¡Suárez tampoco es mago!

El mundo habló del regreso de Suárez a Liverpool tras la suspensión; fue la figura de su equipo –que perdió ante Manchester United– y estrelló una pelota en el palo, pero tampoco hace milagros todos los días

Luis Suárez tiene esa extraña característica, que todo lo que gira en torno a él se transforma en un fenómeno Mundial, explota en las redes sociales y alcanza la categoría trendig topic (tema del momento en Twitter). Es Suárez. Por su carácter, por su estilo, por su personalidad, por sus goles, por su fútbol. En el Mundial de Sudáfrica, en Ajax holandés, en la Copa América, en la Copa de las Confederaciones, con Liverpool... Y ayer, en su regreso al fútbol inglés después de 157 días en los que permaneció en la tribuna pagando una durísima sanción de 10 partidos, el mundo habló de Suárez. Como de Messi y de Ronaldo. En una clara demostración de que a veces los hombres están por encima de las instituciones. ¿Acaso era más importante que jugaban Manchester United-Liverpool por la Capital One Cup o el regreso del uruguayo?

En la transmisión de ESPN+, que trajo a Uruguay el partido por la tercera ronda de Capital One Cup, una vez más quedó de manifiesto el valor del salteño. Desde que saltó a la cancha las cámaras fueron sobre él, como el zaguero de Manchester United.

"El resultado no es bueno, porque hemos perdido, pero la sensación es buena porque jugamos muy bien, creamos ocasiones pero las perdimos", dijo Suárez tras la derrota ante Manchester United


En la mañana, la sección deportiva de The Daily Mail inglés, dedicó una carta abierta al salteño: “Querido Luis. Bienvenido de nuevo. Ha pasado un tiempo. La temporada ya está en plena marcha, pero el fútbol inglés será mucho más rico con tu regreso.

Tú has dejado muy claro que te sientes perseguido en este país, pero debes saber que te hemos echado de menos.

Bueno, hemos extrañado algo de vos.

Hemos extrañado al Suárez futbolista. Un futbolista de talento extraordinario. Hemos extrañado tu habilidad asombrosa, tu voluntad implacable para ganar, tu compromiso con la marca, tu competitividad, tu amor obsesivo de gol, tu determinación para luchar por la causa, tu habilidad, tu ritmo, tu poder.

Hemos extrañado tu capacidad de cambiar un juego con una jugada individual, tu capacidad de parar una pelota con el cordón del zapato, de darle la pelota al pie a un compañero, de aparecer en cualquier ritmo y en cualquier posición.

Pero no hemos extrañado lo que viene con eso. Entendemos que un profesional competitivo a veces empuja los límites de la deportividad, pero tu caso es algo completamente distinto. Tu complejo de persecución es totalmente equivocado dada tu trayectoria, al igual que tu salida de escape de Anfield prevista este verano.

A veces, tu comportamiento ha sido patético –las simulaciones y las rabietas-, lo que no le conviene a un magnífico futbolista. A veces, tu comportamiento ha sido ofensivo e inaceptable -la mordedura y el lenguaje racista-, lo que no le conviene a cualquier miembro de una sociedad civilizada, por no hablar de un supuesto modelo para los niños de todo el mundo (y tú debes ser consciente de que es así).

A pesar de todas tus tonterías histéricas, tu club te ha apoyado. A ciegas y con lealtad. Liverpool ha ignorado todos los consejos, toda la lógica y la razón, y soportó un sin fin de burlas de pie, mostrando mucho más lealtad que la que te merecías (y mucho más lealtad de la que les diste).

El club te ha dado otra oportunidad y tu le debes.

No podemos esperar tu regreso a la acción. Pero no te quedan más vidas.

Por favor, cortá con la tontería y comportate. Tu talento y tus seguidores merecen algo mucho mejor”, culmina diciendo la carta abierta.

Los informativos de televisión ingleses dedicaron sus portadas al regreso de Suárez. El técnico de Manchester United, Moyes, no incluyó a Patrice Evra en el plantel que utilizó ayer, en una situación que en Inglaterra definieron como un pacto entre los dos entrenadores para que la vuelta de Suárez se desarrollara en un clima de paz. Y luego, en la cancha, Suárez cumplió. No extrañó la falta de fútbol. Como si desde aquel lejano 21 de abril hasta ayer hubiera pasado una semana y no 157 días. Como si nunca hubiera perdido ritmo de competencia. Por eso, el salteño fue a todas, las peleó, abrió espacios, generó juego en ofensiva, asistió a Sturridge, a los 21’ le ganó la espalda al lateral izquierdo y se perdió el gol por un metro. Generó las faltas, pateó los tiros libres y, en uno de esos remates, a los 71’ estrelló una pelota en el travesaño, levantó los córners, y fue la figura de su equipo, que no pudo quebrar la resistencia de Manchester United y con el 0-1 en contra quedó eliminado del tercer torneo en importancia en las islas británicas. Eso sí, Suárez puede hacer todo y más en la cancha, ya lo demostró, pero no es mago y si bien con sus acciones en los campos de fútbol promovió momentos históricos, tampoco hace milagros todos los días.


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