Tapados que fueron héroes

Suárez tiene en vilo a Uruguay:¿Quién podrá ocupar su lugar? La historia mundialista está repleta de casos similares

La artroscopía a la que fue sometido Luis Suárez hizo temblar los cimientos del favoritismo celeste en el próximo Mundial y puso en el tapete la gran interrogante: ¿Quién puede ocupar su lugar? El entrenador tiene sus opciones con Cavani, Forlán, Hernández y Stuani, aunque la retina del hincha solo se acostumbró a ver a Suárez con el traje de héroe, en contra de lo que marca la propia historia.

Suárez y su espejo de 1966
La situación que más se asemeja a la novela de Suárez ocurrió en Inglaterra. Paradoja aparte, en 1966 el delantero estrella, Jimmy Greaves, se lesionó y el entrenador debió echar mano a un desconocido Geoff Hurst, quien firmó cinco goles y entró en la historia como el único futbolista en marcar un hat-trick en una final, con los que Inglaterra derrotó a Alemania 4-2. Hurst, un delantero de poco prestigio, deambuló por equipos menores como West Ham, Stoke City y West Bromwich Albion y nunca ganó una Premier League.

En 1986, cuando Argentina se preparaba para el Mundial de México, Daniel Passarella, capitán del equipo y único sobreviviente del plantel campeón en 1978, sufrió una infección renal que lo mantuvo internado durante todo el certamen. Su lugar lo ocupó José Luis Brown, que debutó ante Corea del Sur y fue titular hasta la final. El Tata no tenía goles en la selección, pero pudo quebrar esa racha en la victoria final ante Alemania Federal, por 3-2.

En 1990, el arquero titular de Argentina era Nery Pumpido, pero una fractura de tibia y peroné ante la Unión Soviética al chocar con Julio Olarticoechea lo marginó del torneo. Su suplente, Sergio Goycochea, fue figura ante Yugoslavia e Italia, aunque no pudo repetir ante Alemania.

En 1994, el búlgaro Hristo Stoitchkov brilló en la Copa del Mundo de Estados Unidos, certamen en el que terminó con seis goles. Sin embargo, el protagonista fue Yordan Letchkov, quien anotó de cabeza el gol definitorio para eliminar a Alemania.
Italia, cuatro veces campeón del Mundo, no podía faltar en la lista de los imposibles. Paolo Rossi había sido sancionado dos años al comprobarse su vinculación en un escándalo de apuestas clandestinas. El artillero volvió a los entrenamientos para ese Mundial, pero las críticas de la prensa azurra por su pésima condición física alejaron a los italianos de la ilusión. Sin embargo, Rossi convirtió seis goles para que Italia fuera el campeón. Una situación similar se vivió en 1990 con Salvatore Schillaci, quien comenzó como suplente y a fuerza de goles estuvo cerca del milagro.

En 2002, Rüstü Reçber era el arquero de un equipo menor de la liga turca y se ganó un puesto en el Mundial de Corea-Japón gracias a buenas actuaciones. En la cita tuvo actuaciones consagratorias y fue designado mejor arquero del mundo junto a Oliver Kahn.

El Mundial de 1994 también tuvo como héroe al ruso Oleg Salenko, quien llegó al certamen como un ilustre desconocido y saltó a la fama frente a Camerún, por ser el único jugador en la historia mundialista en convertir cinco goles. En ese plantel aún jugaba Roger Milla, quien hizo historia al marcar el gol africano de ese partido y quedar como el jugador de mayor edad en gritar un gol mundialista.

Otro tapado que se convirtió en héroe fue el polaco Grzegorz Lato, en el Mundial de Alemania 1974. Su selección accedió a la Copa del Mundo con un combinado integrado por jugadores locales, pero Grzegorz Lato se hizo conocido al marcar siete goles, ganar la bota de oro y dejar a su equipo en el tercer puesto.

Solo Suárez tiene la fórmula secreta para develar su futuro. Mientras, habrá que prender velas para que el undécimo héroe se vista de celeste


Fuente: Danilo Costas @DCostas8

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