'Supermán' Seré se robó el show de Infantino y le atajó un penal a Evo

El exarquero de Nacional fue la figura del amistoso que jugó el presidente de la FIFA contra el presidente boliviano

Un par de magistrales atajadas fueron suficientes para que el portero uruguayo Jorge 'Supermán' Seré le robe el show a Gianni Infantino, el presidente de la FIFA, y a otras viejas glorias del fútbol mundial, en un amistoso de fútbol donde enfrentaron al equipo del presidente Evo Morales.

Seré se convirtió en el atractivo del partido opacando a sus estelares compañeros de equipo, aunque la dupla Pablo Aymar-Martín Palermo, también arrancó aplausos de los más de 5.000 asistentes al lance que duró una hora.

La legión capitaneada por Infantino estuvo formada además por el brasileño Cafú, el colombiano Faustino Asprilla y el español Fernando Hierro.

Calva al sol, trote cortito como respetando en demasía los 2,500 m de altitud de Cochabamba, centro del país, Infantino jugó al fútbol durante una hora en un calor abrumador, pero sin perder esa sonrisa de niño travieso que le caracteriza.

Con el '9' en la blusa y la cinta de 'capitán', el flamante mandamás de la FIFA, hizo un gol de penalti para el triunfo de su equipo 1-0 frente al de Evo, plagado de añejas estrellas del fútbol boliviano, entre ellas el célebre mundialista Marco 'Diablo' Etcheverry.

Infantino intentó hacer de las suyas a los 52', cuando cabeceó a la puerta del boliviano Marcelo Torrico, quien cedió un rebote a los pies de Palermo. El 'Titán' la puntilló de primera a las manos del meta.

Seré, el histórico cancerbero charrúa, se apoderó pronto del amistoso con elásticas estiradas a sus 54 años, casi las mismas que le confirieron el apelativo de 'Superman', evocando ese inolvidable partido donde el Nacional venció al PSV holandés y alzó la Copa Intercontinental de 1988.

Seré le ahogó el grito de gol a los bolivianos al contener un tiro penalti a Evo Morales, que suele jugar partidos con mucha frecuencia y es un apasionado del fútbol.

- Apoyo a Bolivia -
Aunque hoy no brilló en la cancha, Infantino lo hizo en el micrófono ante los aficionados y la dirigencia bolivianos.

"La FIFA está por desarrollar aún más el fútbol en Bolivia para dar placer a todos los niños, niñas, chicos, chicas, pero también para los grandes como nosotros que disfrutamos por hacer fútbol", anunció.

Ante un pedido directo y frontal de Evo, sobre que "sería un buen regalo un campeonato mundial de cualquier categoría como homenaje al bicentenario de Bolivia", que se celebra en 2025, Infantino respondió con esa sonrisa complaciente.

No sólo eso, reveló que con el presidente de la Federación Boliviana de Fútbol (FBF), Rolando López, han "hablado de proyectos muy concretos".

Entre estos, "el centro de alto rendimiento que ya se comenzó, que vamos a hacer y terminar juntos". Infantino prometió volver a Bolivia a inaugurar la obra paralizada hace más de una década por un problema de propiedad de la tierra donde se erige.

La Alcaldía de Vinto, cerca de Cochabamba, anunció este jueves que dio luz verde para la construcción del complejo, que ya demandó una inversión de 900 millones de dólares. Con otros 300 mil más, en infraestructura y equipamiento, el centro estará listo.

Con el penal convertido este jueves en el partido contra el equipo presidencial de Evo, Infantino se alzó también con un trofeo y una recompensa económica que de inmediato donó, como estaba pactado previamente, a la escuela de fútbol de Aurora, club donde se jugó el amistoso ante unas 5.000 personas.

Tras el juego, Infantino partió a Colombia, última escala de su gira suramericana que lo llevó también a Paraguay y Uruguay.

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Fuente: AFP

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