Todos supieron cumplir

El femenino venció otra vez a EEUU y clasificó a los Juegos Panamericanos

Vibra Canelones. La gente se abraza en la tribuna del Estadio Sergio Mato. Las chicas también hacen lo propio en la mitad de la cancha tras una dura batalla. Es que la selección uruguaya femenina de hándbol derrotó 24-22 a Estados Unidos para sellar su clasificación a los Juegos Panamericanos de Toronto que se disputarán en julio de este año.

Un par de horas después, los varones hacen lo mismo. Tenían que ganar por al menos cuatro goles y vaya si lo consiguieron, al golear a los norteamericanos 28-20. El equipo de Miguel Berger llegaba con ventaja tras habar ganado en la ida, en Auburn, 30-25.

El primer tiempo se saldó con victoria para las celestes por 13-8 por lo que la renta era ya muy amplia. Pero Estados Unidos quemó las naves en el complemento para acercarse considerablemente en el tanteador.

No le alcanzó porque en el balance de los dos juegos Uruguay ratificó el favoritismo previo ya que a Estados Unidos le había ganado ya en el Campeonato Panamericano de 2013 y en dos oportunidades en los Juegos Panamericanos de Guadalajara 2011.

El segundo tiempo fue más parejo y las norteamericanas aprovecharon los nervios de las celestes. Tanto fue así que lograron empatar en 17. Allí el técnico Berger pidió un tiempo necesario y luego tres goles seguidos de Camila Barreiro pusieron la tranquilidad para conseguir finalmente el tan ansiado pasaje.

La clasificación por la vía del repechaje marca el primer logro de la era Berger, que arrancó como DT en 2012.

Bajo su mandato, se inició un fuerte recambio tras el retiro de jugadoras históricas como Jussara Castro o Mariana Fleitas.

También Uruguay comenzó a adaptarse a un estilo de ataque ampliado abandonando su tradicional juego de ataque rápido.

El trabajo de base ahora da sus frutos. Berger ya dirigió la base de este plantel en cadetas y en junior mientras que en juveniles muchas se formaron con Ricardo Colamonici quien hizo dupla técnica con Berger en las mayores en 2012 y 2013.

Lo de los varones fue épico. Debían ganar con luz y lo hicieron en base a un enorme juego colectivo y con llegadas de perfección. Tras la eliminación en 2011 con Estados Unidos y Guatemala, los dirigidos por Jorge Botejara lograron el partido perfecto para una clasificación espectacular. Toronto los espera.


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