Tiempos de cambios en la celeste

Uruguay reanuda las Eliminatorias con cambios de nombres y modificaciones en la estructura de un equipo en el que Tata González por derecha y Lodeiro de doble cinco ganan terreno

La historia se encargó de criar al uruguayo en ambientes de victoria. Su personalidad se formó bajo la seductora idea de tumbar siempre al grande. Jamás miró con temor. Es más, es de los pocos países que le planta cara a los poderosos. Uruguay mira a los ojos. Pero claro, cuando se acostumbra a la gente después hay cuestiones que no se toman en cuenta a la hora de analizar sin apasionamiento.

Hay una realidad que marca: la cantidad de habitantes. Clara desventaja a la hora de optar por jugadores de nivel para el entrenador de Uruguay contra el resto de sus rivales.

Es cierto que este país es una cantera inagotable de futbolistas, pero cuidado, no todo lo que brilla es oro y mucha gente cree que acá hay miles de jugadores con nivel de selección y por eso, en ocasiones complicadas, se argumenta con facilidad que se debe sacar a uno y poner a otro.

Desde hace un tiempo Tabárez cuenta con un grupo. Envidia del resto de sus colegas. Pero eso ya no sirve en Uruguay. Bastaron cuatro resultados malos para pretender borrar todo. Y se piden cambios alegremente. Aparecen nombres de veteranos que juegan a placer en la chata liga uruguaya o de jóvenes que, en un torneo donde la mayoría son lentos, marcan la diferencia corriendo. Pero a nivel de selección son otros López.

Hay una prueba que es contundente. Uruguay tiene una oncena titular que, en líneas generales, reitera nombres. En ella por lo general actuaron los tres delanteros clase A que puede reunir el país.

Bien, ¿quiénes son los sustitutos? ¿Cuántos de los jugadores que Uruguay tiene en el banco son capaces de cambiar el trámite de un juego? Acá entra otro tipo de análisis en el que poco se detienen.

Uruguay no tiene la cantidad de profesionales clase A que el común denominador de los aficionados cree que se tiene.

El Observador analizó las alternativas a las cuales apeló Tabárez a lo largo de su proceso y llegó a la conclusión de que, los que ingresaron, pocas veces cambiaron el trámite de un partido (en función ofensiva porque muchas veces los volantes aportaron soluciones defensivas). Desde 2006 a la fecha se jugaron 84 partidos y solo en 23, quienes ingresaron desde el banco, convirtieron. Es decir, el 27,3%.

A Tabárez se le reclama permanentemente que modifique. Que se queda con cambios, que no hay gente nueva. ¿Pero quiénes pueden ser las posibles soluciones? Esa es la pregunta.
¿Será que no tenemos tantos jugadores de nivel como muchos pueden creer? El informe de la cancha marca claramente que el DT se apoyó en una integración a la que respaldó hasta que el nivel futbolístico le dijo lo contrario.

Hoy es tiempo de cambios. Pero cuidado. Tabárez no apeló al golpe de volante. Lo hace apostando a las bases de la tarea iniciada en 2006. Previo a los juegos contra Paraguay y Chile el DT entendió que era hora de iniciar el plan recambio: “Hemos considerado aumentar las alternativas de elección en alguna posición del equipo”, anunció Tabárez.

El tema no pasa solo por una elección de nombres sino que también metió mano en el equipo. El entrenador rompió la tradicional conformación del mediocampo de Diego Pérez y Arévalo Ríos, y optó por otra estructura. El ingreso de Álvaro González por derecha y Nicolás Lodeiro en el doble cinco fueron las novedades. Tabárez ya lo había anticipado en charla con El Observador: “Ahora, por ejemplo, me replanteo cosas con este Álvaro González que está jugando en la Lazio, me animo a decir en su mejor nivel. ¿Qué aporta más al equipo? ¿Un Álvaro González jugando sobre ese sector y dos de los tres delanteros que tengo, o la otra función que ya hemos hecho? En algún momento la ventaja era clara a favor de Cavani, pero ahora se plantea”, dijo el DT el 17 de diciembre de 2012. De aquel entonces a la fecha se jugaron dos amistosos en los cuales colocó justamente a Tata González y pasó a Cavani a la ofensiva sacrificando a Forlán.

Claro, las dudas invaden por dos motivos. Primero el rival, Paraguay es un equipo duro en el medio. Pero no se debe dejar de lado que Uruguay necesita ganar. Entonces gana un punto Tata González con Lodeiro. La segunda duda es el momento de Diego Forlán que parece recuperar su forma.

A la hora de arriesgar un equipo Uruguay podría jugar conformado por Fernando Muslera; Maximiliano Pereira, Diego Lugano, Diego Godín y Álvaro Pereira; Álvaro González, Diego Pérez, Nicolás Lodeiro y Cristian Rodríguez; Luis Suárez y Edinson Cavani o Diego Forlán.


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