Terry quedó con la mano en el aire

El fútbol inglés vivió el sábado una historia similar a la de Luis Suárez y Evra, cuando Anton Ferdinand, de Queens Park Rangers, se negó a saludar al capitan de Chelsea, al que denunció por insultos racistas

Los medios de comunicación de Inglaterra no tuvieron piedad con Luis Suárez, cuando el delantero de Liverpool y de la selección uruguaya se negó a saludar a Patrice Evra, de Manchester City, después de que el francés lo denunciara por insultos racistas. El público inglés también trató con desprecio al salteño durante los Juegos Olímpicos

El sábado, el fútbol del Reino Unido vivió una instancia similar cuando Anton Ferdinand le negó la mano a John Terry en el saludo tradicional antes del partido entre Queens Park Rangers y Chelsea, en la continuación de una polémica de racismo que comenzó la temporada pasada.

El episodio del sábado hizo recordar a la  situación que se generó luego que el delantero uruguayo le negara el saludo a Evra. “Suárez nos engañó, dicen enojados desde el club”, destacó el diario The Guardian en febrero último y encabezó su sección deportiva con la noticia; “su futuro en el Liverpool está en el aire. Las declaraciones del director general, Ian Ayre, reflejan la intensa ira que sienten los dueños de la entidad”. Unos meses después Suárez prolongó su contrato.

El columnista Richard Williams del mismo diario, escribió que  “el veneno perdura pese a las disculpas. El Liverpool trata de maquillar los ecos desagradables que ha generado el caso Suárez”. Además, puso en tela de juicio la disculpa del uruguayo, ya que “sus palabras son las adecuadas, pero detrás de ellas queda la duda, y no solo en Manchester”. Para el periodista Andy Hunter, Suárez tenía que demostrar que merecía seguir en Liverpool porque había “avergonzado al club y a uno de los nombres más emblemáticos de su historia: Dalglish iba todavía rumbo al banco cuando se produjo el encuentro entre los futbolistas de ambos equipos”.

El encuentro entre los jugadores del sábado fue el primero en la cancha desde que Terry fue absuelto por un juez de la acusación de racismo. Terry había llamado “jodido negro de mierda” (“fucking black cunt”) a Ferdinand, en un agrio intercambio de insultos durante un partido entre QPR y Chelsea el 23 de octubre del año pasado. Aunque dos millones de telespectadores pudieron leer los labios de Terry, la Federación inglesa (FA) no se hizo eco en principio del caso porque Ferdinand no había planteado ninguna queja. El caso, sin embargo, llegó a los tribunales porque un policía libre de servicio que vio los insultos por televisión presentó una denuncia.

Tras casi nueve meses, el caso llegó a los tribunales en julio pasado. Para la fiscalía se trataba de “un caso claro de racismo”. El juez, sin embargo, concluyó que los numerosos testimonios presentados certifican que Terry no es en sí mismo racista, y que “es muy improbable” que abusara de Ferdinand de la manera en que este dice que abusó de él. “Las pruebas de la fiscalía sobre lo que se dijo en ese momento no son lo bastante robustas. Es posible, en consecuencia, que lo que dijo no tuviera la intención de ser un insulto, sino más bien un desafío por lo que creía que le habían dicho antes a él”, explicó el juez.

“En esas circunstancias, debido a esa duda, el tribunal solo puede emitir un veredicto de no culpable”, concluyó. La decisión chocó con el durísimo castigo impuesto por la Federación inglesa a Suárez, sancionado con ocho partidos de suspensión y 40.000 libras de multa (51.000 euros) por llamar “negro de mierda”, en castellano, al jugador Evra, en un partido jugado el 15 de octubre de 2011, una semana antes del incidente de Terry.

Las diferencias son técnicas: Evra sí denunció a Suárez ante los organismos futbolísticos. Hubo también diferencias en la forma en que ambos casos fueron tratados por los medios ingleses. A Suárez nunca se le dio el beneficio de la duda y se equiparó sistemáticamente el rango de la palabra castellana negro con la palabra inglesa nigger, que tiene en sí misma connotaciones peyorativas, pero que Suárez no utilizó. La prensa atacó también a quienes salieron en defensa de Suárez, como su compatriota y exjugador del Chelsea, Gustavo Poyet.

Ya tiene experiencia
El sábado no fue la primera vez que un rival le niega la mano a Terry. En marzo de 2010 también lo hizo Wayne Bridge antes de un partido entre Chelsea y Manchester City y después de que se conociera que la esposa de Bridge, Vanessa Perroncel, había tenido un romance con Terry, hasta ese momento el mejor amigo de su marido.

FRASES
"Fucking black cunt (Jodido negro de mierda)”.
Jhon Terry
Fue el insulto del jugador de Chelsea a Anton Ferdinand

"Negro de mierda”.
Luis Suárez
El insulto del uruguayo en castellano a Evra


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