Tarea ingrata

A Uruguay se le plantea otra vez el desafío de controlar a Messi, al que la mayoría de las defensas sufre

Aquella helada noche del 16 de julio de 2011, en el estadio de Santa Fe, Lionel Messi jugó los 120 minutos, convirtió el primer penal en la definición desde los 12 pasos, pero la pasó muy mal frente a Uruguay, porque los celestes le plantearon un laberinto defensivo del que nunca pudo salir el mejor jugador del planeta.

Aquella noche fue para el fútbol uruguayo uno de los regocijos más grandes, por lo que significaba eliminar a la argentina de Messi de local en la Copa América de 2011. Algo así como lo que había sucedido en ese torneo en 1987, cuando, en una situación similar, pero con protagonistas diferentes, Jorge “Chifle” Barrios hizo desaparecer del campo a Diego Armando Maradona.

Aquella noche fueron Egidio Arévalo Ríos, Álvaro Pereira, Martín Cáceres y Diego Godín, los cuatro que actuaron por el sector izquierdo de la defensa y el mediocampo los que se escalonaron para contener al 10 de Argentina, apagaron el brillo del mejor del planeta y recogieron los aplausos porque el fútbol, que tiene reservado un sitial de privilegio para los habilidosos y un rincón para los otros, invirtió los papeles y le regaló el brillo del éxito a los que siempre están en las sombras.

Tan dinámico como pocas actividades, el fútbol pone otra vez a Uruguay contra Messi, o a Messi contra los defensas celestes que tendrán que salir a demostrar el viernes en Mendoza que todavía pueden dejar en un rincón aislado al jugador de Barcelona.

De todas formas, mucho cambió de 2011 a 2012. En la Copa América no sabían jugar para Messi, ni él encontraba su lugar para sentirse protegido. En estas Eliminatorias el escenario es diferente.

¿Cómo neutralizar a Messi?
En la Liga Española es el tema de todas las semanas; en las Eliminatorias una vez cada varios meses, cuando el clasificatorio para el Mundial acerca a los fenómenos al continente. Pero no existe una receta para desactivar la magia de Messi, aunque muchos hayan intentando de todas las formas posibles.

Por lo pronto, Messi le convirtió 17 goles desde el 2007 a la fecha a Real Madrid. Y como no existe la fórmula perfecta, cada uno aplica la suya.

En la Copa América de 2011, Tabárez decidió marcar en zona y lo escalonó.

Ahora, de cara al partido del viernes, el entrenador de Uruguay no realizará marca personal. Ya lo adelantó. “Si tú me preguntás si vamos hacer una marca al hombre te digo que no, de ninguna manera. Tenemos una manera de jugar y no la vamos a sacrificar por un futbolista”.

El entrenador uruguayo Sergio Markarian, que orienta a Perú, prefirió la marca al hombre y en la última fecha de Eliminatorias, en una cacería sobre el 10, terminaron 1-1 en Lima: “Hay que jugar al fútbol con toda la seriedad que corresponde, como si (Messi) fuera cualquier otro futbolista. Sí, con el respeto adicional que se merece por ser el mejor del mundo, pero hasta ahí”.

El mismo Markarian desmenuzó el tema de la marca sobre Messi: “Evaluamos hacer marca personal. Todo el mundo le hace zona y el chico baila a todo el mundo. El tema de la marca individual tiene algunos anticuerpos, y yo tengo el hombre adecuado para sacarle la pelota sin hacerle falta”, explicó el DT.

El lateral brasileño Dani Alves, que juega en Barcelona, expresó en 2010 en una conferencia de prensa durante una concentración de la selección auriverde en Curitiba: “Creo que el secreto para marcar a Messi es no preocuparse en marcarlo, pues él no juega solo y tiene a su lado a un equipo. Esa es la clave para marcar a Messi y nosotros siempre supimos hacer eso”.

Por su parte, Giuseppe Bergomi, que marcó a Maradona en el Mundial de España 1982, dijo: “Ya no se puede marcar como lo hacíamos antes. Hoy a Messi no se le podría hacer lo mismo que a Diego: hoy los árbitros no permitirían ese tipo de persecuciones”.

Por su parte, Hernán Darío Gómez, el exentrenador colombiano trazó un paralelismo entre lo que significó defender a Maradona y ahora a Messi: “En aquella ocasión (en 1987) intentamos bloquear a Diego haciendo una marca personal con Mario Coll y de verdad que nos funcionó tan poco que convinimos con Pacho (Maturana, el DT por entonces) en acudir a la zona. Ahí, ese cambio nos sirvió tanto que ganamos 2-1”. Luego, al referirse a la actual figura de Argentina, dijo: “No sé cómo marcar a Messi, la verdad. Nosotros tenemos un estilo, una zona, relevos, respaldos, un trabajo. Nosotros marcamos el balón, marcar a Messi es muy difícil”. l



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