga ha llevado el caso ante la justicia de su país, donde se espera que el tribunal civil de Lieja se pronuncie el 22 de septiembre.

Hasta ahora, el comité de organización de los Juegos apoyó al diseñador y afirmó que el logo no planteaba ningún problema.

Ahora bien, esta instancia se apresura a lanzar un segundo concurso para la realización del nuevo emblema.

El escándalo del logo se suma al del estadio olímpico, donde el gobierno decidió volver a empezar de cero y lanzar un nuevo concurso, tras las protestas que suscitó el coste exorbitado del primer proyecto.

Inicialmente, la factura se elevaba a 162.000 millones de yenes (unos 1.350 millones de dólares), pero el total acabó subiendo a 252.000 millones (2.100 millones de dólares).

Finalmente, Tokio lanzará una nueva licitación, a la que el COI espera estar asociado, y espera disponer de nuevos planes antes de final de año.


Fuente: Por Karyn Nishimura-Poupee, AFP