Suárez, héroe de Barcelona: dos goles para la remontada

Barcelona perdía 1-0 y lo dio vuelta con dos goles del uruguayo

El gol de Torres
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La expulsión

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El primer gol de Suárez

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El segundo gol de Suárez

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Barcelona se enfrentó ayer a uno de los momentos más duros de la temporada, y de la era Luis Enrique. Tras el golpe de la derrota clásica ante Real Madrid el sábado por Liga, estaba 0-1 abajo como local ante Atlético, un especialista en defender resultados. Necesitaba un salvador, un golpe de fortuna que le cambiara la historia y no profundizara aún más la crisis.

Y fue Luis Suárez, nada menos. Quizás como nunca antes con la camiseta culé. Sin el lujo de otros momentos. Más bien, guapeando, peleándose, forcejeando, yendo hacia adelante. El Suárez de potrero, para darle el oxígeno que, aunque no le haya asegurado ni de cerca la eliminatoria, le dio oxígeno cuando no lo tenía. Así, el culé sacó una valiosísima victoria 2-1 ante Atlético Madrid en el partido de ida de los cuartos de final de la Champions League, a la espera de la vuelta, que se jugará el próximo miércoles 13 en el Vicente Calderón.

Fue un gran partido de fútbol, un encuentro de los grandes de la 'Champions' jugado con mucha intensidad y que se decidió por los detalles y por la calidad de los dos nueves.

Duelo táctico

Y fue también un choque de estilos reperfilados: el de Atlético, que en el arranque apeló a su esquema pero se vio "forzado" a atacar ante un Barcelona que no presionó tan arriba como siempre, cuidándose del poder de contra colchonero, y lo esperó, buscando que se desordenara atrás.

En el arranque no solo no lo logró, sino que Atlético no se sintió nada incómodo con pelota. Jugó como sabe: directo, vertical, sin lujos, y llegó al tanto del "Niño" Torres a los 14'.

Barcelona, además de un manojo de nervios, mostraba una imprecisión inaudita para ser el equipo del que se precia. El miedo estaba en los rostros de los futbolistas: ¿era posible que después de amenazar en los últimos meses con marcar la historia del fútbol mundial, todo se derrumbara de manera inesperada en apenas tres días?

Pero todo cambió con la roja a Torres, por una discutida doble amarilla -si la segunda no era tarjeta nadie hubiese protestado demasiado-. Al igual que en el duelo por la Liga hace dos meses, se acabó el Atlético que se había visto hasta allí; ese que, aunque cauto, peleaba de igual a igual.

Barcelona, del otro lado, era entreverado, pero sobre todo, le faltaba un líder que le diera tranquilidad.

El vendaval

Pero todo cambió entre el arranque del primer tiempo y el inicio del segundo. Fue un aluvión del equipo culé, que se fue arriba sin medir consecuencias. Atlético ser refugiaba con sus 10 hombres en el área, como si faltaran cinco minutos. Y Barcelona buscó por todos lados, sin renunciar a tocar y tocar hasta encontrar el espacio.

El líder

Y allí apareció Suárez. En el medio del área, reforzando su papel de pescador. Paradito en el lugar justo para que la pelota, que iba por todos lados como un pinball, le llegara al pie y solo debiera empujarla para el empate. Su festejo con rabia, yendo a buscar la pelota a la red, fue el mejor mensaje de rebeldía para el equipo.

Por eso no fue misterio que pocos minutos después anotara el segundo: tras otra triangulación a un toque, llegó el cabezazo cambiándole la dirección a la pelota para el 2-1 final.

En el medio, fue el Suárez peleador, al límite de la implosión de la que hace unos días, con la selección, reconoció que debía cuidarse: primero fue una patada a Juanfran que el juez no vio, luego unos manotazos con Filipe Luis. Otra seña de estar jugando una final, en la que no había lugar para sutilezas.

Al final, Suárez fue el héroe. Y los goles valieron mucho más que los hat-trick o cuartetas que hizo en otros momentos. Ayer, Suárez se terminó de recibir como uno de los líderes del Barcelona.


Los detalles

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Fuente: AFP

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