Tener más la pelota no significa correr menos

El desgaste físico de los equipos con una posesión del balón más alta es igual al de los que siempre van detrás de la pelota, concluye una investigación británica y española

Es una de las frases más repetidas por comentaristas de los partidos de fútbol, entrenadores, jugadores y aficionados en el bar: quien tiene la pelota corre menos y los rivales se agotan intentando recuperarla. Sin embargo, una investigación demuestra cómo ambos tipos de equipo acaban corriendo lo mismo. Si España o el Barça ganan no es por la posesión del balón, es porque son técnicamente mejores.

Expertos en ciencia deportiva británicos y españoles querían desmontar el mito de la posesión del balón a base de muchos datos. Con 15 cámaras cenitales y al nivel del césped registraron el desempeño físico de 810 jugadores durante 54 partidos de la Premier League británica, dividiendo en dos grupos a los equipos según tuvieran la pelota o no. También clasificaron a los futbolistas por su posición en el campo y el tiempo que permanecían estáticos, caminaban, corrían o realizaban un sprint.

“En el fútbol hay mucho a priori. La televisión recoge el espacio alrededor del balón y ahí parece que el que tiene el balón corre menos, pero si ves todo el campo, compruebas que sus compañeros están corriendo”, dice el profesor de la Universidad de Vigo y coautor del trabajo Carlos Lago. “La posesión del balón no hace que estés más descansado”, añade.

Los investigadores comprobaron que, en conjunto, la distancia media recorrida en todas las categorías de posición por los equipos que tienen el “Tiki tiki” fue de 10.690 metros por jugador y partido, 88 metros menos que los equipos acostumbrados a correr detrás del balón. En cuanto a las carreras de alta intensidad física, también casi empatan: 679 frente a 692 metros. De hecho en las seis categorías en las que dividieron la intensidad de los movimientos, anduvieron muy parejos.

Por supuesto, la posesión del balón tiene un impacto en lo físico. Los equipos con mayor posesión del balón corrían hasta un 22% menos cuando no lo tenían. Pero, cuando volvía a sus pies, la distancia recorrida en las carreras de alta intensidad era un 31% superior a la de los jugadores de los equipos con menor posesión. Es decir, empataban en desgaste físico. “Tener o no la pelota no implica que no corras”, recuerda Lago.


El secreto está en el vídeo

Los sistemas de recogida de datos de la empresa Prozone Sports (usado en este estudio) y el de la francesa Amisco son utilizados por los grandes equipos europeos para obtener estadísticas fiables que sirvan al trabajo en los entrenamientos, sobre las decisiones del árbitro o compra de jugadores. Barcelona, Real Madrid, Atlético Madrid,  Valencia o Sevilla cuentan con estas cámaras y el software para el análisis de todas las variables del juego.

Esta tecnología permitió a los investigadores comprobar también el desgaste según posición en el campo y aspectos técnicos, como pases realizados y conseguidos o robos de balón exitosos. En su trabajo, publicado en Journal of Sports Sciences, se confirman empíricamente algunas impresiones muy extendidas pero se desmontan otras.

Así, los defensas centrales de los equipos con menor posesión del balón, tienen que correr menos que los que la dominan. Por su parte, sus laterales acaban haciendo unos centenares de metros menos. Donde se aprecian diferencias más significativas es entre los delanteros. Mientras que los de equipos como el Barça pueden recorrer una media de 9.998 metros, los de aquellos que corren tras la pelota recorren casi un kilómetro más. Aunque cubren la misma distancia total a lo largo del partido, los centrocampistas organizadores tienen que pegarse una decena menos de carreras de alta intensidad.

“La diferencia real es técnica, correr con el balón es más difícil que hacerlo sin él”, recuerda Lago. Por eso, apostar por la posesión tiene más que ver con los recursos técnicos. “En el fútbol, lo físico sólo es importante cuando está mal trabajado. Lo que define el resultado es lo técnico”, añade.

Lo demuestra la tabla final de su trabajo, donde se midieron los pases y pases recibidos. En ambos, el porcentaje de éxito era hasta un 50% superior entre los jugadores de los equipos con mayor posesión del balón. Incluso en recuperaciones defensivas andan muy igualados. Lo que sí reconoce el investigador, aunque es sólo una suposición, es que la fatiga de los jugadores del equipo con menor posesión puede ser real pero más psicológica que física. “Tienen que estar más concentrados para no perder o recuperar el balón”, opina.

Este estudio desmonta un tópico. Pero Lago pretende acabar con otros nueve más. En su libro ¿Por qué? Verdades y mitos sobre el rendimiento en el fútbol (Editorial Inde, en impresión) este antiguo coordinador del fútbol base del Pontevedra C.F. y miembro del grupo de investigación HI20 para el análisis del rendimiento en deportes colectivos, echa mano de la ciencia y los últimos estudios publicados para zanjar grandes polémicas del fútbol como si es mejor tener una pretemporada intensa, si en verdad hay rotación en los equipos que juegan dos competiciones o sí se corre menos en la segunda parte de los partidos. Los resultados van a sorprender a más de uno.


Fuente: Miguel Ángel Criado - Materia

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