Temblá, Brasil: Uruguay al Mundial

La celeste empató 0-0 con Jordania y con el 5-0 del global aseguró el pasaje a Brasil 2014

Fin del largo camino cargado de sufrimientos y de emociones. De sensaciones extremas. Esas que transmitieron las primeras goleadas –que adosaron la esperanza del hincha de disfrutar el recorrido sin la eterna preocupación–, y el drama que contagiaron los dos puntos en 18 posibles que consiguió la selección en la etapa crucial de las Eliminatorias, cuando los que iban por plazas directas subían en la tabla y los celestes se hundían en forma inesperada, incluso por debajo del premio consuelo del repechaje. Desesperación y felicidad. Nunca el equilibrio.

Siempre, como un péndulo de un lado al otro. Al extremo de que ayer los hinchas fueron con la ilusión de disfrutar la clasificación con una goleada, alimentada por el 5-0 que Uruguay logró de visitante, y apenas el equipo de Tabárez cerró con un empate ante Jordania la revancha. De todas formas, después del camino recorrido, lo que ocurrió ayer es un detalle, porque los celestes ya habían asegurado la clasificación una semana antes en Amán.

Uruguay estará otra vez en un Mundial. Eso reafirma el nuevo rumbo que tomó la celeste en los últimos ocho años y no es un aspecto menor. Es un mojón muy importante en la historia de la AUF, por el logro colectivo y por algunos registros individuales que marcan época.

Ya pitó el árbitro sueco el final del largo recorrido y en el Estadio Centenario no se mueve nadie. Los futbolistas viven su fiesta en la cancha y los hinchas en la tribuna. La celebración es de todos.

El partido de anoche fue un simple trámite. Uruguay ya había asegurado la clasificación en la ida. Por esa razón, el encuentro revancha hizo cargar a los celestes con una mochila muy pesada, que se acentuó por la propuesta que los jordanos plantearon en el campo del Centenario. Los visitantes se presentaron con otra actitud defensiva con relación a una semana atrás, tomaron todas las precauciones, evitaron los riegos, se refugiaron en su cancha durante buena parte del primer tiempo y se conformaron con el empate. Esa propuesta con 10 jugadores defendiendo y uno atacando (o nueve y dos, en el mejor de los casos) limitó las posibilidades de Uruguay que se quedó sin espacios para correr y generar fútbol. Además, los celestes jugaron a ritmo de entrenamiento, Lodeiro y Stuani aportaron poco, el Cebolla Rodríguez empezó bien pero se apagó, y los que suelen hacer la diferencia no se exigieron a fondo. Con ese panorama no había otro resultado posible que el que se registró, pese a las diferencias que existen entre ambos equipos.

El primer remate de Uruguay fue a los 18 minutos, a través de un tiro de Lodeiro desde afuera del área. Después, en ese primer tiempo, Cavani se transformó en el jugador más peligroso en el área rival, porque estuvo dos veces de cara al gol. La mejor acción del partido de los celestes en el arco de los jordanos fue desviada por Godín, cuando intentó asegurar el gol y lo único que consiguió fue evitar el tanto celeste.

En el segundo tiempo hubo tiempo para que ingresara Forlán, para que Cavani se anotara dos situaciones más de gol y poco más. Uruguay no apretó el acelerador, y fin de la historia. No era noche para goleadas, sí para festejos. Se acabó el sufrimiento, y los futbolistas recibieron su recompensa. Uruguay está en Brasil 2014 y se comienza a agitar el fantasma de Maracaná. Ahora empieza otra historia. De los jugadores y de la preparación dependerá que comience el tiempo de disfrutar, como ya sucedió en Sudáfrica 2010.


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